ALDO MAZZUCCHELLI / El capitalismo ha venido a ser, en el imaginario de la izquierda local el gran Joker, que explica todo, el que permite salir al menos con un empate de todas las manos de baraja.+

FRANCISCO FAIG / Estos 100 días de gobierno de Lacalle Pou y su coalición multicolor hicieron caer las bases del relato que había ocupado el centro de la escena cultural y política de, al menos, los últimos 15 años.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Un problema de este punto radica en que un profesor universitario, un escritor, un músico, o el actor cultural que sea, tiende a percibir que su suerte dependerá de su relación con el poder político.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / La clave del modelo de “empresa ideológica” radica en que la “causa” política, cultural, económica o social que representa la razón de su existencia debe trabajar en el consenso social de su “importancia” y “necesidad”, y sobretodo, lograr que este consenso jamás permita un cuestionamiento del botín real: los dineros públicos. La empresa ideológica logra además, instalar temas en la agenda desde su perspectiva de identidad basada en la “superioridad moral” que predisponen a la sociedad a promover, aceptar, o en última instancia no cuestionar las inversiones o direccionamiento de fondos a estas empresas, en general realizada desde el Estado. Así, vemos a políticos de todo pelo y color, sonriendo frente a las cámaras junto al activista/artista de estas empresas ideológicas, recibiendo feliz el “baño purificador” que brinda la imagen de estas empresas, a cambio de dinero público.+