DR. G. / El año 2020 (y lo que va del 2021) marca un hito, donde el pensamiento crítico quiso convertirse en la crítica del pensamiento, y el pensamiento complejo quiso simplificarse en dos trincheras separadas por una grieta de dicotomía reduccionista y fundamentalista, cancelatoria del diálogo imprescindible para hacer avanzar el conocimiento. +

RAFAEL BAYCE / Deberían presentarlos, preguntarles y ayudarlos a expresarse y a hacerse entender por las audiencias; pero, en lugar de eso, su narcisismo ególatra, alimentado por su éxito como mediadores de la realidad…+

ROSS CLARK / El Departamento de Salud y Asistencia Social publicó sus propias proyecciones en julio, que intentaban estimar los efectos del bloqueo en las muertes de personas sin cobertura. Sugirió que eventualmente, más gente podría morir como resultado del encierro -por su efecto en el NHS y la sociedad- que directamente de Covid-19.+

CARLOS MIRA / Si el nuevo método de medición de contagios permite aumentar el número de casos, el gobierno dispondrá de la excusa perfecta para mantener o incluso profundizar las medidas de confinamiento, control de movimientos. Como ese era el plan original del kirchnerismo aun antes del coronavirus y con independencia de lo que ha ocurrido en el mundo a partir del invierno boreal, no es muy difícil concluir que utilizarán todas las oportunidades que el suceso les brinde para instrumentar sus objetivos. +

DENIS RANCOURT / La palabra más importante que emerge del episodio covid es “fascismo”. La palabra debe ser pronunciada y explicada.+

MARTÍN AGUIRRE / Lo que la sociedad en general, y los
políticos en particular no terminan de entender, es que la comunicación global hoy, a partir de la ruptura generada por las plataformas como
Facebook y Google es un verdadero mar revuelto. Donde ganan los
agitadores e inescrupulosos. Donde los que buscan trabajar con
responsabilidad, quedan a la deriva en un ecosistema que privilegia el
escándalo y el miedo. Donde sin medios fuertes que puedan bajar la pelota y ordenar el debate, las pasiones populares azuzadas desde las redes, potencian a los políticos “chantas” y a los fanáticos.+