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Esto sigue sin responder la pregunta clave: cuál es la cantidad de ciclos que el Ministerio considera para declarar un «caso positivo» en los testeos masivos aplicados actualmente

Por Aldo Mazzucchelli

Según un Comunicado del Ministerio de Salud Pública, firmado por el Dr. Miguel Asqueta, emitido el 7 de diciembre de 2020, ese Ministerio ordena que se tomen valores de Ct MAYORES A 35 en los tests PCR de los pacientes inmunodeprimidos, o internados en condición crítica.

Si bien esto puede parecer una medida precautoria extra, en realidad los estudios a disposición muestran que ya por encima de 25 ciclos Ct, la cantidad de falsos positivos -es decir, de «casos positivos» que, al cultivar sus muestras, es imposible detectar la presencia real de virus activos y reproductivos- supera el 50%. Mientras tanto, a un nivel Ct de 35 o más (el recomendado por el Ministerio), un 97% o más de los «positivos» son falsos positivos (ver gráfico debajo). El gráfico viene de un estudio sobre 3.790 muestras, completado por un equipo de investigadores franceses de primer nivel dirigidos por el Dr. Bernard Le Scola.

En el gráfico las barras marrones indican el número de muestras que resultaron «cultivables», es decir, que efectivamente estaban infectadas con virus activos. La curva indicada por una línea llena muestra el porcentaje de las muestras cultivables respecto del número de resultados «positivos» del test PCR. En el eje horizontal puede leerse el valor Ct, umbral de ciclos al que se obtuvo el resultado «positivo». Proyectando el número de ciclos sobre la curva llena puede inferirse, pues, el porcentaje comprobado de falsos positivos para cada valor Ct. Tomado del estudio de Le Scola citado.

Si bien el Comunicado del Ministerio no aclara cuál es hoy el nivel CT admisible para el estudio común realizado por los diversos laboratorios habilitados a ese efecto a la población en general, debe aclararse que si fuese también MAYOR a 35 CT, estaríamos frente a una situación difícilmente explicable en términos científicos, por la cual se estaría atribuyendo como «caso positivo» y aun -como equivocadamente insiste en informar la prensa- «enfermo COVID» a un 97% de los «casos» que se informan cada día que no serían infecciosos. No se justifica pues ni el discurso de alarma ni las draconianas medidas tomadas y anunciadas.

Como se ha explicado en detalle en nuestra nota del último número, la confiabilidad de los tests PCR para determinar si una persona está enferma dependen de modo dramático de la cantidad de ciclos (Ct) a los que se amplifique la muestra tomada de la persona que está siendo testeada. En casos en que se ha investigado por un segundo método -cultivo de las muestras para detectar la presencia real de virus en ella-, resultó que, a un nivel de ciclos Ct de 35 o más, más de un 90% de las muestras resultaron no cultivables: quienes las habían aportado, pese a haber sido declarados «casos positivos» por el test PCR, no tenían ninguna infección real. Por lo tanto un test con un número de ciclos más bajo es más adecuado para indicar si una persona está o no infectada con COVID-19.

De modo pionero, en el Estado de Florida (EEUU), por ejemplo, a partir del 3 de diciembre último, el Departamento de Salud emitió un edicto por el cual todos los laboratorios en el Estado deben reportar el número de ciclos que usan para sus tests PCR.

En Europa, mientras tanto, un juzgado en Portugal ha determinado que el test PCR «No es un test confiable para SARS-CoV-2, y por lo tanto cualquier cuarentena fundamentada en esa base es ilegal».

Como lo detallan estas notas complementarias, esta seria limitación de los tests PCR ha llevado a especialistas en el mundo entero a alzar la voz para que se detengan los testeos masivos. Algunos de ellos, como el Dr. Michael Yeadon, o el Dr. Pascal Sacré, han publicado extensos trabajos detallando el problema ante el que la población en muchos países, incluido el Uruguay, se enfrenta.

Ver en esta nota la explicación detallada de las afirmaciones anteriores.

Ver el informe respecto de este problema de la revista Science.

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