ALMA BOLÓN / Claro que esto es romanticismo puro, sesentismo recalcitrante, bohemia obsolescente; claro que sí, pero ocurrió, pudo ocurrir y, comparado con lo posterior, fue mejor… fue movido por el desprecio a lo abyecto.+

FRANCISCO FAIG / Estos 100 días de gobierno de Lacalle Pou y su coalición multicolor hicieron caer las bases del relato que había ocupado el centro de la escena cultural y política de, al menos, los últimos 15 años.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Un problema de este punto radica en que un profesor universitario, un escritor, un músico, o el actor cultural que sea, tiende a percibir que su suerte dependerá de su relación con el poder político.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / La clave del modelo de “empresa ideológica” radica en que la “causa” política, cultural, económica o social que representa la razón de su existencia debe trabajar en el consenso social de su “importancia” y “necesidad”, y sobretodo, lograr que este consenso jamás permita un cuestionamiento del botín real: los dineros públicos. La empresa ideológica logra además, instalar temas en la agenda desde su perspectiva de identidad basada en la “superioridad moral” que predisponen a la sociedad a promover, aceptar, o en última instancia no cuestionar las inversiones o direccionamiento de fondos a estas empresas, en general realizada desde el Estado. Así, vemos a políticos de todo pelo y color, sonriendo frente a las cámaras junto al activista/artista de estas empresas ideológicas, recibiendo feliz el “baño purificador” que brinda la imagen de estas empresas, a cambio de dinero público.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Se discute aquí un artículo publicado en La Diaria, cuya línea argumental está claramente trazada: el pánico global se justifica, es una especie de “estado de guerra”, la solución requiere de un modelo globalizado de gobernanza. Este pánico sería consecuencia de “la ausencia de un marco político para estas dinámicas a nivel global”. Es decir, hay pánico, no puede cuestionarse, y se debe a que no hay gobernanza global.+