Figuras de la “disidencia” leen mal un documento oficial del Uruguay, se confunden y confunden a otros

CONTRARRELATO

La disidencia uruguaya parece querer hacer política en 2024, pero siguen pensando en términos de Guerra Fría, y asumiendo que la China actual es aun la de Mao, y Rusia actual la URSS de Stalin -y no ven dónde está la cabeza del verdadero autoritarismo globalista presente

Por Aldo Mazzucchelli

Hace unos días Walter Ferrero me hizo escuchar unas declaraciones del diputado uruguayo Eduardo Lust, a quien no conozco pero siempre me ha merecido el mayor respeto.

En ellas, el diputado luce preocupado por varias cosas. Por un lado critica la situación de la fiscalía y la reforma del Poder Judicial, crítica con la que no puedo estar más de acuerdo.

Pero luego pasa al terreno internacional, y allí lamentablemente adopta una posición de repertorio de lo que yo llamaría “soberanismo pelotudo”, el cual es especialmente cultivado por zonas de la izquierda vieja y la derecha vieja -léase la alianza entre el estatismo nostálgico y el orgullo nacionalista trasnochado. Ambas coinciden, supongo que inadvertidamente, en reafirmar el núcleo fundamental del globalismo anglosajón, que sigue vendiendo su humo de “democracia” y “derechos humanos”.

El punto principal que me ocupa aquí es el de la famosa “gobernanza mundial de AI”. Hay un coro de actores políticos de la “disidencia” que, a partir de una lectura digamos turbulenta de la Declaración conjunta Uruguay – China firmada hace algunas semanas en Beijing, están repitiendo que lo que China pide es que Uruguay apoye un gobierno mundial basado en Inteligencia Artificial. Les parece una nueva entrega de la soberanía y un crimen de lesa nacionalidad, y pegan gritos de indignación.

Pero en realidad, lo que ocurre en este caso es que no han leído bien, ni se han informado correctamente antes de hablar. Dos problemas que, lamentablemente, ya son clásicos en esta “disidencia”, a la que se percibe cada vez más adepta al tremendismo simplificador. 

Veamos. Lo que dice el acuerdo Uruguay China es, en su punto 14: “Ambas Partes reafirman la importancia de la cooperación en áreas como manufacturación de equipos, vehículos de nuevas energías, parques de altas tecnologías, infraestructura de comunicación e inteligencia artificial, entre otras. La Parte uruguaya toma nota de, y estudiará con detenimiento, la Iniciativa para la Gobernanza Global de Inteligencia Artificial, propuesta por la Parte china.”

De esta frase, el diputado Lust y varios amigos más, parejamente desinformados, entienden que China quiere que se cree un Gobierno Mundial basado en Inteligencia Artificial (una especie de distopía Davos al cubo, bajo control del para ellos temible Comunismo Chino), y creen que China está reclutando a Uruguay para ello. 

Pero están leyendo mal. Están leyendo, de hecho, lo contrario de lo que dice la declaración. Y luego se refuerzan en un error a coro, confundiendo a muchos más.

China dice estar preocupada por la amenaza que para muchas actividades humanas representa la Inteligencia Artificial, y lo que está proponiendo es que se limite esto, instalando para ello una gobernanza global DEL tema. En pocas palabras, lo que se quiere no es que la IA gobierne el mundo, sino que el mundo controle y limite la IA!! Para ello, lanzó la oficialmente llamada Iniciativa para la Gobernanza Mundial de la IA (GAIGI)

Uno puede estar en contra de esta iniciativa china (yo, personalmente, supongo que lo estoy, porque me huele a control centralista, y a censura, y a burócratas intentando pensar por mi). Pero uno no puede tergiversar 180 grados lo que dice China, perdiendo así completamente el contenido de lo que se discute y se firmó.

Es decir, los que todos los días se quejan -en su tremendismo para mi sin fundamento- de que la IA va a eliminar de forma masiva puestos de trabajo sin crear otros, va a ‘liquidar la creatividad’, va a ‘convertir a los hombres en un nuevo tipo de esclavo’ ante la supuesta superioridad del autómata, y va a trastornar las comunicaciones a base de bots dialogantes, deep fake y avatares truchos, ¿ahora se quejan porque un gobierno del mundo (el chino) tiene la misma preocupación que ellos?

¿Se puede errar más que eso?

Veamos cuál es la famosa Gobernanza Global de Inteligencia Artificial que China propone

Tomemos para eso el evento de referencia más actual, que hasta donde sé es la Conferencia Mundial de Internet, iniciativa china, que se celebró en noviembre de 2023 como todos los años desde 2014, en la ciudad china de Wuhzen. En la inauguración, Xi Jinping “afirmó que los riesgos potenciales asociados a la inteligencia artificial (IA) son retos que los países deben afrontar juntos, unas declaraciones que se producen en el contexto del lanzamiento por parte de China de una nueva iniciativa mundial sobre la gobernanza de la IA y de una importante cumbre internacional sobre los riesgos de la IA.”

¿No es suficientemente clara la información? Bastaba con ir a buscarla. China no quiere un gobierno mundial en base a Inteligencia Artificial: quiere lo contrario: que el mundo acuerde objetivos y políticas para gobernar a la inteligencia artificial.

***

Esta pequeña nota debería terminar aquí, por respeto al tiempo de los lectores. Lo haré, observando antes tres cosas:

(1) Mi opinión -que es perfectamente irrelevante en este tema, pero igual la ofrezco gratuita- es que China fracasará al intentar lo que intenta, y que además persigue objetivos políticos propios en su carrera con EEUU en la materia de IA. Una carrera en la que Uruguay no es un competidor. 

(2) Lo que China le pide a Uruguay, y lo que Uruguay firmó, es simplemente “tomar nota y estudiar con detenimiento”. Es decir, nada absolutamente. Algo no vinculante. Algo que significa que una vez que los encargados uruguayos de estudiar el asunto, en caso de que luego de hacerlo hayan entendido algo del tema, simplemente podrían dar una opinión, o decir “muy interesante”. Nada. No hay afectación de la soberanía cuando un país que está haciendo su política simplemente le pide a otro que preste atención a una propuesta.

y (3) Si la “disidencia” uruguaya -que obviamente quiere entrar al sistema o fortalecerse en él, sea Lust, Salle, u otros- quiere marcar alguna diferencia con la política al uso, pero al mismo tiempo sigue moviéndose con el mapa conceptual de la Guerra Fría, pensando que China y Rusia son aun lo mismo que la China de Mao y la URSS de Stalin, simplemente seguirán gastando energías en fortalecer agendas de hace 50 años sin el menor rendimiento presente ni futuro. 

El mundo es otro, pero la política uruguaya para 2024 parece seguir siendo no ya la misma, sino una peor que la de antes de 2020.