MAURO BAPTISTA VEDIA / Al ver la maravilla de esta serie sobre Coppola, uno vuelve a interrogarse sobre la paradoja argentina en relación al arte y a la política. ¿Como es posible que un país y un pueblo tan, pero tan “cascoteado”, castigado y cansado, continúe produciendo una cultura de esa calidad? ¿Cómo logran los argentinos hacer un cine y unas series que compiten en calidad con las mejores cosas hechas por los Estados Unidos, con muchísimo menos dinero?
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MAURO BAPTISTA VEDIA / Primero, hay que decir lo obvio: la película de Juan Antonio Bayona es muy buena, cercana a la excelencia. Por varias razones: el hecho histórico en sí, con toda su singularidad y excepcionalidad, la honestidad de la propuesta cinematográfica, el libro de Pablo Vierci y un director español con experiencia y talento, que conduce un equipo de producción eficiente (el casting, la fotografía, el montaje, el arte, son excepcionales) y el dinero. +

MAURO BAPTISTA VEDIA / ¿Es Novak Djokovic el mejor tenista de la historia? Eso es algo para ser discutido eternamente, como toda comparación entre atletas de épocas diferentes. ¿Es el mejor tenista de su época? Todo parece indicar que sí, sobre todo si conquista otro torneo de Wimbledon, igualando a Federer con 8 títulos, y si sigue dos o tres años más en este nivel.
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MAURO BAPTISTA VEDIA / La figura de Clint Eastwood reúne al actor, a la estrella, y al director y productor, algo que ha provocado varias confusiones en la prensa y el público. Después de décadas de ser malentendido y despreciado por parte de la crítica, Eastwood es un director de culto hace por lo menos tres décadas, reconocido tanto por la industria como por la crítica, que lo considera un “autor”+

MAURO BAPTISTA VEDIA / En la Olimpiada, Novak había demostrado más de una vez estar, como se dice en Uruguay, “pasado de rosca”; demasiado concentrado, tenso, asertivo, en sus objetivos. En un artículo publicado en el número pasado de esta revista, definí al tenista serbio como un atleta mental, y describo como jugaba bien los puntos importantes, como hacía yoga y meditaba, como tenía una dieta vegetariana y sin gluten y una rutina de estar 24 horas por día concentrado en el objetivo de ser el mejor. Todo tiene un límite. Y la mente y, arriesgaría a decir, querido lector, el alma, del serbio, dijeron basta.+

MAURO BAPTISTA VEDIA / Voy a argumentar aquí en estas líneas porque Djokovic es para mí el más grande jugador de su generación. No de la historia, pues considero, igual que el mismo Novak, que comparar deportistas de épocas muy diferentes es algo bastante inútil, complejo y hasta deshonesto.+