* Documentos hasta ahora desconocidos del NIAID reafirman que en el laboratorio de Wuhan se creó un virus quimérico «más patogénico a ratones humanizados que el coronavirus a partir del cual se lo construyó»

* Nueva evidencia confirma lo detallado en eXtramuros hace meses aquí, y aquí, a partir de los emails del Dr. Fauci

* La protección de que goza el principal responsable de la política «Covid» en Estados Unidos pareciera ser lo único que lo mantiene en el cargo

CONTRARRELATO

https://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2021/09/11/new-cache-of-documents-exposes-lies-to-congress.aspx?ui=cd2623f2bb86f6586a88a12fc657b0cef380f73640cd153cd79e19c4f5405016&sd=20200919&cid_source=dnl&cid_medium=email&cid_content=art1HL&cid=20210911&mid=DM990034&rid=1261436239

Por Salvador Gómez

Gracias a un pedido de liberación de información clasificada, solicitada por el portal The Intercept a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA) en Estados Unidos, los NIH (Institutos Nacionales de Salud) liberaron más de 900 páginas de documentos que detallan el trabajo de la EcoHealth Alliance (de Peter Daszak) subcontratando estudios de ganancia de función sobre coronavirus de murciélago en el Instituto de Virología de Wuhan, China.

The Intercept informa de esto en una importante nota el 6 de setiembre último.

La existencia de dos concesiones de fondos para investigación otorgadas a la EcoHealth Alliance por el NIAID dirigido por Fauci -las que hasta ahora eran desconocidas- surgen de esos documentos.

«Esta es una hoja de ruta para la investigación de alto riesgo que podría haber conducido a la actual pandemia«, declaró a The Intercept Gary Ruskin, director ejecutivo de U.S. Right To Know, un grupo que ha estado investigando los orígenes del Covid-19.

La nota de The Intercept resume los nuevos hallazgos, en particular las dos concesiones de fondos ahora confirmadas: 

«Una de las concesiones de fondos, titulada «Understanding the Risk of Bat Coronavirus Emergence» (Comprender el riesgo de aparición de coronavirus en murciélagos), describe un ambicioso esfuerzo dirigido por el presidente de EcoHealth Alliance, Peter Daszak, para examinar miles de muestras de murciélagos en busca de nuevos coronavirus. La investigación también incluyó el cribado de personas que trabajan con animales vivos. Los documentos contienen varios detalles críticos sobre la investigación en Wuhan, incluido el hecho de que el trabajo experimental clave con ratones humanizados se llevó a cabo en un laboratorio de nivel de bioseguridad 3 en el Centro de Experimentación Animal de la Universidad de Wuhan – y no en el Instituto de Virología de Wuhan, como se suponía anteriormente. Los documentos plantean preguntas adicionales sobre la teoría de que la pandemia pudo haber comenzado en un accidente de laboratorio, una idea que Daszak ha descartado agresivamente.

La subvención para el coronavirus de los murciélagos proporcionó a EcoHealth Alliance un total de 3,1 millones de dólares, incluidos 599.000 dólares que el Instituto de Virología de Wuhan utilizó en parte para identificar y alterar los coronavirus de los murciélagos susceptibles de infectar a humanos. Incluso antes de la pandemia, muchos científicos estaban preocupados por los posibles peligros asociados a estos experimentos. La propuesta de subvención reconoce algunos de esos peligros: «El trabajo de campo implica el mayor riesgo de exposición al SARS u otros CoVs, mientras se trabaja en cuevas con una alta densidad de murciélagos, con la posibilidad de inhalar polvo fecal«.

Alina Chan, bióloga molecular del Instituto Broad, dijo que los documentos muestran que EcoHealth Alliance tiene razones para tomarse en serio la teoría de la fuga en el laboratorio. «En esta propuesta, realmente señalan que saben lo arriesgado que es este trabajo. Siguen hablando de la posibilidad de que la gente sea mordida, y guardan registros de todos los que fueron mordidos«, dijo Chan. «¿Tiene EcoHealth esos registros? Y si no, ¿cómo pueden descartar un accidente relacionado con la investigación?«

De acuerdo a Richard Elbright, biólogo molecular y experto en biodefensa de la Universidad Rutgers, «Los documentos dejan claro que son falsas las afirmaciones del Director de los NIH, Francis Collins, y del Director del NIAID, Anthony Fauci, de que los NIH no apoyaron la investigación de ganancia de función o ganancia de función patógena con potencial pandémico en el Instituto de Virología de Wuhan

El caso toma ahora nueva importancia política, puesto que el Dr. Anthony Fauci negó repetidamente ante el Congreso que su Instituto o los NIH hubiesen financiado el tipo de investigación en cuestión. Estos documentos demuestran definitivamente que se la financió repetida y constantemente al menos desde 2012, y que se lo hizo incluso cuando el gobierno de Obama había prohibido este tipo de financiación. Esto pone al Dr. Fauci en una situación política y legal límite, pues el desarrollo de los eventos instala en el orden del día una acusación formal por perjurio, delito penal grave en la legislación norteamericana.

Los documentos originales de las dos concesiones de fondos se pueden ver y descargar aquí, y aquí.

La mala voluntad del Estado ante la información sobre pandemia, tanto en EEUU como en Uruguay

En su presentación a través de FOIA, liderada por la periodista Sharon Lerner y sus abogados, The Intercept argumentaba: 

«Una de las teorías sobre el origen del virus es que se originó a partir del Instituto de Virología de Wuhan (IVW), al que el gobierno estadounidense acusó de llevar a cabo controvertidos experimentos de «ganancia de función» que podrían haber dado a coronavirus de murciélago la capacidad de infectar a los seres humanos.  Las autoridades estadounidenses también han alegado que el IVW carecía de las precauciones de seguridad adecuadas y sufrió un brote de síntomas similares al COVID-19 entre sus investigadores en otoño de 2019, poco antes de que los primeros casos de COVID-19 del mundo fueran reportados en Wuhan. El equipo de investigación de la OMS está tratando de evaluar la veracidad de estas afirmaciones. Los aparentes conflictos de intereses del Dr. Daszak podrían inhibir la capacidad del equipo para hacerlo. 

La organización sin fines de lucro del Dr. Daszak, EcoHealth Alliance, recibió una concesión de 7,5 millones de dólares de los NIH para estudiar el proceso por el que los coronavirus de los murciélagos adquieren la capacidad de infectar a los humanos en colaboración con IVW. El Dr. Daszak también firmó una declaración pública «condenando enérgicamente la teoría de que el virus se originó en el WIV como una peligrosa «teoría de la conspiración» que puede «poner en peligro nuestra lucha mundial contra este virus».

El público tiene derecho a saber si los profundos y continuos lazos del Dr. Daszak con el IVW, y sus opiniones sobre los orígenes del COVID-19, crean conflictos de de intereses que puedan poner en duda la capacidad del Dr. Daszak -y, por consiguiente, del equipo de la OMS- para investigar el brote con imparcialidad.«

En un conflicto que recuerda también la actual mala voluntad del Estado uruguayo ante un petitorio semejante al Ministerio de Salud Pública, del que damos cuenta en este mismo número, The Intercept detalla la opacidad inicial con la que se encontraron al solicitar la información a los Institutos Nacionales de Salud norteamericanos: 

«El 3 de septiembre de 2020, la reportera de The Intercept Sharon Lerner presentó una solicitud a través de FOIA (Freedom of Information Act: Ley de Libertad de Información) a los NIH que llegaba al corazón de los asuntos de salud pública descritos anteriormente. Los NIH no respondieron sustancialmente a la solicitud hasta el 18 de diciembre de 2020, cuando la agencia la denegó en su totalidad. The Intercept presentó un recurso administrativo impugnando esta denegación el 26 de diciembre de 2020. Los NIH no respondieron al recurso administrativo de The Intercept dentro del plazo legal de 20 días hábiles para que una agencia responda a un recurso administrativo. Con esta demanda, The Intercept busca reivindicar sus derechos y los derechos del público a la transparencia del gobierno bajo la FOIA.» 

El recurso administrativo de The Intercept tenía un plazo de respuesta por parte de los NIH al 28 de enero 2021. Los NIH tampoco respondieron para esa fecha. Entonces The Intercept recurrió a una Corte legal, que a la postre determinó que la información requerida fuese liberada.

El proceso y su documentación original puede verse en mayor detalle aquí.

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