MARTÍN AGUIRRE / Lo que la sociedad en general, y los
políticos en particular no terminan de entender, es que la comunicación global hoy, a partir de la ruptura generada por las plataformas como
Facebook y Google es un verdadero mar revuelto. Donde ganan los
agitadores e inescrupulosos. Donde los que buscan trabajar con
responsabilidad, quedan a la deriva en un ecosistema que privilegia el
escándalo y el miedo. Donde sin medios fuertes que puedan bajar la pelota y ordenar el debate, las pasiones populares azuzadas desde las redes, potencian a los políticos “chantas” y a los fanáticos.+

LUIS MUXÍ / Hoy se trata de una carta, especial en su tono y relato, escrita en forma colectiva por un grupo distinguido y respetable de ciudadanos uruguayos, que refiere a la visión que determina para ellos la pandemia, la forma de su manejo, la descripción de su itinerario hasta ahora, y los puntos que entienden claves para su debida comprensión. Confieso que la primera lectura de esta carta, me provoco una percepción particular, aun partiendo de la base de que no había sido intencional, de que tenia un sesgo imperceptible contra el Gobierno, o al menos una valoración neutra y de mitigado reconocimiento para su actuación…+

Hay que tener en cuenta que si se ha declarado pandemia por parte de la OMS, quizá todos los años se tendría que haber declarado con la gripe, ya que en el mundo se llegan a contabilizar entre 6.000.000 a 8.000.000 de casos de contagios de gripe y cerca de 650.000 fallecidos, es decir 9,3% de letalidad y por la COVID-19, hasta la fecha, se llevan contabilizados 17.900.000, con 680.000 fallecidos, es decir 3,8% de letalidad, por tanto inferior a la de la gripe.+

Después de 75 años y a pesar de que el costo total en vidas humanas fue de unas 60.000.000 de personas, estos antisemitas se atreven a negar la existencia misma del holocausto, con sus 6.000.000 de víctimas. Por otra parte, no es el propósito de esta nota entrar en las motivaciones de esta estrategia asquerosa: sólo quiero mencionarla para compararla con la de lo que niegan, ciertamente por otros motivos menos bochornosos, la pandemia actual, que por suerte son una ínfima minoría en relación a los centenares de millones que sufrimos los efectos del virus.+

VERNON COLEMAN / Estos son datos reales, y se llama poner las cosas en perspectiva. Y aquí va otro dato. Entre mediados de marzo y mediados de abril en 2019, en el estado de Nueva York, hubo alrededor de 13.000 muertes por cardiopatías, cáncer, gripe, infartos, asesinatos y demás. En el mismo período en 2020, el número de muertes a causa de estas enfermedades ha sido menor a 5.000. Es un poquito más que la tercera parte. Pero ha habido muchas muertes de COVID-19. ¿Cómo puede ser? ¿Han encontrado los médicos de Nueva York curas secretas para cáncer, enfermedades coronarias y demás? ¿O estoy siendo demasiado cínico al preguntarme si muchas de las personas que han muerto de otras cosas han sido oficialmente registradas como fallecimientos de o con coronavirus?+

YINON WEISS / Frente a la amenaza de un virus nuevo, China se echó sobre sus propios ciudadanos. Los académicos usaron información equivocada, y con ella construyeron modelos equivocados. Los líderes confiaron en estos modelos equivocados. El disenso fue suprimido. Los medios alimentaron el miedo, y el mundo entró en pánico. Esta es la historia de lo que, eventualmente, será conocido como uno de los errores médicos y económicos más estúpidos de todos los tiempos. La incapacidad colectiva de cada nación occidental, con la excepción de una sola, para cuestionar el pensamiento de grupo, será con seguridad estudiada durante décadas por economistas, médicos y psicólogos.+