POIESIS / 78

Por Gerardo Ciancio

“preparo papeles
borradores provisorios”
S. R.

Sylvia Riestra (Montevideo,1958-2023) puede ubicarse dentro de la última promoción de la generación denominada “de la resistencia”. Estruendo mudo, su primer libro, publicado parcialmente en 1983, es un buen ejemplo de cómo la escritura poética buscaba formas de expresión para “decir” la oscura realidad, siempre al borde de la censura como espada de Damocles. Podrían leerse, por ejmplo, los siguientes versos como una metáfora del estado de situación en plena dictadura (1973 – 1985):

“un consultorio metálico y pálido
es el mundo
un test de laboratorio
para probar la longitud de la resistencia”

Unos años después, en una suerte de micro prefacio al libro Ocupación del miedo (1987), la poeta escribe:

“La dictadura ocupó la mitad de mi vida y casi toda mi poesía. Conocí los términos prohibidos y el arte de adulterarlos. Me inicié en los sótanos clandestinos de las palabras, en sus fugas sonoras; y las ausculté hasta oír el crujido de los muertos y el contenido silencio de los vivos.”

Pero también la poesía de Sylvia Riestra plantea y tematiza, a lo largo de siete libros publicados (considero en esta producción édita al ya citado Estruendo mudo y a la antología Tramas de la mirada (2008) que incluye, en la sección “Miradas”, ocho poemas nuevos), además de un testimonio político asociado a una coyuntura traumática (con sus “verdugos de la oscuridad”, “atormentadores del reino de los vivos”), los tópicos del amor y el desamor, la vida cotidiana (“esta nueva tarea de sobrevivirme”), la conciencia de la tradición en la que está inserta (“qué puede decirse de original”, “qué que alguien no haya dicho ya”), la condición de la mujer, la función de la literatura como intervención en la realidad (“la escritura ya no se nutre /de la memoria/se nutre de la anticipación”), el rol docente, el rol de madre, el lenguaje como instrumento y límite (“palabras de rapiña”, “palabras fugitivas”), los viajes y la historia universal, el paisaje y los sucesos del mundo, la recreación de los clásicos (Dante -una presencia constante en su obra-, Homero) y de los mitos, la dimensión onírica de nuestras existencias.

Hay en su obra, aunque parezca contradictorio, una prístina mirada así como una oscura y perturbadora noción de mundo (“escribirlo renueva el espanto”). La voz que enuncia brilla, irradia, pero también se oscurece, se vuelve inquietante, se torna “un latido feroz bienaventurado”, deviene estremecimiento. Basta leer el poema “Persistencia” del libro Palabras de rapiña (2002) para atisbar lo que intento decir:

“ser casi dos
y vivir cada cosa
queriendo retenerla
como el aire que anidaba
en la nariz
cuando niña
para que no escapara
retener ese aire
que perdería para siempre
hacerle una cueva
con mis manos
-perversión o virtud –
qué más da”

Compuesta en el tránsito de entre siglos, la poesía de Sylvia Riestra es un ejercicio de belleza y reflexión, de desafío al lenguaje y al deseo, al espanto y a la vida diaria en sus menesteres de apariencia antipoética (“mi cédula de identidad se venció”). Leerla es un solaz y un deber, un aprendizaje y un regocijo.

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Sylvia Riestra (Montevideo, 1958-2023) fue poeta, profesora de literatura y crítica literaria. Publicó los siguientes libros de poesía:
Estruendo mudo, en Antología 83. Ramón C. Abín, Aldo Mazzucchelli, Sylvia Riestra, Editorial Imago, Montevideo, 1983.
Ocupación del miedo, División Publicaciones y Ediciones Universidad de la República, Montevideo, 1987
La casa emplumada, Ediciones Premio de la Cadena, Feria Nacional de Libros y Grabados, Montevideo, 1989
Entre dos mares, Ed. Caracol al galope,Montevideo, 2002
Palabras de rapiña, Ediciones Caracol al galope, Montevideo, 2002.
Sincronías y celebraciones, Artefato, Colección Delfos, Montevideo, 2006.
Tramas de la mirada, Ático Edicones, Serie Poética, Montevideo, 2008.