Knut Wittkowski ha dirigido durante 20 años el Departamento de Estadística, Epidemiología y Diseño de Investigación de la Rockefeller University, en New York. Previamente, trabajó 15 años con Klaus Dietz, uno de los líderes de la epidemiología mundial, en la ciudad alemana de Tübingen. Actualmente es Senior Research Associate del Center for Clinical and Translational Science de la Rockefeller University, New York.

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[Transcripción y traducción parcial: Aldo Mazzucchelli]

Usted ha dado recomendaciones de cómo sería mejor tratar la COVID-19. ¿Le importaría describir lo que escribió?

– “Como con toda enfermedad respiratoria, debemos cuidar a los más ancianos y a los que están frágiles, porque cuando contraen neumonía, tienen un alto riesgo de morir por ella. De modo que este es uno de los temas clave que debemos tener en mente. Por otro lado, los niños llevan muy bien estas enfermedades, están diseñados evolutivamente para estar expuestos a toda clase de virus a lo largo de la vida, de modo que deben seguir yendo a la escuela, contagiándose uno al otro, y con ello contribuyendo a la inmunidad de manada, lo que significa que luego de aproximadamente cuatro semanas, como máximo, los más ancianos pueden estar volviendo a reunirse con sus familias, porque para entonces el virus se habrá extinguido. 

Usted ha mencionado que de hecho la estrategia de contención podría prolongar el problema del virus. ¿Podría hablar de eso?

—Claro. En el caso de todas las enfermedades respiratorias, lo único que detiene la enfermedad es la inmunidad de manada. Alrededor del 80% de la gente debe tener contacto con el virus. Y la mayoría de ellos no llegará siquiera a reconocer que fue infectado, o tendrá síntomas muy, muy leves.  Especialmente si son niños. De modo que ES MUY IMPORTANTE MANTENER LAS ESCUELAS ABIERTAS y a los niños en contacto entre sí, para que se propague el virus y obtener inmunidad de manada lo más rápido posible. Y luego la gente más anciana, debe permanecer separada. Los hogares de ancianos deben permanecer cerrados durante ese tiempo. Pueden volver a encontrarse con sus hijos y nietos luego de aproximadamente cuatro semanas, y el virus queda exterminado. 

Entonces, qué opina usted de las políticas implementadas en los Estados Unidos y en la mayoría de los países en el mundo, estas políticas de contención de la gente, de quedarse en casa, etc.- ¿Qué opina de ellas?

—Bueno, lo que esa gente está tratando de lograr es “achatar la curva”. Yo realmente no sé por qué están intentando eso. Lo que uno consigue si aplana la curva es prolongarla, hacerla más ancha, y que tome más tiempo.  Yo no veo ninguna buena razón para que una enfermedad respiratoria esté entre la población más de lo necesario. 

¿Qué le responde a la gente que argumenta “no sabíamos cuál era la letalidad de esta enfermedad, o sea que hicimos bien en encerrar a todo el mundo, pues no teníamos los datos”?

— Hubo dos virus SARS antes de este. Ambos, coronavirus. No es el primer coronavirus que aparece, ni será el último. Y para todas las enfermedades respiratorias tenemos el mismo tipo de epidemia. Si uno la deja quieta, viene por dos semanas, hace pico, y luego se va retirando durante dos semanas más. 

Usted estaba hablando con mi productor por teléfono el otro día, y usted le dijo “la pandemia está terminada”. ¿Qué quiere usted decir con eso?

— No hay casos nuevos en China, ni en Corea del Sur. El número de casos nuevos en Europa está empezando ya a declinar. El virus llegó más tarde a los Estados Unidos, de modo que vemos una pequeña curva ahora, que se estabilizará en los próximos días, y si no vemos que los casos crecen dramáticamente, eso significa que el número de infecciones ya ha declinado sustancialmente, y llegado a un pico hace aproximadamente una semana.  

¿Piensa que el tema está cerrado en China? ¿Usted cree en la información que llega de China?

—La epidemia está terminada allá, sí. Caso contrario, veríamos gente apareciendo. Incluso en China es difícil mantener información oculta hoy. Si hubiese numerosos casos en los hospitales, si los hospitales extra que construyeron estuviesen ocupados, lo sabríamos.

Durante la conferencia de prensa de ayer, Fauci, el Presidente, y la gente allí reunida dijo que “si no hubiesen” implementado la estrategia que implementaron, 2 millones de personas habrían muerto en los Estados Unidos. ¿Qué piensa usted de esa afirmación?

—  Bueno, a mi no me paga el gobierno. De modo que tengo, de hecho, el derecho a hacer ciencia. Si no hubiese habido ninguna intervención, la epidemia ya habría terminado. Igual que cualquier otra epidemia de enfermedad respiratoria. 

¿Y cuántos más habrían muerto? 

— Bueno, tenemos ahora… tomemos números realistas en los Estados Unidos. Tenemos unos 25.000 casos cada día. Nuestro sistema de hospitales habría tenido que lidiar con 2500 pacientes cada día, por un cierto período de tiempo. Podría haber sido tres o cuatro semanas. Y luego, el número habría decrecido dramáticamente, y la epidemia habría terminado. 

Y de esos casos hospitalizados, en su estimación ¿cuántos habrían muerto? 

— Dos por ciento. 

¿Dos por ciento de los hospitalizados?

— De todos los casos sintomáticos. Dos por ciento de todos los casos sintomáticos, morirán. Eso es 2% de los 25.000 diarios. Eso es 500 personas por día. Eso pasaría durante cuatro semanas, de modo que podría haber sido un máximo de 10.000 personas. Eso puede compararse con el número total de muertes durante la estación de gripe, y en los Estados Unidos nosotros tenemos unas 35.000 muertes por gripe cada año, durante la estación de gripe. De modo que habría sido parte de la situación normal durante la gripe estacional. 

[pregunta inaudible] – [El periodista le pregunta de nuevo por los efectos beneficiosos de las medidas de distanciamiento social]

— El distanciamiento social definitivamente es bueno: impidió que se viniese el mundo abajo. 

¿Está usted siendo irónico?

— (Ríe). Por supuesto. Yo no sé de donde están viniendo esos números. Por cierto son totalmente no realistas. No hay indicación de que esta gripe sea fundamentalmente distinta de todas las demás gripes. Sabemos lo que pasó en China, sabemos lo que pasó en Corea del Sur, sabemos lo que pasó o está pasando en Europa, no hay indicaciones de que nada sea diferente de una gripe regular. Quizá sea un poquito peor que otras gripes, puede ser. 

Con la gripe, la epidemia cae en primavera, cuando la gente pasa más tiempo al aire libre, porque al aire libre los virus no pueden transmitirse con facilidad. Esa es una forma de contener. ¡Pasar más tiempo afuera! 

Nosotros ahora estamos pasando más tiempo dentro de nuestras casas. Se nos ha dicho que nos encerremos. Eso no ayuda a mantener al virus a raya?

— Es insalubre. Mantiene al virus circulando. 

Entonces se nos debería decir que saliésemos, que fuésemos al aire libre.

—Si. Salir al aire libre es lo que detiene cualquier infección respiratoria. 

La gente dice que la razón por la que China salió de esto bien, es porque la gente se encerró de modo tan estricto. ¿Qué responde usted a eso?

—Ellos tuvieron una ventaja: que al comienzo, no sabían a qué se estaban enfrentando. De modo que les llevó un largo tiempo empezar con la contención, o el distanciamiento social. Lo cual es bueno para la epidemia, porque dio tiempo a que se obtuviese inmunidad de manada contra el virus antes de que se tomasen las medidas. 

Es interesante que usted diga eso porque Neil Ferguson del Imperial College cambió su estimación del número de muertes para Inglaterra, de 500.000 a 20.000, o menos, y dijo que eso es debido al distanciamiento social. Ahora bien, nosotros sabemos que el distanciamiento social impuesto en Inglaterra no fue demasiado severo, o estricto, de modo que esto es luego de un día de cierre total, que él anunció que de hecho serían 20.000 muertes o menos. ¿Hay alguna posibilidad de que ese número haya cambiado así debido al distanciamiento social?

— (Se ríe). De hecho, tenemos datos para eso. [Exhibe uno de sus trabajos académicos, y explica]: en China, la epidemia tuvo su pico entre el día 1 y 5 de febrero. Pero las escuelas no se cerraron hasta el 20 de febrero. Eso fue dos semanas más tarde. En Corea del Sur, tenemos un patrón similar. En Degu o como se pronuncie el nombre de la ciudad, donde la iglesia católica tuvo ese brote en enero, la cuarentena se ordenó recién el 23 de febrero, cuando el pico en esa ciudad ocurrió. El distanciamiento a nivel nacional no se aconsejó hasta el 29 de febrero. Eso es una semana más tarde, cuando ocurrió el pico a nivel nacional.

De modo que tanto en China como en Corea del Sur, el distanciamiento social ocurrió solo mucho más tarde de que el número de infecciones hubiese comenzado ya a declinar. Y por tanto, tuvo muy poco impacto en la epidemia. Esto significa que ellos ya habían alcanzado la inmunidad de manada, o estaban por alcanzarla. Pero al instalar el distanciamiento social, impidieron que alcanzase su punto final, y es por esto que aun estamos viendo casos nuevos en Corea del Sur, bastantes semanas después del pico. 

Usted dice que esta es la clase de contingencia que, por ser aérea, no puede manejarse trazando contactos, o con distanciamiento social. Explique por qué es eso. 

— Trazar una enfermedad pulmonar es aun más difícil que trazar una enfermedad de transmisión sexual, la que ya es bastante difícil, como lo sabemos por el SIDA. La mayor parte de la gente sabe con quién tuvo contacto sexual en las últimas dos semanas. Como ser humano, yo viajo en el subway en Nueva York, y hago otras cosas que tengo que hacer en Nueva York. Yo no podría decirle los miles de personas con los que estuve en contacto en las últimas dos semanas. De modo que hacer la trazabilidad de los contactos para una enfermedad pulmonar es imposible.  

¿Por qué no funciona la contención de las personas en el caso de una enfermedad respiratoria?

—Usted no puede detener la propagación de una enfermedad respiratoria dentro de una familia, y usted no puede evitar que se propague entre vecinos, con gente que está haciendo entregas a domicilio, con médicos… La gente es social. Y aun en tiempos de distanciamiento social, tienen contactos. Y cualquiera de esos contactos puede propagar la enfermedad. Irá lentamente, y por tanto no construirá inmunidad de manada. Y seguirá para siempre, salvo que la dejemos ir. 

¿Usted piensa que esto no requiere una vacuna?

— Nosotros no tenemos una vacuna contra el resfrío común. Tenemos algunas vacunas contra la gripe, pero no son del todo efectivas. ¿Sería lindo tener una vacuna contra el SARS? Sí, sería lindo. Ayudaría a crear inmunidad de manada un poco más rápido, porque los que tienen la vacuna ya son inmunes, y los que no, tan solo precisan exponerse al virus para volverse inmunes. 

La inmunidad se adquiere naturalmente…

– Por alguna razón, que no entendemos bien aun, la humanidad ha sobrevivido a toda clase de enfermedades respiratorias. La naturaleza tiene su modo de asegurarse que eso pase. 

Esta mañana todos los canales de TV estaban con… porque obviamente estuvieron leyendo estos artículos sobre que las estadísticas estaban equivocadas, etc. Asi que la dra.- Jennifer Ashton, en ABC, y no recuerdo qwuienes más, estaban diciendo “esto es mucho más contagioso que cualquier gripe estacional, o el H1N1, y es por eso que nos lo tenemos que tomar más en serio, porque es más contagioso”. ¿Eso… es ridículo?

—[Se encoge de hombros]. No se cuál es el fundamento de esa opinión. Los datos que tenemos la contradice. 

¿Qué datos tenemos, de donde los saca usted?

—Tenemos… usted puede bajar los datos del CDC europeo, cada día, los datos de todo el mundo, y usted puede analizarlos. Y eso es lo que yo he hecho. Y otra gente probablemente también.

[Muestran un gráfico de casos diarios para Europa]. ¿Qué le dicen estos gráficos?  Muestran que los casos para Europa no están creciendo más. La muerte sigue esta curva aproximadamente una semana más tarde. Eso es normal, porque la gente muere días después de haber contraído la enfermedad. Pero lo importante es que el número de infecciones llegó a un pico hace una semana atrás, y está declinando ya.  Esto incluye los dstos de Francia, donde el número de casos se duplicó sorpresivamente de un día para otro. Esto responde a alguien que encontró una caja de reportes en una oficina, y los mandó todos juntos diciendo “cuidado!, olvidamos reportar esto durante el último mes”. Esto significa que la epidemia en Francia no está creciendo más, pese a este fenómeno. 

¿Y los gobiernos no dirán que esto es porque la gente está practicando el distanciamiento?

-No soy psiquiatra, no se lo que piensa otra gente. Yo soy un científico.

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