GERARDO CIANCIO / Con siete libros publicados (algunos de ellos presentados como breves cuadernillos de poemas) la obra de Marcelo Pareja (Las Piedras, 1954-2025), compacta, ceñida, intensa, se nos aparece como un hito en la historia contemporánea de la poesía rioplatense.
“Oh que la mirada es marea.
Oh que la escritura aparece.
Oh que estaríamos sin rubores y en la luz”
M.P.
POIESIS 94
Con siete libros publicados (algunos de ellos presentados como breves cuadernillos de poemas) la obra de Marcelo Pareja (Las Piedras, 1954-2025), compacta, ceñida, intensa, se nos aparece como un hito en la historia contemporánea de la poesía rioplatense. Los dos primeros libros del pedrense constituyen, a modo de ejemplo, una emergencia temprana del (neo)barroco/barroso en el campo literario rioplatense, incluso unos años antes de la publicación en Buenos Aires de Austría-Hungría (1980) y Alambres (1987) de Néstor Pelongher. Basta leer poemas del libro Salarea (1977) – un cuaderno con diez textos y dos ilustraciones de Miguel Ángel Pareja, artista visual y tío de Marcelo, un prólogo y un breve epílogo del autor- como los presentados aquí, para observar que las características de lo que más adelante serán los modos neobarrosos rioplatenses de producir poesía, están in nuce en ellos. Textos proliferantes sostenidos en el “contagio” fónico con recursos compositivos como la paronomasia (“forma de circunferencia /ferencia referencia de la tierra para adentro”), juegos de ecos (“abecedario abecedario abecedario aberioceda: ave río seda”), onomatopeyas (“cric cric eskrei eskrei”), aliteraciones, reiteraciones sonoras; uso de neologismos, arcaísmos, conglomerados de palabras, voces extranjeras y una forma de montar las escritura en una sintaxis que desafía la norma gramatical. Asimismo, Pareja echa mano a otros procedimientos compositivos de las vanguardias históricas y de las posteriores como por ejemplo la poesía concreta. A modo de ilustrar esto último, copio el poema “Ruidos”:
“Por el calor de quemarse Por el sol
las piñas abren en ruido su pulpa dada
semillando sol la tarde calurosa
D
O
N
D
E
sólo se oye el ruido de sus cortezas
abrirse al viento siento y expandirse
ruidos como abrir el corazon de
L
A
madera que es silencio plumadera
que se abierta en rumbo con ruiditos
deadentro del tronco más abajo iza su
C
A
I
D
A”
Más allá de estos breves ejercicios con el diseño visual del poema, Pareja estuvo siempre preocupado por el ritmo, la “música” del poema (concebido, en dos de sus trabajos, como “himno”), sus resonancias y vibraciones, su “respiración”. Como dice la voz poética de un texto del libro Poemas Himnos. 1974-1976 , insistiendo en la sonoridad lúdica del estribillo: “es otra vez la música salambó salambó frambuesa”.
En libros como Cuaderno del Viento y El Bosque tan claro, la escritura poética y su rítmica se deslizan por una retórica próxima a los modos más tradicionales de componer (no obstante, en ellos explora al José Lezama Lima más diáfano y transparente) con metros fijos o semifijos, con cadencias familiares a la poesía popular española y al tratamiento de la misma que le dio la generación del 27:
“Clavel y tierra
por el sol va mi canción
Barco y mirada
el mar retorna y el canto.”
Siempre el suyo fue un trabajo escritural riguroso, exigente, de enorme pericia y conocimiento de los métodos compositivos (incluso en Reuniones y Banderas incursiona en el poema en prosa y en el relato de prosa poética), de las variantes del ritmo en la historia de la poesía, de incesantes lecturas y con el oído atento diversas a las manifestaciones de la música y la mirada puesta en las artes visuales en sus cambios y permanencias.
Hombre culto y bueno, profesor querido por estudiantes y colegas, poeta silencioso y harto original, Marcelo Pareja persiste en el mejor recuerdo y en su sofisticada poesía. .


Marcelo Pareja fue Profesor de Literatura egresado del Instituto de Profesores Artigas. Estudió en Málaga y en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en Santander. Fue Investigador en el Departamento de Investigaciones Literarias de la Biblioteca Nacional. Dictó Talleres literarios y fue cofundador de la Revista La Plaza.
Publicó los siguientes libros de poesía:
Salarea, Montevideo, Libros de Granaldea, 1977
Poemas Himnos 1974-1976, Montevideo, 1979
Reuniones y Banderas, Montevideo, Ediciones del Mirador, Cuadernos Nueva Poesía 2, 1981
Cuaderno del Viento 1978-1984, Montevideo, Arca editorial, Colección Maremagnum,1989
Himnos, Montevideo, Ediciones Órficas, 1990
El bosque tan claro, Montevideo, Arca editorial, 1992
Aguas 1988-1991, Montevideo, Cal y Canto, 2004


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