MITCH NEMETH / En la última década, el crecimiento de Internet y los medios sociales ha traído consigo un dramático repunte del sentimiento populista. Las instituciones heredadas han declarado la guerra al populismo, calificando sus afirmaciones de «desinformación» o «desinformación» y pidiendo al gobierno o a los actores adyacentes al gobierno (en lo sucesivo denominados «los censores») que repriman tales afirmaciones a medida que se extienden por Internet como un reguero de pólvora.+