MAURO BAPTISTA VEDIA / Primero, hay que decir lo obvio: la película de Juan Antonio Bayona es muy buena, cercana a la excelencia. Por varias razones: el hecho histórico en sí, con toda su singularidad y excepcionalidad, la honestidad de la propuesta cinematográfica, el libro de Pablo Vierci y un director español con experiencia y talento, que conduce un equipo de producción eficiente (el casting, la fotografía, el montaje, el arte, son excepcionales) y el dinero. +

GONZALO PALERMO / En el mapa ideológico del globalismo todo lo que queda más allá de las fronteras occidentales de lo woke se reduce vagamente a conspiradores y autócratas, así como en el célebre mapamundi de Lenox del 1500 podía leerse la inscripción hic sunt dracones (en latín: aquí hay dragones) en aquellas zonas todavía sin cartografiar.
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MIGUEL COYULA / Regreso y observo mi ciudad divorciada de todo contexto histórico político. Sobrevive la memoria sensorial. Habito el apartamento donde nací, con la misma vista del mar desde la ventana. Ya no importan los edificios. Rescato los escasos olores del verde, trago partículas de salitre. La naturaleza de esta tierra perdurará hasta que el sol estalle. Todavía creo en un arte libre de expectativas utilitarias: Aniquilación para renacer. Comienzo a filmar otra vez en la isla vertical.
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GONZALO PALERMO / Como en cualquier régimen totalitario, el cine mainstream made in Hollywood cumple hoy la función de mensajero del poder hegemónico. Es un cóctel que sigue al pie de la letra los preceptos del globalismo mientras cancela todo posible atisbo de creatividad a la vista.
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MAURO BAPTISTA VEDIA / La figura de Clint Eastwood reúne al actor, a la estrella, y al director y productor, algo que ha provocado varias confusiones en la prensa y el público. Después de décadas de ser malentendido y despreciado por parte de la crítica, Eastwood es un director de culto hace por lo menos tres décadas, reconocido tanto por la industria como por la crítica, que lo considera un “autor”+

GONZALO CURBELO DEMATTEIS / Tal vez este tiempo sea visto en el futuro como un “tiempo de canallas”, como definiera Lillian Hellman al mccarthysmo original, pero aquel pretendía el dominio del presente, y este combate también el pasado y el futuro.+