POIESIS / 54

Por Gustavo Esmoris

La obra de Paula Einöder es el largo camino de una novel pero experiente poeta, que escribe con la misma necesidad vital con que respira. Allí donde la extensa ruta de la poesía se cruza con la realidad, “no pido disculpas por volar”, nos dice la voz lírica que se desprende de estos textos, intentando compartir esa capacidad de despegue, esa “canción vertical de horizontes”. Pero la originalidad de este nuevo poemario de Einöder no se apoya de modo exclusivo en su versificación ni en su rico vocabulario, sino también en la actitud con la que los textos van armonizando nuestro tiempo con lo universal. Desde ese lugar, surge un acento original, diáfano, musical y profundamente concreto, donde la palabra, intuitiva y estratégicamente ubicada, parece sumergirse en una hondura calma y difícil de medir. El valor del discurso y la forma labrada sobre el núcleo del mensaje, dirigido sobre la humanidad y su destino, cobran fuerza a medida que nos internamos en “para bálsamo de ruiseñores”. En ese entorno, lo metapoético salta con rapidez: “si la canción no es de nadie /entonces será mía”, y es allí, en ese hacerse cargo del texto, donde venciendo una tentación recurrente, Paula Einöder trasciende la palabra en referencia exclusiva a lo literario. Desde su reconocido oficio, la poeta conoce los peligros de explicar el bosque. Por ese motivo, para salirse de sus muros, de los muros humanos, de nuestros muros, la voz representada por la

autora desconfía sanamente de la línea recta como camino poético. Sabe de una mirada que recree lo cotidiano, sacudiendo todas las cegueras que esto conlleva. Aquella máxima medieval, donde se sostenía que era necesario vivir antes de filosofar, parece ser una de las piedras fundamentales de la poesía de Einöder. La naturaleza intrínseca del dolor y del placer, hemisferios de un mismo rostro, algo que conocen por experiencia propia los seres humanos, constituye la base de una expresión poética que apela a la economía de lenguaje, a un pensamiento preciso, utilizando para ello una poesía que decide creer en sí misma, al punto de animarse a decirlo todo. Bienvenido entonces este “bálsamo”, para seguir disfrutando la obra de quien tal vez sea la más importante poeta joven de nuestro país. (Prólogo de “para bálsamo de ruiseñores)


lamento de árbol (variante II)

fui tu sombra
fui tu abrigo
fui tu árbol

ahora soy tu hoguera

no quedan ramas
no quedan hojas
no quedan signos

ahora soy tu muerte

nuestros cuerpos
nuestros restos
nuestras ánimas

ahora unas cenizas

cenizas de árbol
cenizas de moza
cenizas de abrazo

(De árbol de arco (baladas), 2020.

Lady Titanic

tengo la maldición del Titanic
y un iceberg en la garganta
me hundo en el hielo del infierno
nunca fue tan helado el fuego
te presto mi barco en trozos
o te doy un pedazo de mi glacial
ser juez y parte
del trayecto que no vuelve
en el viaje más triste
de la nave más loca
soy Lady Titanic
la que nunca se iba a hundir
en sus majestuosos hierros
ahora tengo clavado
el púrpura hastío del náufrago
entre mis cejas de insecto cleptómano
no volveré jamás
a navegar los mares
estaré por siempre ahogada
en el espejo que me atravesó
tengo la tragedia del Titanic
y un iceberg en los ojos
me hundo en el infierno del témpano
nunca fue tan caliente el hielo

(De para bálsamo de ruiseñores, 2021)

Alturas

No puedo escribir sin destruir
un poema que es un árbol
lo es porque antes sorbió con creces
las raíces de un poema anterior
y lo dejó petrificado y esquelético
El poema nuevo en cambio
se puso robusto y en flor
Yo estoy aquí
En esta batalla
de sangre –tinta-
de boca –papel-
de hacha –borrar-
Y estoy dispuesta a matar
sin piedad si logro con ello
mi único objetivo
-lo que yo deseo-
hincarle el diente al fruto
más jugoso y maduro
en la punta del árbol

(De Árbol experimental, 2004)

La escritura de arcilla

Escribiré sin motivo y sin consideraciones.
Agarraré cada palabra bizca y deshecha
y la haré de arcilla.
La pasaré por el fuego. Le daré aliento.
Cada palabra será un hombre.
Poblaré la tierra de palabras. Llenaré páginas de hombres.
Habrá arcilla en vez de tinta.
Escribiré sin volumen. Me cegaré.
No voy a pisar ninguna palabra.
Serán mi bastón.
No voy a buscar al hombre. Porque un hombre
está hecho de texto.
Está tejido de demasiadas palabras.
No voy a buscar al poema. Porque un poema
está hecho de carne.
Está compuesto por demasiados
tejidos y músculos y nervios.
Escribiré sin propósito y sin esquemas.
Pero nadie podrá reprocharme que no haya unido
la palabra con la arcilla, la tinta con la sangre. Además
mi falta de originalidad es buscada.
Lo novedoso y el olvido son lo mismo.
Pero mi poema está escrito.
De eso trata el asunto.

(De La escritura de arcilla, 2002.

oda al arabesco

cardumen de pájaros
en vuelo acuático
enjambre de epitelio
a nado sincronizado
buscan el huevo en la oda al arabesco
yo misma me transformo
en bosque de bajo fondo
yo también me arranco escamas
a velocidad crucero
yo sola me arrojo plumas
de anzuelo en picada
entonces escucho el canto sin fin
en esta argamasa latente
y compruebo cómo arder
en agua muerta trae aire vivo
para bálsamo de ruiseñores

(De para bálsamo de ruiseñores, 2021.)

males de la enfermedad (confesiones)

el mal de las flores
me rodea el cráneo
como una corona
de duras espinas

todos me han
dicho lo mismo
que no hay cura alguna
para estos males
del alma

el mal de las flores
me rodea el cerebro
como un corolario
muy espinoso

todos me han
dicho por igual
que no hay cura alguna
para tan grande
y doliente mal

(De árbol de arco (baladas), 2020)

larvas

pondré las larvas en remojo
para que piensen un poco
las mariposas en lo que fueron
no mancillaré los cuartos de penumbra
la oscuridad de la crisálida
nonata me ampara
dibujaré en las barbas del árbol
mi cuerpo hecho de imágenes
cualquier semejanza
es pura coincidencia
paisaje de ensueño
movimiento rápido de ojos
fuga onírica
rapsodia del silencio
pondré las larvas en remojo
para que piensen un poco
las mariposas en lo que fueron

(De para bálsamo de ruiseñores, 2021.

dulce y dolorosa espera

en donde empieza este verso
veo las encrucijadas que se han tejido
con la paciencia de Penélope
así te esperaré
amarraré mis agujas de opaco acero
dejaré mi tejido anclado
no visitaré mares lejanos
ni surcaré campos en flor
así te esperaré
destejeré y volveré a tejer el mismo sueño
si pierdo el punto
empezaré una y otra vez
hasta que el tejido tome la forma de tu rostro
y luego lo destejeré una, dos, tres
todas las veces
para que un día
inesperado
cuando regreses
tengas todo el calor acumulado en mi vientre
y me tejas y destejas
una y otra vez
una y otra vez
una y otra vez

Paula Einöder (Montevideo, 1974) es Licenciada en Letras por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República y profesora de inglés. Publicó: La escritura de arcilla, poesía (Ediciones Imaginarias, Montevideo, 2002), Árbol experimental, poesía (Artefato, Montevideo, 2004), ensayo literario: Miranda o el lugar desde donde no se habla: Reflexiones acerca del silencio interpretativo (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Montevideo, 2004), opacidad, poesía (Editorial La Propia, Montevideo, 2010), árbol de arco (baladas), poesía (Deletreo Ediciones, Montevideo, 2020) y para bálsamo de ruiseñores, poesía (Yaugurú Editorial, Montevideo, 2021).

Integra diversas antologías, tanto nacionales como internacionales: Breve muestra de poesía contemporánea del Río de la Plata, Selección II (Bianchi Editores, Buenos Aires, 1995), Antología de poetas jóvenes uruguayos (AG Editores, Montevideo, 2002), Sin fronteras 1 1/2. Pequeña antología de poetas jóvenes uruguayos y paraguayos (Arandura, Asunción del Paraguay, 2004), El amplio jardín. Antología de poesía joven de Colombia y Uruguay (Embajada de Colombia en Uruguay-MEC Uruguay, Montevideo, 2005), Plata Caribe. Poesía Dominicana, Uruguaya del Siglo XXI (Universidad del Trabajo del Uruguay, Montevideo, 2008), El manto de mi virtud. Poesía cubana y uruguaya del siglo XXI (Instituto cubano del libro-Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay, Montevideo, 2011) y Antología Poética Madrelengua (Montevideo, 2021) entre otras.

También ha incursionado en el ensayo con el Estudio de la obra poética de Clemente Padín disponible online.

Fue distinguida en los Premios Nacionales de Literatura del MEC, Uruguay, con menciones en Poesía Obra Inédita (año 2000) y en Poesía Obra Édita 2002 (año 2003) por La escritura de arcilla, así como en la categoría Ensayo Literario Inédito (año 2000). Su libro de poesía inédito melodía para sordos obtuvo una mención en los Premios Onetti de Literatura 2020,Uruguay. Recientemente logró una mención en los Premios Nacionales de Literatura 2021del MEC, en Poesía Obra Édita 2020 por su libro árbol de arco (baladas).

Por otra parte, ha participado activamente en diversas lecturas, destacándose la realizada en la Biblioteca Nacional de Montevideo con motivo del festejo del Día del Libro (2006), y su participación en los ciclos literarios Caramelos y Pimientos, La Ronda Café, La Pluma Azul y Mundial Poético de Montevideo. También ha sido escritora invitada del Taller de Escritura el Rincón (AGADU, Montevideo, setiembre 2011), coordinado por los escritores Gustavo Esmoris y Fabián Severo.

Fue Lectora de español entre 2002-2005 en la Universidad de Sheffield, Inglaterra.

Ha sido traducida al inglés en la edición Palabras Errantes, suplemento literario de Pulsamérica: Latin American News, Politics and Economics del Reino Unido.

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