INFORME ESPECIAL

* Muy gran exceso de muerte en 2021 que Covid no puede explicar (hay miles de muertos en exceso “no Covid”)

* Los vacunados murieron, semana a semana, a una tasa que fue acompañando aproximadamente a su porcentaje en la población total

* La muerte de vacunados no disminuyó luego de bajar el “pico” general de fallecimientos en agosto, aun cuando la inoculación ya había alcanzado una cobertura de 75%

Por Salvador Gómez (sobre datos elaborados por Agustina Rocca y Luis Anastasía)

Las cifras de que disponemos, gracias a un pedido de informes realizado por el ciudadano Nicolás Souto Gancio, no puede interpretarse con claridad hasta que no tengamos los datos de edad y causa de muerte de cada fallecido. En eXtramuros hemos solicitado hace casi un mes (el 9 de julio) la información completa que precisamos para ello. Aun no ha habido respuesta.

Pero con lo que tenemos hasta ahora, puede adelantarse lo siguiente:

1) el año 2021 muestra un exceso de muerte escandaloso. Si en promedio histórico las muertes anuales en Uruguay están en el rango de los 30.000 a 32.000, en 2021 los fallecidos fueron 41.000, aumentando grosso modo un tercio respecto de lo normal. Hasta donde sabemos, no se produjo un exceso de muerte comparable a este en los registros del país salvo una vez, en 1967.

2) Este aumento de fallecimientos no puede explicarse aludiendo solamente a Covid.
Para empezar, los “muertos Covid” oficiales fueron unos 5.500. Es decir que hay otro tanto, o más, que falleció en exceso sin test PCR positivo.

Además, de los “muertos Covid” sabemos -esto es evidente y fue admitido incluso por el Presidente de la República- que no todos son muertos por Covid.
Lo que sabemos a ciencia cierta es que son fallecidos con un test PCR positivo, y nada más. El test positivo no garantiza Covid, pero juega un rol administrativo: por razones epidemiológicas, quienes lo tengan deben ser declarados muertos “Covid”. De ahí viene la cifra.

Por tanto, podemos decir -sin poder cuantificarlo- que hay un exceso de muerte aun mayor provocado por causas distintas a Covid. Hay un número entre 5.500 y 10.000 que no sabemos cuál es, pero es mayor a 5500, de muertos en 2021, que Covid no explica. ¿Por qué murieron?

3) De esos fallecidos en exceso sin PCR positivo, siempre según datos oficiales, tenemos un aumento repartido entre distintas dolencias, que van desde “Trastornos mentales y del comportamiento” a “enfermedades del sistema nervioso”, a “enfermedades del sistema circulatorio” y “enfermedades del respiratorio” y “enfermedades del sistema digestivo”, “enfermedades de la piel y del tejido subcutáneo”, y “enfermedades del sistema genitourinario”.

Pero la categoría más llamativa es la de “Síntomas, signos y hallazgos no clasificados en otra parte”, que acumula una cantidad notable de fallecidos en comparación a otros años. Respecto a 1997 por ejemplo tiene bastante más del doble (de 1986 a 4458), y respecto a 2020 tiene más de un tercio (3465 pasó a 4458). ¿Cómo puede ser que tantos fallecidos en 2021 hayan sido enterrados dentro de la vaguedad de “otros”? Parte de la respuesta a nuestra pregunta anterior sería, oficialmente, “murieron, pero no sabemos exactamente de qué”.
Recordemos al lector: de acuerdo a literatura científica publicada en el último año, y tomando incluso los datos oficiales Pfizer, si la vacuna trae en algunas personas efectos secundarios graves, o la muerte, esta se presenta como 

a) trastornos de coagulación
b) daño agudo cardiovascular
c) síndrome agudo de estrés respiratorio
d) daño agudo al riñón
e) miocarditis/pericarditis

He aquí el cuadro original:


Efectos adversos serios en ensayo vacuna Pfizer (2020). Tomado de Doshi et. al.


4) Los datos de fallecidos habiendo sido o no inoculados (con una o más dosis), por cualquier causa (no exclusivamente por Covid) es interesante. He aquí los datos totales, y luego veremos los parciales:



Fallecidos en Uruguay entre Marzo 1 y Diciembre 31 de 2021 según vacunación

Fuente: Elaboración propia sobre datos MSP

Anticipemos: es un error tomar el total y concluir “Entonces, dado que los vacunados llegaron al 78% durante 2021, los que murieron vacunados son muchos menos que el total de vacunados”

Error. Porque no había 78% de vacunados en total cuando la gente empezó a morir. Lo que nosotros podemos contribuir hoy, el dato más importante de que disponemos por primera vez, es que los vacunados fueron muriendo a una tasa prácticamente igual -a veces, algunas semanas, incluso superior- a los no vacunados, semana a semana del año. Para cuando se alcanzó el famoso 78%, ya habían muerto (a veces hacía meses) muchas personas vacunadas.

Por tanto, tendremos una aproximación mejor si miramos cuantos vacunados fueron muriendo en comparación con el total de vacunados en la población en ese momento. He aquí el cuadro:



Fallecidos con o sin vacunación, por semana, año 2021

Fuente: Elaboración propia sobre datos oficiales MSP


A los totales del gráfico anterior habría que agregar 5633 fallecidos (por todas las causas) en los primeros dos meses del año 2021. En esos dos meses la comparación “con o sin vacuna” no tiene sentido porque la vacuna no se había administrado aun.

Ahora bien, es importante esto porque cuando se dan los datos totales 2021 a veces no se tiene en cuenta esto, y eso hace que los muertos no vacunados (por cualquier causa) suban su representación en el total. De modo que tenemos un total de 55% de inoculados que murieron en 2021, frente a un 46% de no inoculados que lo hicieron. 

Para la elaboración de este gráfico consideramos a los inoculados con una sola dosis, dos, o tres, indistintamente, pues nos interesa ver la correlación entre la vacuna (cualquier número de dosis) y la muerte. No estamos contando solo a los muertos “Covid” (es decir, muertos con PCR positivo) sino a todos los muertos por cualquier condición. 

Resultado: Los muertos en 2021 fueron aumentando y llegando al exceso tremendo al que llegaron siguiendo con un pequeño retraso la curva de vacunación. 

Véase: 


Fallecidos vacunados acumulados (arriba) y dosis de vacunación acumuladas en el total de la población (abajo). Marzo a diciembre, año 2021


Un detalle más: la muerte por cualquier causa (contando vacunados y no vacunados) no disminuyó luego de bajar el “pico” en agosto: la población siguió falleciendo a una tasa de 3000 fallecidos inoculados por mes, aun cuando la inoculación ya había alcanzado una cobertura de 78% (esto es superior al promedio mensual anual).

Véase los fallecidos por mes:


Fallecidos por cualquier causa, por mes, marzo a diciembre 2021

Fuente: elaboración propia sobre datos MSP

¿Conclusiones?

4) Hay distintas hipótesis para intentar explicar estos resultados. Pero hay algunas cosas que se pueden avanzar:

a) En el año en que se inició la vacunación hubo un exceso de muerte no explicado de características extraordinarias. Las autoridades y la prensa no parecen notificarse de este fenómeno, que no es exclusivo de Uruguay. Ha habido exceso de muerte “no covid” escandaloso en todos los países que administraron las vacunas ARNm modificado, con independencia de cualquier otra consideración. Nadie en el MSP o entre las autoridades científicas o políticas está hablando claramente de este elefante parado en el medio del comedor

b) Los fallecidos vacunados mensuales tienen su pico entre abril y junio de 2021. El número de fallecidos vacunados, sin embargo, no disminuye luego, sino que se mantiene estable, y aun crece un poco hacia fin de año. Esto puede interpretarse de varias formas.

Nos interesa observar lo siguiente: si una persona -por la razón que sea- es inoculada y fallece de resultas de la inoculación, es posible que esto ocurra luego de la primera, la segunda, o la tercera dosis. Pero la gente solo puede morirse una vez. Por tanto, tendríamos un exceso inicial de muerte por vacuna, que se daría crecientemente a medida que aumenta la inoculación, y las dosis, y estas alcanzan a la población vulnerable a la vacuna; pero este aumento luego disminuirá, por la simple razón de que los vacunados sensibles a efectos secundarios ya fueron alcanzados por la campaña masiva de vacunación, y ya murieron. 

Lo que podríamos estar viendo, por tanto -pero probablemente nunca lo sabremos a ciencia cierta debido a que estas personas fallecieron, sin ser investigadas, el año pasado- es el gráfico de los sobrevivientes a la vacunación en primera instancia.

c) Los fallecidos vacunados son, siempre, un porcentaje muy cercano -aunque menor- al porcentaje de total de inoculados en la población. Esto es: no se aprecia una protección de la vacuna contra la muerte en general. Como no estamos cruzando estos datos con la causa de muerte -solicitamos esa información al MSP y no nos la brindó- no podemos saber cuántos de los vacunados murieron “por Covid” y cuántos de los no vacunados lo hicieron. Pero sí sabemos esto: en un año de exceso enorme de muerte, consistentemente a lo largo de los 9 meses considerados, los vacunados murieron en una proporción que casi iguala a su proporción en el general de la población

Hace falta tener datos de fallecidos por grupo de edad, y fallecidos por causa de muerte, conjuntamente a la condición vacunal, para poder sacar conclusiones más específicas.

Pero nada de lo que vamos viendo con los escasos e imperfectos datos que las autoridades sanitarias van liberando parece apoyar las conclusiones que sacan tales autoridades. 


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