DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Más allá de las valoraciones que yo pueda realizar de forma preliminar, la cuestión es lo demasiado importante para soslayarla: la crisis del modelo reformista desde el Estado no desencadenó su muerte, sino una agonía larga y destructiva en cámara lenta, que derrumbó las bases económicas y sociales del país -y con ellas la paz y la convivencia- para proteger su propio mito, su legado memorístico como “edad dorada”, para salvarse como tradición política-estatal.+

ALDO MAZZUCCHELLI / Lo primero es la respuesta humana elemental: hay que aplaudir y apoyar a Pereyra, por haber tenido la valentía de reconocer un error importante personal y profesional, y publicarlo sin buscar excusas.
En la vida de cada uno de nosotros todos nos hemos equivocado muchas veces. Es más importante que el error, la corrección, y en mi opinión siempre se debe dar prioridad a esta. Hay que saludar y abrazar, pues, al primer periodista mainstream que reconoce que el rey está desnudo, y que lo que se viene llevando como política informativa por parte de los grandes medios da asco, tanto profesional como humanamente. +

MENCIUS MOLDBUG / La sociedad de tipo 2 es la sociedad del consenso. Su fenómeno clave es el de la coordinación espontánea. Usted puede llamarla una Gleichschaltung sin un Goebbels. La coordinación espontánea puede producir un sistema de información oficial que se parezca en todo al de una sociedad de tipo 1, pero que no responde a ninguna autoridad o institución central. Básicamente, una sociedad de tipo 1 es un gobierno en que el Estado controla la prensa y la universidad. Una sociedad tipo 2 es una en que la prensa y la universidad controlan el Estado.+