GERARDO CIANCIO / El año pasado se cumplieron cuatro décadas de la publicación del primer libro de Melba Guariglia: El sueño de siempre que apareció en la colección ‘Los libros del fakir’ de la Editorial Oasis (México, D.F., 1984), rasgo simbólico mirado hoy en día, ya que Melba permanecía en el exilio desde 1978 y hasta comienzos de 1986 cuando, luego de culminada la dictadura cívico – militar, regresaría a Montevideo.


POIESIS / 91

“Hundo el cuchillo en palabras

las hojas tiemblan”

M.G.

Para acceder a esta etapa de su vida y de su escritura creativa y periodística, sugiero la lectura del libro de crónicas de la autora titulado ¿Pasado en limpio?? Escenas supervivientes de un exilio (Montevideo, Yaugurú, 2020) 

Luego del inicial  El sueño de siempre, vendrían otros libros, más de una docena, de poesía, ensayo y narrativa. Pero la belleza del decir poético anidaba ya hace cuarenta años en todo su esplendor sintético y concentrado en el verbo preciso:

«Soy luna o gusano

alarido o canto

bajo el techo del mundo»

En el prólogo de A medio andar, tercer libro de Melba, Tatiana Oroño escribe: «el contacto con estos poemas es experiencia dialogal de misteriosa reciprocidad, indudablemente humana». Y esta cualidad permanece vigente para comprender un filón de la poesía melbiana: su dialogicidad, su humanismo (y el rol de la mujer en esta compleja contemporaneidad), el misterio de la poesía, del poema y del lenguaje que lo configura, así como las peripecias de la vida cotidiana tanto en el ámbito de la realidad como en de la imaginación y la ensoñación poéticas.  

Esa capacidad poiética de la autora trabaja y elabora todo un campo connotativo desde las «entredichas palabras», y si es necesario, desde «un grito devastado / sencillo// sublevación del silencio». Y todo este universo creacional ocurre y se despliega en medio del caos del cosmos (“escribo en el humo”, se confiesa en Pequeñas islas publicado en 2009), es decir, en la forma aleatoria y no previsible en que se nos presenta el mundo a diario. O como dice la voz lírica en el poema XVIII del último y espléndido libro, El tiempo intacto (2023):

“el espacio es un caos

una maniobra del universo

 medida sin ti

como en un espejismo”

Alfredo Fressia anotó que los poemas de Melba «reflexionan, al modo de variaciones, sobre la palabra, la poesía, la que construye mundos, anudándose y soltándose en cada poema».

Esos mundos reales y anhelados [“buscaba una casa que me habitara / en espacio reducido a nubes”, leemos en el libro La casa que me habita de 1986], exiliados y montevideanos, profundamente filosóficos o aterrizados en el detalle de lo aparentemente nimio, plenos de deseo y fulgor, de las representaciones de la muerte y del amor, configuran el centro de la poesía de Melba Guariglia. Mundos creados con socavadas “palabras derretidas” o como también confiesa el sujeto poético en el mismo libro Señas del derrumbe de 1991:

“Palabras que no dicen

cuajan en el espacio

 partículas de polvo conmovido”  

Buen momento para (re)leer la obra de Melba, sus partículas de polvo conmovido, lejanas descendientes del polvo enamorado quevediano. Tiempo de reingresar en su poesía, esa casa que la habita.


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Melba Guariglia

Nació en Montevideo, Uruguay, 1943. Escritora, Trabajadora Social, editora y docente universitaria, gestora y promotora cultural. Residió en México desde 1978 hasta 1986. 

Tiene los siguientes libros de poesía publicados: El sueño de siempre  (Ed. Oasis, México, 1984);  Sublevación del silencio  (Universidad del Estado de México, 2000), en México, y en Uruguay  La casa que me habita (Ed. de la Banda Oriental, 1986, Yaugurú, 2015), A medio andar (Monte Sexto, 1987), Señas del derrumbe (Ediciones del Mirador, 1991), Oficio de ciegos (Ediciones de la Crítica, 1998) Premio de Poesía Inédita y Mención Édita en concurso del Ministerio de Educación y Cultura uruguayo; Entredichas palabras (Ático Ed., 2008), Pequeñas islas (Ático Ed., 2009), La tibieza del río (Civiles Iletrados, 2016) Mención en Premios Literarios del MEC, Pausa (Editorial Encuentros, 2021), El tiempo intacto (Ediciones del Berretín, 2023).

En narrativa ha publicado La furia del alfabeto, des-cuentos(Ed. Letradura,Montevideo, 2011), la novela La memoria de los nombres (Yaugurú, 2012), y ¿Pasado en limpio? (escenas supervivientes de un exilio) (Yaugurú, 2020).

Es fundadora y fue presidenta de la Casa de los Escritores del Uruguay por el período 2006-2008, y directora de Ático Ediciones (Premio Morosoli 2013) desde 2006 hasta 2016.

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