PER BYLUND / El Estado cuesta dinero, pero la mayor carga es la de las personas que libera de la disciplina del mercado. En el mercado puramente libre, se te paga en función de tu contribución al valor facilitado a los consumidores. Por decirlo claramente, si produces mucho valor te pagan mucho. Pero si no produces nada, esa nada puede ser tu salario.+

PHILIPP BAGUS / El Estado, los medios de comunicación, la industria farmacéutica y las organizaciones supranacionales están estrechamente entrelazados y tienen un interés común en la narrativa de la vacunación. Desde esta perspectiva, la creciente presión sobre los que no se vacunan no es sorprendente.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Un problema de este punto radica en que un profesor universitario, un escritor, un músico, o el actor cultural que sea, tiende a percibir que su suerte dependerá de su relación con el poder político.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / La clave del modelo de “empresa ideológica” radica en que la “causa” política, cultural, económica o social que representa la razón de su existencia debe trabajar en el consenso social de su “importancia” y “necesidad”, y sobretodo, lograr que este consenso jamás permita un cuestionamiento del botín real: los dineros públicos. La empresa ideológica logra además, instalar temas en la agenda desde su perspectiva de identidad basada en la “superioridad moral” que predisponen a la sociedad a promover, aceptar, o en última instancia no cuestionar las inversiones o direccionamiento de fondos a estas empresas, en general realizada desde el Estado. Así, vemos a políticos de todo pelo y color, sonriendo frente a las cámaras junto al activista/artista de estas empresas ideológicas, recibiendo feliz el “baño purificador” que brinda la imagen de estas empresas, a cambio de dinero público.+