ENSAYO

Por Aldo Mazzucchelli

(viene del número anterior)

# 40 
¿Por qué no hacer un ejercicio sencillo, y permitir que un sano sentido de lo absurdo nos demuestre lo que está ocurriendo?

#41
Moratorio llama a eliminar de los medios las opiniones que se oponen a la suya. Él cree que su opinión es «la opinión científica» única, y que no existe ni puede existir más nada que esa opinión. Califica a todo lo demás, vagamente, de «sin fundamento». Moratorio pasará a la historia de dos modos: como el primer uruguayo que, en lugar de rechazarlo, compartió un premio internacional político (no científico) con dos personajes como Fauci y Adhanom; y como el primero que reclamó la censura contra disidentes en el Uruguay del siglo XXI.

#42
Montevideo Portal publicó, el 10 de febrero, este titular:

Los amantes del lenguaje sabrán apreciar la exquisita ambigüedad de la bajada. Luego, en la nota misma, allá abajo donde ya nadie lee, dice que «el joven de 25 años falleció por otras causas, pero cuando se le realizó el hisopado dio positivo de COVID, por tanto, ingresó en el boletín».
Esta exquisita muestra de mal periodismo -Dios nos libre de pensar que solo sea mala intención- se repite a cada rato en muchos medios grandes. Acá ya no es que falte contexto: es que el contexto se manipula hasta el borde para esconderlo, y anotarse una muerte «Covid» de 25 años.
Otros periódicos complementaron la información ese mismo día: el joven de 25 años murió de dos balazos.

#43
Agesor, diario de Soriano, da el 6 de diciembre 2020 un ejemplo mejor de periodismo, pero revela el mismo absurdo sobre qué es un «muerto Covid».

 En la historia, una señora de 60 años es ingresada al hospital «Zoilo A. Chelle» de Mercedes con un ACV. «Un ACV hemorrágico, un cuadro grave… con un agravio encefálico severo de entrada, por lo que requirió ser derivada al CTI».
La paciente fue así derivada al CTI del Hospital Maciel de Montevideo. Allí al ingresarla se le hizo un hisopado que dio positivo. Luego se le repitió y dio negativo. Pero la paciente lamentablemente falleció.
Usted lo ha adivinado: otra «muerta Covid». Como tal fue informada a SINAE.
El director del Hospital de Mercedes se atrevió a admitir que «no es tan así» que la haya matado el Covid-19, aunque atento a la nueva medicina del absurdo del año 2020, se vio obligado a sugerir que quizá el Covid haya tenido algo que ver con la muerte, después de todo.

#44

#45
La «pandemia» es muchas cosas a la vez. Una de las más importantes: es un pretexto para que actores con intereses globales importantes aprovechen a institucionalizar cambios que la tecnología hoy permite, pero que sin tener a la población quieta y aterrorizada serían muy difíciles de imponer.
Digitalización acelerada y forzosa de muchas actividades; fundido de pequeñas y medianas empresas y apropiación de los fragmentos de mercado que éstas mantenían por parte de empresas mayores; automatización y robotización de la producción, con el consiguiente desempleo; transferencias masivas de dinero de los estados a la corporación médica y tecnológica; aceleración del pasaje a intercambios comerciales y bancarios digitales, antesala de la imposición generalizada del dinero digital o virtual; explicación de diversos faltantes de dinero y problemas financieros por culpa de «la pandemia»; imposición de lógicas de control en base a la falsa «autoridad de la ciencia» que en realidad significa dictadura de las corporaciones de la salud. Avance de la censura para imponer control de la información y del pensamiento. Una vez que mucha gente esté fundida o con dificultades para sobrevivir, ofrecerle ayuda estatal bajo la forma de algún tipo de ingreso universal que la mantenga más dependiente. Destrucción definitiva de la educación libre generalizada. Instalación, en base a todo lo anterior, de una vida individual mucho más controlada y menos libre en grandes zonas de la tierra.

#46
Esto no tendría por qué hacerse así. Los cambios tecnológicos son imprescindibles e inevitables, pero imponerlos así es la mejor forma de generar dolor, conflicto y demoras
Hay quien pueda pensar que no, que la pandemia es meramente un acontecimiento casual que ya pasará, y todo volverá a lo normal anterior. Apenas terminen de vendernos la vacuna, decretarán el cese, y todo volverá a lo anterior. Yo pienso que no, que esto es el fin de una era y el comienzo de otra, y que la «pandemia», con o sin virus real, es una excusa deliberadamente empleada para hacer todo lo anterior y mucho más. Y que cuando -probablemente a mediados de 2021- decreten el «final» de todo esto, eso será nada más que un breve descanso. Ya la gente ha sido marcada en la sumisión, y luego vendrán con pasos y medidas más y más dictatoriales. Y la censura y la imposición del pensamiento único y la estimulación de la división entre nosotros no retrocederá cuando termine la pandemia, sino que quedará instalada. Y se profundizará luego.
Tenemos derecho a no estar de acuerdo entre nosotros. Dejémoslo escrito acá y evaluemos en unos años.

#47
«Negacionismo» es un término elegido a conciencia: se trata de acusarnos de nazis, o amigos de los nazis.

#48
Una serie de conocidos que antes parecían ser defensores del liberalismo, están alineados en las filas de la dictadura tecnocrática global que se va imponiendo. No se han enterado de la censura que se impone a los que no pensamos como ellos en el mundo entero. Los miles y miles de videos, tuits, posteos bajados, no les conmueven. Piensan que el asunto no existe. No les interesa informarse de quiénes son los científicos y premios Nobel cancelados. Cuando se les pregunta si están a favor de la censura, musitan que no saben si es para tanto, y que de repente los censurados defenderían ideas o posiciones que ellos consideran malas -en realidad, lo dicen sin estar informados para nada, porque normalmente no leen un carajo salvo lo que los confirma. Así son varios pseudoliberales que veo a mi alrededor: están mirando qué podría perjudicarlos, antes de ver si se la juegan por la libertad de los otros.

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