ALMA BOLÓN / Esto da la pauta del funcionamiento real de la red, más cercano al conventillo que a la apertura sideral, aunque ese conventillo funcione, en cierto modo y gracias al temible “compartir”, de manera análoga a la escritura y su derrotero imprevisible entre los lectores.+

ALMA BOLÓN / los padres de Jeannot viajan a París por un juicio y conocen a un empresario que, proveedor de los hospitales militares, se jactaba de matar más soldados en un año que los que mataba el cañón en diez. Gracias a esta nueva amistad, los padres de Jeannot hacen fortuna inmediata, al punto de ennoblecerse y pasar a ser marqueses de La Jeannotière.+

ALMA BOLÓN / El silencio pandémico fue, en algo, comparable al del invierno de 2018, cuando se jugaban partidos del mundial de fútbol, y también se oía el vuelo de las moscas y el corazón palpitaba por algo. En ambos casos, se trató de silencios inalámbricos, es decir, del silencio…+

ALMA BOLÓN / Esta jerarquía de lo presupuestal reluce también en las opciones que realiza el sistema educativo, sea Anep o Udelar, presentándolas como políticas animadas por criterios pedagógicos “modernizadores”…+

ALMA BOLÓN / Llegada desde el latín medieval, “prebenda” es una vieja palabra que designaba las pagas otorgadas al personal eclesiástico y que fue extendiendo su significado hasta nombrar algún empleo lucrativo y poco esforzado. Hoy, puede considerársela el nombre genérico…+

ALMA BOLÓN / Claro que esto es romanticismo puro, sesentismo recalcitrante, bohemia obsolescente; claro que sí, pero ocurrió, pudo ocurrir y, comparado con lo posterior, fue mejor… fue movido por el desprecio a lo abyecto.+

ALMA BOLÓN / Así fue como zafó Flaubert, en 1857, luego de haber sido judicialmente denunciado por algunos lectores escandalizados del folletín -Madame Bovary- que venía publicando en la prensa.+

ALMA BOLÓN / Así sucede como si, ante el silenciamiento de la milenaria discusión poética sobre el deseo, solo quedara el monólogo del deber ser de las cosas: monólogo del ventrílocuo en el que participan la barra de la corrección política y sus prescripciones y proscripciones eclesiástico-progresistas , y la barra lumpen, la que solo puede reaccionar a las prescripciones y las proscripciones ajenas, en permanente adaptación negativa al decir del ventrílocuo.
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ALMA BOLÓN / Si en el siglo XVIII la naciente Ilustraciόn tiene por sombra a la censura, en el alfabetizador siglo XIX, a la censura tradicional se suma la censura que realiza la escuela, propiciando ciertas lecturas edificantes y obstaculizando otras que elevando a los lectores, corrían el riesgo de traer desorden. En todos los casos, se trataba de canalizar y de amortiguar el recorrido por definición impredecible de la letra escrita. Hoy, en el mundo pandémico y postpandémico, la enseñanza remota y el tapabocas se suman a esa tradición.+