GONZALO PALERMO / Los titanes del entretenimiento parecen estar despertando del delirio woke para desayunarse con que allá afuera existe el mundo real. La narrativa única empieza a desintegrarse, el mapa geopolítico global se transforma y algo parece remitir para que otra cosa (hasta ahora más o menos silenciada) vea la luz, y todo eso se puede ver reflejado en la crisis de audiencia de las grandes plataformas de streaming+