ALMA BOLÓN / Salvo que se piense que la narración nunca debió incorporar, en su propia composición, las interrogaciones acerca de la autoría y de la temporalidad o acerca de la posibilidad de conocer la verdad de la historia que se cuenta —interrogaciones que solo puede realizar la narración en y gracias a la escritura—, deben rechazarse los puntos de vista que reivindican un estado aletrado, oral, salido de “la experiencia” o de “la vida”, como categorías casi religiosas, redentoras y reparadoras de la marca escrita.
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SANTIAGO CARDOZO / La verdad de la escuela está en la contradicción entre la escritura y la oralidad, en esa tensión siempre abierta en la que una constituye el daño en la otra, de modo que el concepto de alfabetización es la forma política más acabada por medio de la cual la escritura en la escuela niega/supera a la oralidad (el modo corriente de comunicación en el orden doméstico). +

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Cuando se escucha o lee sobre debates educativos en Uruguay no puedo dejar de advertir que todas las consideraciones conceptuales, las bases filosóficas donde están asentadas las argumentaciones y explicaciones de los modelos en pugna, giran en torno a un programa ideológico claro y concreto. +

MARIELA MICHEL / Los egresados de instituciones de nivel terciario que cumplan con los criterios establecidos por el Ministerio de Educación (reconocimiento universitario para la formación en educación) recibirán el título de “Licenciado en Pedagogía”. Una antigua interrogante se reaviva con este proceso: ¿cuál es el rol del docente en la relación educativa?
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ALDO MAZZUCCHELLI / Cada sociedad no puede, finalmente, educar a nadie en lo que ella misma no profesa, y no hay ninguna reforma educativa que pueda siquiera rozar este problema por si sola.+

SANTIAGO CARDOZO / El modo de entender la oposición oralidad/escritura y, antes que nada, la oposición comunicación/lenguaje, es decisivo a la hora de pensar la enseñanza como un fenómeno político, dentro del cual la escritura debería poseer un lugar preponderante, el lugar del que, en cierta medida, ha sido expulsada. +

SANTIAGO CARDOZO / En y con la lengua, la literatura y la filosofía (y también, desde luego, la historia), se juegan cosas que van mucho más allá de los supuestamente atrasados contenidos programáticos de cada disciplina, porque, se dice, forman parte de una institución educativa que ya resulta anacrónica, pensada para fines que constituirían un lujo que los gobiernos actualizados no se pueden permitir. +

SANTIAGO CARDOZO / Hubo un tiempo en que la palabra “interpretación” gozaba de alta consideración. La idea de penetrar en un texto y poder leer lo que se decía y lo que se decía más allá o más acá de lo que se decía, lo que se callaba, lo que hablaba a través y/o a pesar de lo que se decía, las diversas formas en que la historia y la ideología tallaban (en) cada enunciado, cada engarce textual (aunque, ciertamente, sin agotar el sentido de lo dicho) era –y sigue siendo– el objetivo más añorado del aprendizaje de la lectura y la escritura+

TEXTO ANÓNIMO / En una de sus charlas para acompañar el reclamo de presencialidad del colectivo Familias Organizadas del Liceo Público, cuyo fin es fortalecer la enseñanza pública, el psicólogo Alejandro De Barbieri advirtió que la presencialidad es siempre evanescente: “pero tampoco me quiero obsesionar…+