SEYMOUR HERSH / Durante los últimos cuatro meses los pilotos israelíes han estado involucrados en lo que en el argot militar se conoce como “tiro al pavo”: el vuelo de miles de salidas sobre Gaza sin oposición antiaérea y sin capacidad para distinguir objetivos militares de los civiles. Las bombas han sido las principales responsables de matar y herir a cerca de 100.000 palestinos, muchos de ellos niños. Es imposible saber cuántos combatientes de Hamás están incluidos en el número de víctimas.
Mientras tanto, Gilad Eilan, el embajador israelí ante Naciones Unidas, acusó a la Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA), responsable de la entrega de alimentos y otros bienes esenciales a los refugiados de Gaza, de ser “una organización terrorista”. En Gaza, dijo, “Hamás es la ONU, y la ONU es Hamás”
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