* Ministerio de Economía en Uruguay está negociando préstamo del BMundial con objetivos declarados similares. De aprobarse podría estimular que se saque a pequeños y medianos productores de sus campos

CALENTOLOGÍA

Miles de agricultores pequeños y medianos forzados a cerrar sus establecimientos para combatir un supuesto problema medioambiental. En Uruguay la Ministra de Economía ha declarado que está negociando con el Banco Mundial una iniciativa con objetivos similares, que serían “la reducción de la intensidad de las emisiones de metano del ganado, y la preservación de los bosques nativos”, iniciativa a la que presenta como “innovadora”

Por Katabella Roberts – Redacción de eXtramuros

La Comisión Europea aprobó el 2 de mayo un plan del gobierno holandés que compensaría a los ganaderos de determinadas zonas si aceptan cerrar voluntariamente sus granjas como parte de los esfuerzos de los Países Bajos para reducir la contaminación por nitrógeno.

En virtud de los nuevos “regímenes”, denominados LBV y LBV plus, los ganaderos deberán comprometerse a cerrar su capacidad de producción de forma definitiva e irreversible y a no iniciar la misma actividad de cría en ningún otro lugar de los Países Bajos -el segundo mayor exportador agrícola del mundo- ni de la Unión Europea.

Los “regímenes” estarán vigentes hasta febrero de 2028 y podrán acogerse a ellos los pequeños y medianos ganaderos de las “zonas Natura 2000 sobrecargadas” de los Países Bajos, siempre que su carga actual de deposición de nitrógeno supere cada año determinados niveles mínimos.

Además, sólo podrán acogerse a los regímenes los ganaderos que puedan demostrar que han estado produciendo de forma constante durante los cinco años anteriores al cierre voluntario de la producción.

Los dos regímenes neerlandeses tienen un presupuesto total de unos 1.470 millones de euros (1.620 millones de dólares) y forman parte de los planes del gobierno para reducir la deposición de nitrógeno en las zonas de conservación de la naturaleza.

En el marco del plan LBV, dotado con 500 millones de euros (551 millones de dólares), los ganaderos recibirán una compensación de “hasta el 100%” de las pérdidas en que incurran por el cierre de sus instalaciones de cría de ganado lechero, porcino y avícola, en forma de subvenciones directas, según un comunicado de la Comisión Europea.

Compensación, “prima verde”

Esa compensación cubrirá la pérdida de capacidad de producción y de derechos de producción, según la declaración; la financiación, sin embargo, depende de la zona en que esté situada la explotación.

En virtud del régimen LBV-plus, dotado con 975 millones de euros (1.770 millones de dólares) y abierto a los “criaderos que emitan un nivel elevado de nitrógeno al año, fijado como nivel mínimo”, entre los que se incluyen los ganaderos de vacuno de leche, porcino, aves de corral y terneros de carne, se compensará “hasta el 100 por cien” de las pérdidas sufridas por los agricultores mediante subvenciones directas.

Sin embargo, algunos ganaderos también podrán recibir hasta un 120 por ciento de compensación por la pérdida de capacidad de producción en virtud de ese régimen, según los funcionarios.

La Comisión Europea señaló en su declaración que si los cierres se realizan por motivos medioambientales, los Estados miembros podrán conceder a los agricultores una “prima verde” adicional del 20 por ciento, además de la compensación por la pérdida del valor de los activos.

Las exportaciones agrícolas holandesas ascendieron a 122.300 millones de euros el año pasado, según la oficina nacional de estadística.

“Necesario y apropiado”

Según la Comisión Europea, el cierre de determinadas instalaciones que producen altos niveles de contaminación por nitrógeno es “necesario y apropiado” para “mejorar las condiciones medioambientales de las zonas afectadas y permitir una producción de alta calidad, sostenible y respetuosa con el medio ambiente“, así como para contribuir al cumplimiento de objetivos políticos como los del Pacto Verde Europeo.

La Comisión también consideró que la compensación a los agricultores es “proporcionada” porque está “limitada al mínimo necesario” y que la compensación “produce efectos positivos que compensan cualquier posible distorsión de la competencia y el comercio en la Unión Europea“.

Los regímenes neerlandeses por valor de 1 470 millones de euros que hemos aprobado hoy facilitarán el cierre voluntario de explotaciones ganaderas con importantes depósitos de nitrógeno en zonas de conservación de la naturaleza“, declaró en un comunicado Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva responsable de la política de competencia de la Comisión Europea.

Los regímenes mejorarán las condiciones medioambientales en esas zonas y fomentarán una producción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente en el sector ganadero, sin falsear indebidamente la competencia“, añadió Vestager.

En el comunicado del martes no se indica qué ocurrirá con los ganaderos que no acepten ceder voluntariamente sus tierras.

Los agricultores, bajo presión

El año pasado estallaron protestas en toda Holanda cuando el gobierno anunció inicialmente el plan de reducir las emisiones de nitrógeno en todo el país, incluidas las de las granjas, en más de un 50% para 2030, y la administración del Primer Ministro Mark Rutte dejó claro que “no hay futuro para todos” los agricultores holandeses con los objetivos del gobierno.

Un productor lácteo de los Países Bajos entrevistado el año pasado explicó que tendría que reducir su cabaña ganadera en un 95% para cumplir la nueva normativa medioambiental del gobierno.

Otro declaró que el gobierno le había obligado a deshacerse de 12 vacas como parte de sus esfuerzos por reducir el fosfato, y expresó su preocupación por tener que cerrar su granja si le obligaban a deshacerse de más.

Según la comentarista política holandesa Eva Vlaardingerbroek, el plan podría suponer la compra de unos 3.000 granjeros holandeses por parte del gobierno.

Así es como lo hacen: ponen un cuchillo en la garganta de los agricultores. Se aseguran de que no les renueven las licencias, les acosan con nuevas normas y restricciones todos los días y luego les ofrecen un soborno, sabiendo que muchos lo aceptarán por pura desesperación. Es todo tan vil“, escribió Vlaardingerbroek en Twitter el martes.

Vlaardingerbroek también cuestionó la legalidad de prohibir a los agricultores que aceptan renunciar a sus tierras que vuelvan a empezar en otras naciones de la UE.

Se suponía que la idea de la UE era la libertad de circulación y la libertad de los trabajadores. Esto es algo propio de la URSS“, añadió Vlaardingerbroek.

[Publicado originalmente aquí]


El “préstamo innovador” para Uruguay

Mientras tanto, en Uruguay el diario El País informó que el Ministerio de Economía y Finanzas está trabajando “junto al Banco Mundial, en el desarrollo de un nuevo instrumento de préstamo, que vincule el costo de financiamiento para Uruguay con el cumplimiento de objetivos ambientales”.
La Ministra de Economía Azucena Arbeleche anticipó que los objetivos del préstamo son “la reducción de la intensidad de las emisiones de metano del ganado, y la preservación de los bosques nativos“, lo que coincide en detalle con los objetivos del “pacto verde” de la Unión Europea, enmarcado en el Gran Reseteo promovido por el Foro Económico Mundial y la Comisión Europea, en base a la teoría anticientífica del “cambio climático antropogénico”.

En realidad, se trata de concentrar la propiedad de la tierra en grandes capitales y, al mismo tiempo, limitar la autonomía de la población y las naciones particulares frente al poder globalista. Para ello, destruir la autonomía alimentaria y reducir la presencia fuera de las ciudades es fundamental.

Más información sobre las consecuencias que este tipo de políticas están teniendo en Holanda en este completo informe, que publicáramos hace unos meses.