CJ HOPKINS / Por muy frustrante que haya sido para todos nosotros, esta sigue siendo una batalla por los corazones y las mentes. Esencialmente, es una guerra contra la realidad (o entre dos «realidades», si lo prefieres). Se está luchando en la cabeza de la gente, no en las calles.+

HARALD WALACH et. al. / «La mayoría de las molestias comunicadas por los niños pueden entenderse como consecuencias de niveles elevados de dióxido de carbono en el aire inhalado. Esto se debe al volumen de espacio muerto de las mascarillas, que recoge rápidamente el dióxido de carbono exhalado al cabo de poco tiempo. Este dióxido de carbono se mezcla con el aire fresco y eleva el contenido de dióxido de carbono del aire inhalado bajo la mascarilla, y esto fue más pronunciado en este estudio para los niños más pequeños.»+

FERNANDO ANDACHT / ¿Por qué la comarca nuevonormal acepta con apacible resignación inmovilizarse en sus casas? Hay una circulación de altas dosis de pánico cotidiano cuyo origen, propongo, se encuentra asociado a unos seres cuya magia oscura y poderosa proviene de su sólida alianza con la mayor fábrica de signos en el mundo, los medios de comunicación.+