JORGE LUIS BAYCE / Cabe preguntarse a quién pueden resultar atractivas estas ideas, o porqué han tenido un adhesión muy mayoritaria dentro del mundo académico. En todos los casos, lo que parece que fuera el objetivo final es la desacreditación de los principios lógicos, racionales, realistas y deterministas del pensamiento einsteiniano, y de esta manera, nos presenta un mundo anti intuitivo e ilógico, donde las cosas suceden de forma incomprensible e impredecible, y que nos obliga a cambiar radicalmente nuestros conceptos y la forma de ver la realidad.
ENSAYO
He estado siguiendo con mucho interés la serie de artículos de Federico Leicht, en que el autor se refiere a afirmaciones de la Mecánica Cuántica, y las posibles incidencias que estas afirmaciones han tenido o podrían tener en nuestra visión de diversos temas en principio muy alejados de la física teórica y en nuestra concepción y percepción de la realidad. La mecánica cuántica se plantea como alternativa a la física cuántica desarrollada por Max Planck y Albert Einstein, introduciendo el concepto de incertidumbre o de indeterminación, que se presenta como alternativa al determinismo newtoniano y a las ideas de Albert Einstein.
Se suele pensar que para opinar sobre estos temas hay que tener conocimientos muy especializados en disciplinas de difícil comprensión para personas no especializadas.
Pero como se verá, los principales conceptos que se plantean, están más allá de consideraciones muy complejas sobre física teórica, pero intentaré explicar cómo las ideas que se deducen de estos nuevos avances en el campo de física, así como en otros campos de la percepción de la realidad, están más influidos por el relato de los hechos, que por los hechos mismos.
O sea que me centraré en la importancia del relato de los hechos científicos, más que en los hechos mismos. Creo que es un tema muy significativo, porque el control de la información es de gran importancia en la conformación de nuestra percepción de la realidad, y en este sentido, es de vital importancia el relato, o sea la forma en que se relatan los hechos, para controlar u orientar el mensaje y de influir en la percepción del receptor del hecho relatado.
Me referiré en primer lugar a algunos de los conceptos introducidos al principio del artículo de F.Leicht, que van al centro de la cuestión.
Aquí se puede leer ‘… la idea del colapso de la función de onda, donde las posibilidades cuánticas se convierten en realidades observadas, plantea la posibilidad de que la conciencia esté involucrada en este proceso.’
Veremos el origen de estos conceptos.
1- el colapso de la función de onda donde las posibilidades cuánticas se convierten en realidades observadas.
2.- la posibilidad de que la conciencia pueda estar involucrada.
1.- El colapso de la función de onda
En 1927, Werner Heisenberg presentó una fórmula que permitiría determinar la probabilidad de ocurrencia de un determinado suceso, o del resultado de la observación del estado de una partícula en el campo subatómico.Destacando la imposibilidad de determinar simultáneamente la posición y la velocidad de una partícula.
En principio esta fórmula no plantea ninguna objeción teórica al determinismo, sino que simplemente permite calcular las probabilidades de un suceso del cual no conocemos las causas, pero podemos hacer una aproximación probabilística de su ocurrencia.
Las probabilidades de un suceso se pueden representar matemáticamente como una función de onda, que no es más que una representación matemática de estas probabilidades sin una significación física real.
Pero lo que provocó un terremoto en el campo de la física, fue la afirmación de que esta no era simplemente una forma probabilística de predecir un resultado, sino que esta indeterminación o incertidumbre es una propiedad esencial en la naturaleza. El principio de incertidumbre de Heisenberg.
Para la mecánica cuántica, en el terreno subatómico, no observamos nada preexistente, sino que el resultado de la observación se genera por el colapso de la función de la onda, en el momento de la observación.
Para la concepción einsteniana, cuando observamos o determinamos experimentalmente un suceso, solamente estamos comprobando algo que ya estaba determinado antes de ser observado, lo único que hace la observación, si no interfiere con el hecho observado, es comprobar algo que era una realidad antes de su conocimiento experimental. Cuando observamos un pájaro lo único que hacemos es comprobar su existencia que es lógicamente independiente del hecho de que yo lo observe.
Pero para la mecánica cuántica, antes de ser observado, el estado de la partícula no está determinado, y es el hecho de observarlo lo que determina el resultado, al producirse el colapso de la función de onda. Y este resultado es estrictamente aleatorio y no causal, que es otro concepto esencial en mecánica cuántica.
Antes de la observación, la partícula está en lo que se llama en términos de la mecánica cuántica, una superposición cuántica, en la que la partícula está en todos los estados posibles a la vez. O sea que está simultáneamente rotando de dos sentidos contrarios, en dos o más posiciones a la vez, etc., y se resuelve por alguno de estos resultados posibles sólo en el momento de la observación.
Esto es lo que expresa ‘…la idea del colapso de la función de onda, en que posibilidades cuánticas se convierten en realidades observadas…’ .
Para acabar de entender estos conceptos que pueden parecer bastante abstractos, recordemos la forma en que Erwin Schrodinger los explica. El gato de Schrodinger.
Schrodinger ejemplifica las afirmaciones de la mecánica cuántica, con un experimento mental que consiste en encerrar un gato en una caja, con un mecanismo que se podría activar o no de forma aleatoria. matando instantáneamente al animal. Esto lógicamente no lo sabremos hasta que no abramos la caja. Para la mecánica cuántica mientras no se abra la caja, el gato está en una superposición cuántica, o sea vivo y muerto a la vez, y será el hecho de observarlo lo que determinará el resultado, que permanecerá indeterminado hasta ese momento.
La idea de que el gato esté simultáneamente vivo y muerto, lógicamente nos parecerá una idea ridícula, pero no es posible negarla, porque para hacerlo, tendríamos que de alguna forma determinar su estado con anterioridad a la apertura de la caja, pero para los cuánticos, esta observación previa ya provocaría el colapso de la función de onda, y produciría el resultado que luego observaríamos al abrir la caja.
Esto es absolutamente ilógico y anti intuitivo, pero habría que ver si está justificado en el campo de la física de las partículas subatómicas por argumentos sólidos o convincentes.
Pero no existe ninguna argumentación teórica ni justificación racional de esta afirmación, ya que es esencialmente tan infalsable como indemostrable. Si una partícula puede estar rotando simultáneamente en dos sentidos opuestos es algo que podríamos calificar de insólito, o incluso ridículo, pero como se refiere a algo que no conocemos hasta el momento de la observación, no se puede ni afirmar ni negar, o sea que es solo una creencia que se puede sostener legítimamente, solamente porque no puede ser falsada.
Y este es el principio de indeterminación de Heisenberg, fundamento de la Mecánica Cuántica, cuyo valor se basa en su valor descriptivo y predictivo, pero que no es explicativo, por lo cual Einstein sostenía que no era una interpretación completa de los fenómenos físicos..2.- La conciencia puede estar involucrada.
2- ¿Por qué, el colapso de la función de onda al ser observada, da lugar a interpretar que la conciencia puede estar involucrada ?
Para entender el origen de esta afirmación, o para entender qué relación existe entre el colapso de la función de onda y la conciencia, hay que ir a uno de los experimentos obligatorios para introducirnos en la comprensión de las bases de la Mecánica Cuántica: El experimento de la doble rendija. No me detendré en explicar este experimento, porque en este caso no es necesario, pero es fácil informarse actualmente por internet.
En una fase de este experimento, para comprobar por qué rendija pasa una determinada partícula, se dispone de un detector que nos informará del paso de la partícula.
Pero se observa que al interactuar con el detector, la partícula cambia su comportamiento, pasa de comportarse como una onda, a comportarse como una partícula.
¿Cómo se suele relatar este fenómeno ?
‘La partícula, al ser observada, modifica su comportamiento‘. Y aquí hay un buen ejemplo de la importancia del relato, o sea como la forma de relatar un hecho influye en la percepción del hecho por parte del receptor. Porque el relato continúa asi ‘… o sea que es el observador el que determina este cambio de comportamiento cuando la partícula se siente observada‘. Aquí hay dos elementos significativos:
– La confusión creada por llamar ‘observador’, a lo que es en realidad un detector, un aparato electromecánico, que interactúa con la partícula en el momento de observarla, modificando su comportamiento. Esta confusión entre observador y detector introduce o sugiere la idea de que el observador es una persona que no interactúa físicamente con la partícula de ningún modo, y modifica su comportamiento con el solo hecho de observarla, o sea que es capaz de comunicarse con ella por medio de la conciencia.
– Se refuerza la idea de que la partícula tiene un principio de conciencia que le permite comunicarse con nosotros, al decir ‘cuando la partícula se siente observada‘.
De este relato surge la idea de que la conciencia puede estar involucrada en el colapso de la función de onda.
Y como los sucesos están indeterminados hasta el momento en que son observados, según el principio de indeterminación, y que nosotros modificamos los sucesos al observarlos, introduce la idea de que nosotros podemos comunicarnos con la materia física y actuar sobre ella y modificarla por medio de nuestra conciencia.
Aunque esto se expresa cautelosamente cuando dice que la conciencia puede estar involucrada.
¿Subyace en el relato de estos hechos físicos una posible intencionalidad ideológica?
Hasta ahora, sólo nos hemos referido a como la definición del principio de incertidumbre, y una forma de relatar un experimento científico clásico dan lugar a determinadas afirmaciones.
Pero sirva lo anterior de introducción a un estudio más completo de los postulados de la mecánica cuántica, y su implicación en nuestra percepción de la realidad. Porque a pesar de decir los físicos que estas cosas solo suceden en el mundo subatómico y no en el macroscópico, es habitual que también se afirme en conferencias y presentaciones, que la mecánica cuántica nos obliga a una nueva forma de percibir la realidad,
Para estudiar esto, tendríamos que referirnos a otros dos experimentos fundamentales para ver de forma más completa los postulados de la mecánica cuántica, uno virtual y otro real, para acabar de entender la posible implicación de estos postulados en nuestra percepción de la realidad: el entrelazamiento cuántico y la violación de la desigualdad de Bell.
Pero antes, me referiré a un fenómeno observado en otra fase del experimento de la doble rendija.
El experimento de la doble rendija
En una fase de este experimento, se observa algo sorprendente; en una determinada experiencia, es ‘como si’ la partícula pasara simultáneamente por las dos rendijas.
Se sugiere que esto podría ejemplificar la bilocación o el desdoblamiento de la partícula, dando la razón a la afirmación de que una partícula puede estar simultáneamente en dos lugares a la vez.
Pero esto tampoco se puede comprobar, porque no se ha encontrado la forma de observar este hecho sin la intervención de un detector, porque cuando se aplica un detector, las partículas cambian su comportamiento. Aún hoy se están diseñando formas de poder observar este fenómeno sin interaccionar con las partículas.
En este caso, cabría esperar la aparición de una demostración en un futuro, antes que optar por la bilocación, lo que no impide que se sugiera esta posibilidad como la única explicación posible del fenómeno, y que se presente este hecho como una de las afirmaciones ilógicas y anti intuitivas de la mecánica cuántica, basada en observaciones reales.
El entrelazamiento cuántico
Este concepto surge de la discusión de A, Einstein y N. Bohr. De forma muy resumida, el tema en discusión era la afirmación de la mecánica cuántica de que dos partículas pudieran comunicarse a distancia de forma instantánea de forma que lo que sucede con una de ellas, determina instantáneamente lo que sucede en la otra cuando colapsa la función de onda por el hecho de ser observada cualquiera de ellas.
Por ejemplo, si dos partículas están entrelazadas se supone que si una partícula tiene una propiedad A, la otra debe tener necesariamente la propiedad B. Si tenemos dos partículas entrelazadas, no sabemos cuál de las dos tiene tiene cada propiedad hasta que lo observamos. Si asumimos que una propiedad de las partículas no queda determinada hasta que cualquiera es observada, sólo cuando determinamos la propiedad de una, podremos asegurar la propiedad de la otra. Hay que asumir que de alguna manera las partículas se comunican, para que cuando en una se observa la propiedad A, la otra, adquiera la propiedad B, que hasta ese momento estaba indefinida. Y como este proceso es instantáneo, debemos asumir a su vez que la información viaja de forma instantánea, o sea más rápido que la velocidad de la luz, lo que contradice la afirmación de Einstein de que nada puede viajar más rápido que la luz
Y esto también pondría en tela de juicio otra importante afirmación de Einstein sobre lo que se llama El realismo local, al cual nos referiremos más adelante.
Esto se entiende de forma muy sencilla con el ejemplo del par de zapatos.
Supongamos que tenemos un par de zapatos, uno derecho (propiedad A) y otro izquierdo (propiedad B). si los ponemos en dos cajas cerradas y enviamos una de ellas, sin saber cual es, a otro continente, lógicamente, cuando abramos una de las cajas y comprobemos qué zapato contiene, sabremos qué zapato contendrá la otra.
Esta es la afirmación de Einstein. Y quiere decir que los zapatos no se comunican de forma instantánea, como exigiría la suposición de que mientras no se observa uno de ellos, cada zapato estuviera en superposición cuántica, o sea que sea a la vez derecho e izquierdo, sino que cada zapato ya tenía que ser derecho o izquierdo antes de ser observado.
La afirmación de la mecánica cuántica supone lo que Einstein califica como un ‘efecto fantasmal a distancia’ que operaría entre los dos zapatos de forma instantánea, lo que no tiene sentido, ya que supondría que pueda existir una influencia que viaje más rápido que la luz.
Pero cuando se explica el fenómeno del entrelazamiento cuántico, se dice siempre que aún cuando dos partículas entrelazadas estuvieran en dos extremos opuestos de la galaxia, se comunican de forma instantánea, y lo que se opere sobre una, determinariá un efecto instantáneo sobre la propiedad correspondiente de la otra partícula.
Y llama la atención como los físicos puedan afirmar con tanta convicción y alegría algo que es desde luego difícil de creer, y además imposible de demostrar, ya que no es posible que alguien viaje a la otra punta de la galaxia con un electrón en una cajita, para comprobar o negar esta afirmación. Y porque incluso si se demostrara la determinación simultánea e instantánea de las propiedades de estas partículas, dejaría en pie la controversia fundamental. ¿Es esto debido a que las partículas ya tenían determinadas sus propiedades desde el principio, o solo se determinan en el momento de ser observadas?
La desigualdad de Bell
La discusión entre Einstein y Bohr no llegó a ninguna conclusión definitiva, aunque muchos piensan que la razón está del lado de Bohr, ya que Einstein no logró falsar experimentalmente los postulados de la mecánica cuántica, y que según afirman, esta discusión había quedado en el olvido, como una discusión más bien filosófica.
Pero en 1964, el matemático irlandés Bell diseñó un experimento para intentar comprobar quién tenía razón en esta discusión, aunque hasta 1982 no se dispuso de los medios para poder realizarlo.
El experimento se propone averiguar si existe la comunicación instantánea a distancia entre las partículas. Esto sería tener que reconocer que lo que Einstein llamaba despectivamente como ‘acción fantasmal a distancia’ realmente ocurre.
Esto destruiría el realismo local propuesto por Einstein, ya que si se acepta como premisa que las propiedades de las partículas están indefinidas hasta el momento de la observación, implicaría que pueden ocurrir sucesos en un sistema local estudiado, que pudieran depender aleatoria y simultáneamente de un suceso originado fuera del sistema, incluso el el otro extremo de la galaxia.
Pero si dos partículas forman un estado entrelazado, entonces no habría comunicación fantasmal a distancia, ya que las propiedades de las partículas ya estarían determinadas antes de realizada la observación. Es posible que lo que estoy diciendo no sea correcto, porque ninguno de los textos que he consultado me aportan satisfacción a mis dudas, porque en algunos textos se dice simplemente que el experimento da la razón Bohr, o sea a la mecánica cuántica, otros dicen que el experimento permite afirmar que no existen variables ocultas, otros que destruyen el concepto de realismo local, pero no he encontrado ningún texto que sea muy claro.
El entrelazamiento cuántico recién se formaliza a raíz de esta discusión, y lo que molestaba a Einstein era la comunicación instantánea a distancia, y el tema realmente en discusión no es la existencia del entrelazamiento, sino cómo se interpreta esta relación a distancia. Si se toma como premisa que las partículas entrelazadas están en estado indefinido de superposición hasta ser observadas, o si ya estaban definidos sus estados desde el momento de ser entrelazadas.
En el primer caso, se trataría de una acción fantasmal a distancia que no es verosímil, y en el segundo caso la explicación es trivial, simplemente estaban previamente definidos sus estados, y no existe por lo tanto esa comunicación a distancia.
Es un tema que no se aclara, y tampoco qué es lo que se supone que supondría la física clásica en el tiempo de esta discusión. Dice Einstein, creo que tu no entiendes algo si no se lo puedes explicar a tu abuela.Y parece que todos somos abuelas que no entienden las explicaciones, o tal vez porque la explicación es confusa, y no aclara aspectos que serían importantes para acabar de comprenderlo.
Pero por otra parte, tampoco es relevante que yo tenga dudas sobre esto, La mayoría del mundo académico cree que la violación de la desigualda de Bell da la razón a la mecánica cuántica, aunque no faltan voces que niegan la validez de estos experimentos y su interpretación, y la discusión está abierta.
Y aunque reconozco que no acabo de comprender de forma completa este experimento, no me preocupa, ya que G. Lipovetsky afirma que, aquel que diga que entiende la mecánica cuántica es un mentiroso, o que en realidad no la entiende.
¿Por qué la comunidad científica ya había adherido a una teoría incomprensible ilógica, antiintuitiva e irracional, antes de que se conociera en 1982 este experimento que se cita como la demostración definitiva de la derrota de las ideas de y Einstein del realismo determinista newtoniano y einsteniano?.Reflexión final
Para esta reflexión final, me basaré en el análisis de una afirmación que que es casi obligatoria en las conferencia y exposiciones sobre la mecánica cuántica,
Dos partículas situadas en puntos opuestos de la galaxia, están contacto, de forma que cuando algo modifica el estado de una de ellas, ésta comunica de forma instantánea esto a la otra, que entonces modifica su estado de forma correspondiente.
Esto se suele afirmar para introducir el concepto de que en el mundo cuántico, las cosas pueden ser ilógicas, anti intuitivas e incomprensibles, y que desafían todos nuestros preconceptos sobre la naturaleza de la realidad.
Pero si analizamos esta afirmación, veremos que es:
– indemostrable, porque ¿como podríamos comprobarla ?
– Pero es por el mismo motivo, no es falsable.
Pero lo que resulta más chocante, es que profesores, investigadores y científicos de primera línea, adhieran de forma tan alegre a afirmaciones indemostrables, y aquí destaco el calificativo de indemostrable, porque todos, en principio, deberíamos estar abiertos a cambiar algo en lo creemos, si se demuestra su falsedad.
O sea que tenemos que admitir que la única explicación de que en la segunda partícula se pueda observar la propiedad esperada, o correspondiente, es que de alguna forma se comunican de forma instantánea. Esta forma de comunicación tampoco se explica, y se cita como uno de los hechos maravillosos, misteriosos e inexplicables de la realidad del mundo subatómico.
Que dos partículas se pueden comunicar, y de forma instantánea aunque estén separadas por una distancia arbitrariamente grande, es tan increíble e indemostrable, como los principios en que se basa.
Esto más bien debería poner en duda el principio que sirve de premisa en este caso. Pero este es el principio de indeterminación, tan increíble como indemostrable, y no se puede cuestionar, porque es el primer principio de la mecánica cuántica. Así que debemos asumir que dos partículas muy distantes se puedan comunicar y tranferirse información de forma instantánea. De esta forma también se falsan las bases del pensamiento Einsteiniano determinista y racional.
En una exposición divulgativa sobre la mecánica cuántica dividida en dos partes, al empezar la segunda parte, el divulgador dice que probablemente el oyente no habrá entendido nada de la primera parte. Entonces bien, -afirma-. Lo ha entendido todo, dando a entender que las afirmaciones de la mecánica cuántica son incomprensibles, y que esto es lo que hay que entender.
Pero si lo que construye es un conjunto de afirmaciones ilógicas e incomprensibles. ¿Qué es lo que destruye?
Aquí las ideas podrían ser más claras.
– La superposición cuántica
La afirmación de que una partícula pueda estar en dos estados incompatibles al mismo tiempo destruye el primer principio aristotélico de la racionalidad: lo que es es, lo que no es no es, y nada puede ser y no ser al mismo tiempo, por lo cual, no hace falta haber leído Aristóteles para que resulte una afirmación ilógica y absurda.
– La velocidad de la luz.
Ahora en el campo de la física teórica, destruye el principio einsteniano de que nada puede viajar más rápido que la luz, al afirmar que dos partículas pueden intercambiar información a distancia de forma instantánea.
– La causalidad.
Destruye el concepto de causalidad, al afirmar que los fenómenos observados en el mundo subatómico son estrictamente aleatorios, sin una causa que los determine.
La mecànica cuántica presenta un universo no causal, donde solo se presentan hechos cuyas causas se pueden ignorar, ya que no existe la causalidad, y tampoco tiene sentido el pensamiento racional, que pretende estudiar los fenómenos en sí mismos como cadena de causas y efectos, porque los eslabones de estas cadenas son o pueden ser aleatorias.
Causa-efecto, racionalidad.
Destruye la posibilidad de establecer encadenamientos de sucesos causa – efecto, lo que destruye la posibilidad de establecer afirmaciones racionales sobre nada que se base en las relaciones causa-efecto.
El determinismo clásico, se erigió como la piedra angular del pensamiento científico desde el siglo XVII, presenta un universo donde cada acción es el resultado de un encadenamiento de causas y efectos. Esta cosmovisión se hizo trizas cuando surgieron los principios de indeterminación y probabilidad introducidos por la mecánica cuántica.
– Materia y conciencia.
Sugiere que los sucesos físicos pueden estar determinados por la posibilidad de comunicarnos con el mundo físico por medio de la conciencia, ya que las partículas elementales pueden sentir, y comunicarse con nosotros gracias a una proto-conciencia.
– Realismo local.
Afirma que un suceso que ocurre dentro de un sistema local puede estar causado de forma aleatoria por algo que suceda fuera del sistema, incluso en la otra punta de la galaxia, lo que destruye el principio de realismo local de Einstein, y niega que se puedan establecer relaciones de causa-efecto deterministas en un sistema local.
Y aquí cabe preguntarse a quién pueden resultar atractivas estas ideas, o porqué han tenido un adhesión muy mayoritaria dentro del mundo académico.
En todos los casos, lo que parece que fuera el objetivo final es la desacreditación de los principios lógicos, racionales, realistas y deterministas del pensamiento einsteiniano, y de esta manera, nos presenta un mundo anti intuitivo e ilógico, donde las cosas suceden de forma incomprensible e impredecible, y que nos obliga a cambiar radicalmente nuestros conceptos y la forma de ver la realidad.
Pero también suelen afirmar que estos hechos maravillosos e incomprensibles, como el mundo de Alicia en el país de las maravillas, sólo suceden en el mundo subatómico, pero esta nueva forma de ver la realidad microfísica propone unos arquetipos de pensamiento que se pueden relacionar, o establecer una equivalencia, con la forma de interpretar la realidad en el mundo macroscópico.
Podemos diferenciar, sin entrar en profundidad en el temas epistemológicos, dos actitudes básicas en el tema del conocimiento, en la relación sujeto-objeto, en la que podemos centrarnos en el objeto para intentar conocer lo que es en sí mismo, o solo nos interesa lo que es o significa para nosotros.
Para el pensamiento subjetivista, las cosas son lo que son para nosotros, o sea que si algo no lo podemos determinar, no es indeterminable, sino indeterminado, porque eso es lo que es para nosotros. Y sólo existe lo que es observado, en el momento de ser observado.
El principio de incertidumbre de Heisenberg, al afirmar que la incertidumbre es una cualidad esencial del objeto, se sitúa en el individualismo, al atribuir la esencia de un fenómeno a lo que es para nosotros.
Es bien conocida la actitud negativa del liberalismo hacia el pensamiento causal, en temas como la delincuencia, la drogadicción, la salud mental, el incremento de las depresiones, la ansiedad, el aumento de los suicidios y el cambio climático.
En todos estos temas, la investigación de las causas que determinan estos fenómenos pudieran ser vinculantes, además de costosas, y poner en tela de juicio o cuestionar aspectos de la realidad que puedan ser contrarios a nuestras conveniencias, y que no deseamos cambiar..
De ahí que la solución al problema de la delincuencia y el tráfico y consumo de drogas se base en la represión y no a la consideración de las posibles causas. De la misma forma, los tratamientos individuales y la administración de medicamentos en los casos de enfermedades mentales, depresiones, y otros trastornos psíquicos, refleja también esta forma de pensamiento.
En todos los casos, la investigación de las causas podría ser vinculante para cuestionar aspectos de un sistema que no se desea cambiar.
Esta visión individualista y egocéntrica de la realidad, es dominante entre las élites del poder económico y las élites religiosas que gobiernan el mundo occidental, y en gran medida el mundo académico. Y que son difundidas y aceptadas por su hegemonía en el sistema educativo y en los medios de difusión.
Por este motivo, es lógico esperar que en las Universidades más prestigiosas, que son las más caras, desde donde se crean y difunden las ideas que lideran el pensamiento y la forma de ver la realidad, se creen y difundan las ideas más coherentes con los intereses de las élites, promoviendo por medio del relato un arquetipo de pensamiento basado en sus prejuicios..
¿Puede ser este el motivo del aclamado triunfo de la mecánica cuántica?
¿Del indeterminismo sobre el determinismo, de la no causalidad sobre causalidad, de la imposibilidad de establecer relaciones causa-efecto, de la negación de la lógica y del conocimiento de la realidad en sí misma?
¿O se trata simplemente de un pensamiento que surge de consideraciones estrictamente científicas en temas que por su complejidad no nos es legítimo opinar?
Esto no es una afirmación sino una reflexión.


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