ENTREVISTA

Alejandro Corchs es Hombre Medicina, Custodio de la Sabiduría de los Pueblos Originarios de América. Terapeuta en Tanatología, además de terapeuta de grupo, de pareja, y de familia, formado en el Centro Gestáltico de Montevideo. Ha publicado diversos volúmenes en la confluencia de psicología y espiritualidad.

Por Francis Daimo

¿Cómo se posiciona la Comunidad del Camino Rojo frente a esta experiencia que estamos viviendo como Humanidad?
Para nosotros es el fruto de la acción de los seres humanos y de las consecuencias de lo que venimos haciendo desde hace muchos muchos años de no hacernos cargo de nuestras decisiones y elecciones. De tomar al resto de los seres vivos como bienes de consumo y no como seres con sentido por sí mismos. Un animal, un árbol, una planta, tienen un propósito al estar haciendo su experiencia, no son nuestros bienes de servicio y de consumo. Es inevitable que en este tiempo estemos viendo las consecuencias de nuestros actos. Habitualmente los seres humanos, para no hacernos cargo, nos refugiamos en hacernos sentirnos víctimas en nuestra propia vida. Pero en realidad, en este tiempo, lo que nos está ocurriendo es el fruto de nuestras elecciones.

En tu caso particular, como terapeuta y escritor, cómo has enfrentado esta situación, ¿qué enseñanzas te parece que nos está (o no) dejando?, ¿Han aumentado las consultas?
Creo que esta situación nos está ayudando a soltar lo que tenemos de más en nuestras vidas.

A darnos cuenta de la impermanencia. A salir de las planificaciones etáticas y ver que la vida es cambio permanente. Muchas personas están tomando este momento como un castigo y otras personas están tomando este momento como una oportunidad para soltar los lastres y aumentar los niveles de bienestar y amor en su corazón, alineando sus vidas entre lo que piensan, sienten y actúan.

Más que nunca pareciera que la Tanatología tiene un campo fértil experimental en relación los eventos actuales. Desde esta perspectiva, ¿qué podrías decirnos?
La Tanatología es la disciplina que nos ayuda a integrar a la muerte como parte de la vida. El

contrario de la vida no es la muerte, el contrario a la muerte es el nacimiento. Nacimiento y muerte están dentro del gran círculo de la vida. Hay vida antes de nuestro nacimiento y habrá vida después de nuestra muerte. Lo que no va a haber es cuerpo, pero sí consciencia. La Tanatología debería ser enseñada en el secundario, es una disciplina que debería aprender todo aquél que se va a morir. Creo que hablamos miles de horas de diferentes situaciones y relaciones los seres humanos, sin embargo del único tema que tenemos en común todos los seres vivos (o sea, todo lo que nace se va a morir), de eso no hablamos porque en nuestra cultura la muerte es el tabú más grande. ¿Qué ocurriría si integramos a la muerte como un evento natural? Valoraríamos mucho más a la vida y el regalo que es este aquí y ahora, por eso lo llamamos presente.

La idea del Perdón ha estado muy presente en tu vida y en tu obra. Cómo puede ser articulada en el contexto actual de los acontecimientos.
El perdón es algo que habitualmente vemos como “perdonar a un tercero”, cuando logramos

comprender que el perdón es la liberación del dolor que llevo dentro, para encontrar la redención a la injusticia que recibimos en nuestra vida. Vivir duele, es la letra chica de esta maravilla de ser humano. El dolor no es un error, el dolor es inevitable en esta aventura de ser humano. Aprender a aligerar la mochila, para no estar lleno de resentimiento. El resentimiento es eso que tomamos para que el otro se muera, pero somos nosotros los que nos envenenamos. Comprender que el perdón es la liberación de ese veneno del dolor para encontrar las causas más profundas de para qué, en la vida de cada uno, nos ocurre la injusticia del dolor.

La Sabiduría de los Pueblos Originarios de América podría ser, más que nunca quizás, pertinente en estos tiempos de tribulación. ¿Existen antecedentes que hayan quedado registrados y de los cuales podamos aprender algo a efecto de entender y participar de la mejor forma en estos días particulares?page1image27749056

De la Sabiduría de los Pueblos Originarios de América hay tanto para que nosotros aprendamos, y también, no solamente aprender por los aciertos sino por los errores. Lo primero que rescato es la “Rueda de la Vida”. El círculo que comprende que estamos todos a la misma distancia del centro, que la diversidad nos complementa, que cada punto de vista tiene un contrario que es igual de verdad. Para que no deshumanicemos al que está del otro lado, sino que nos atrevamos a sentir la vulnerabilidad sobre nuestra propia historia. A comprender que cada uno tiene una relación directa con el fuego que está en el centro de esa ronda, y cada uno tiene un camino para recorrer para llegar al estado de unidad, de amor incondicional que graficamos en ese fuego. La “Rueda de la Vida” nos enseña que hay una inteligencia muy superior al “yo”, y se llama “nosotros”. El círculo siempre puede crecer, siempre puede achicarse, pero todos estamos a la misma distancia del centro. El consenso de estar en círculo, para sentir lo que están experimentando el resto de las personas aunque tengan otras historias de vida, otros sistemas de defensa, otras maneras de la expresión del dolor. Creo que en tiempos en donde hacemos las cosas por mayoría, encontrar algo como la unanimidad y el consenso, es un camino que nos va a llevar a madurar como sociedad. A dejar de mordernos la cola como un perro, sino darnos cuenta, que cada vez que hacemos algo por mayoría, nos estamos condenando todos a experimentar lo que esa minoría que no va a ser tenida en cuenta, está viviendo. Es una ley muy antigua espiritual, por eso los Pueblos Originarios más sabios (porque Pueblos Originarios en América hubo de todo, como en toda la Madre Tierra), los más sabios se sentaban a tratar en consenso. Como decían los Mayas: “yo soy otro tú” (In Lak’ech – Ala K’en), considerando que eso que veo en el otro, también tiene un pedacito de mí.

Por último, tenés alguna posición en cuánto al porqué la Humanidad llegó a este momento en la historia, esto es consecuencia/causa de qué (eventualmente). Si consideramos que asistimos en la vida a una suerte de “Escuela”. ¿Qué tipo de examen es este que estamos rindiendo ahora?

Los seres humanos tendemos a proyectar, como se dice en psicología, que el universo piensa igual que como pensamos nosotros: causas y consecuencias. No, no es un examen esto que estamos rindiendo ahora, es una oportunidad. Y la mayor oportunidad es qué hacemos con esto que está pasando. La mayoría de las situaciones que nos ocurren en nuestra vida no tienen un propósito en particular, solo las grandes heridas de nuestra vida lo tienen. La mayoría de situaciones que nos ocurren tienen un gran propósito: ver qué hacemos con lo que nos está pasando.

Unas reflexiones finales…

La realidad, una y otra vez, se presenta como el peor momento en la historia de la Humanidad. Sin embargo no podemos decir que este momento es peor que la Segunda Guerra Mundial o que la Dictadura, o que la Primera Guerra, o que la Conquista, o que los tristemente tantos genocidios que tiene la Humanidad sobre sí misma. Estamos en los veinte años más pacíficos en la historia de la Humanidad. Antes se moría hasta el 15% de los seres humanos por guerras, hoy es menos del 1%. Sin embargo, la realidad se encarga de mostrarse como que este es el peor momento y este, es el momento de superviviencia. No venimos aquí a cambiar el afuera, venimos aquí a descubrir quienes somos y porqué nuestro espíritu decidió encarnar en esta experiencia humana. Las oportunidades están ahora. ¡Adelante con confianza!

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