GLOBO

Es difícil cuando todo tiembla. Especialmente cuando es tu mente la que no puede descansar. ¿Fue un año difícil, no? Dale crédito a mi palabra cuando te digo, que es más que muy probable de que haya sido el mejor y más importante año de tu vida. Aún cuando este haya teñido de tragedias tu temporal existencia –y es razonable que en ese escenario te sea más difícil coincidir conmigo– es cuestión de tiempo el que llegues a esta conclusión. Créeme que lo único peor que puede suceder en el futuro es que se parezca en mucho al pasado. Ese 2019… ¿queda lejos, no? Dame crédito cuando te digo: no lo vas a extrañar por mucho tiempo…

Por Francis Daimo

Necesito ahora que me prestes atención. Mucha atención. Vienen tiempos difíciles, no te voy a mentir. Por eso más que nunca necesito que prestes atención. Quiero en esta oportunidad compartir algo de información, la suficiente. Hoy más que nunca las expresiones “nuevo mundo” y “nueva era” tienen sentido. Es el tiempo que le sigue al pralaya,[1] un tiempo de incertidumbres en que cualquier paso en falso puede traer consecuencias nefastas. La cantidad y calidad de información que se posea es la diferencia entre quienes apoyan sus pies en sólidas rocas, y aquellos que resbalan en la húmeda loza o se hunden en arenas movedizas. Pero de nuevo, ¿cómo confiar?, ¿qué es lo real?, ¿hay algo real? Bueno, a pesar de los constantes esfuerzos por hacerte creer que “todo es relativo”, “no hay la realidad”, “que no existen hechos sino interpretaciones” (cómo si las interpretaciones no se hicieran sobre los hechos…). En todo caso, existirán hechos… pero es claro que tú no puedes acceder a ellos. ¡Basura! Pura basura para hacerte creer que nada puedes realmente saber, que la intuición es algo de carácter más bien esotérico y poco confiable. De esta forma, no tienes más que los sentidos, y en tanto ellos engañan, no tienes realmente nada más que fe… la fe en lo que otros te digan. Si esto así contigo, quizás te convenga ampliar el rango de creencias y adoptar nuevas religiones porque la ya desgastada Modernidad, putrefacta hasta el 2019, ni siquiera se contempla como un cadáver en descomposición en tanto fue enterrado ya definitivamente. Incluso mucho que están hoy contigo en la resistencia contra la “Dictadura Sanitaria” no lo entienden. Ansían volver al 2019, como si nada hubiera pasado. Ellos, amigo mío, son también el problema. Son parte del problema y no de la solución. No hay vuelta atrás, y esa es la “belleza” de todo esto.

En definitiva, así como me comuniqué hace un tiempo advirtiéndote de apagones que estaban (y están) coordinados para su ejecución (y ya se han cumplido muchos)[2], hoy quisiera darte algo más de información para que tus cálculos sean más provechosos en cuanto a los meses y años venideros. Llamémosle una suerte de guía conceptual de supervivencia en (y para) la nueva Tierra

Reescribiendo el nuevo mapa

Debe ser aterrador para quienes estén verdaderamente comprometidos con “el sistema”, aceptar que han vivido buena parte de sus vidas en una mentira a la cual dejaron incluso su sangre para que esta se mantuviera en pie. Más aún, en caso de albergar culpa el alma pudiera, el saber que este “sistema” los ha recompensado por haber hecho contribuido con el mismo. La negación, como mecanismo de defensa de la psiquis, hoy se paga caro. Aquellos que corren a tomarse la foto mientras se inyectan sustancias experimentales financiadas por gente que ha dicho públicamente que uno de los mayores problemas que enfrentamos como especie es la sobrepoblación… ellos sí saben de qué hablo. Mucho más lo sabrán de aquí a 2023. Al decir de Doug Casey, la ciencia ficción es un predictor del futuro mucho mejor que cualquier grupo de expertos. Tal vez haya un Dr. Evil a lo grande, ansioso por eliminar a los deplorables[3] y otros indeseables. Si existe, dudo que la versión transgénero “woke” de James Bond pueda contrarrestarlo.

Deagel Forecast 2025

La información que te prometí. Este informe fue realizado por Deagel, una agencia de inteligencia militar que ha publicado (aunque hoy solo se puede acceder a través del archivo digital)[4] un “descargo de responsabilidad” en cuanto a las predicciones sobre el plan de despoblación del planeta que originalmente trascendió en 2014 y ahora fue actualizado en setiembre de 2020. Como es de esperar, el mismo solo trascendió en círculos muy pequeños y dado que este ya no se encuentra en el sitio oficial (www.deagel.com) ha sido más difícil aún su tratamiento por parte de la comunidad en general. Previamente, con motivo de los cálculos realizados en 2014, se realizó un mapa donde se reflejaban los datos pronosticados:

Mapa de decrecimiento poblacional predicho por los Deagel Statistics Military Information circa 2020-2025. Cuando más larga la flecha roja, mayor el decrecimiento de la población – Una flecha verde significa crecimiento pequeño o normal

“Descargo de responsabilidad*

En 2014 publicamos un descargo de responsabilidad sobre el pronóstico. En seis años, el escenario ha cambiado drásticamente. Este nuevo descargo de responsabilidad está destinado a destacar la situación a partir de 2020. Tomar a Estados Unidos y la Unión Europea como entidades separadas ya no tiene sentido. Ambos son del bloque occidental, seguirán imprimiendo dinero y compartirán el mismo destino.

Después de COVID podemos sacar dos grandes conclusiones:

  1. El modelo de éxito del mundo occidental se ha construido sobre sociedades sin resiliencia que apenas pueden soportar cualquier dificultad, incluso una de baja intensidad. Se asumió, pero obtuvimos la confirmación completa más allá de toda duda.
  2. La crisis de COVID se utilizará para extender la vida de este sistema económico moribundo a través del llamado Gran Reinicio.

El gran reinicio; como el cambio climático, la extinción, la rebelión, la crisis planetaria, la revolución verde, petróleo de esquisto (…) los engaños promovidos por el sistema; es otro intento de ralentizar drásticamente el consumo de recursos naturales y, por lo tanto, extender la vida útil del sistema actual. Puede ser eficaz por un tiempo, pero finalmente no abordará el problema de fondo y solo retrasará lo inevitable. El núcleo de las élites gobernantes esperan permanecer en el poder, que es de hecho lo único que realmente les preocupa.

El colapso del sistema financiero occidental y, en última instancia, de la civilización occidental, ha sido el principal impulsor del pronóstico junto con una confluencia de crisis con un resultado devastador. Como ha demostrado COVID, las sociedades occidentales que adoptan el multiculturalismo y el liberalismo extremo no pueden hacer frente a ninguna dificultad real. La gripe española hace un siglo representó la muerte de 40-50 millones de personas. Hoy en día, la población mundial es cuatro veces mayor con los viajes aéreos en pleno apogeo, lo que, por definición, es un super esparcidor. Las víctimas mortales en el mundo de hoy representarían entre 160 y 200 millones en términos relativos, pero más probablemente entre 300 y 400 millones teniendo en cuenta el factor de viajes aéreos que no existía hace un siglo. Hasta ahora, el número de muertos por COVID es de aproximadamente 1 millón de personas. Es bastante probable que la crisis económica debido a los cierres provoque más muertes que el virus en todo el mundo.

El sistema soviético era menos capaz de entregar golosinas a la gente que el occidental. Sin embargo, la sociedad soviética era más compacta y resistente bajo un régimen autoritario. Teniendo esto en cuenta, el colapso del sistema soviético acabó con el 10 por ciento de la población. La cruda realidad de las sociedades occidentales diversas y multiculturales es que un colapso tendrá un costo del 50 al 80 por ciento dependiendo de varios factores, pero en términos generales los más diversos, multiculturales, endeudados y ricos (el más alto nivel de vida) sufrirán el mayor costo. . El único pegamento que mantiene unido un collage tan aberrante para que no se desmorone es el consumo excesivo con grandes dosis de degeneración sin fondo disfrazada de virtud. Sin embargo, la censura generalizada, las leyes de odio y las señales contradictorias significan que incluso ese pegamento ya no funciona. No todo el mundo tiene que morir, la migración también puede desempeñar un papel positivo en esto.

Las antes conocidas como naciones del segundo y tercer mundo son desconocidas en este momento. Su destino dependerá de las decisiones que tomen en el futuro. Las potencias occidentales no se van a apoderar de ellos como lo hicieron en el pasado porque estos países no podrán controlar sus propias ciudades y mucho menos los países que están lejos. Si permanecen atados al antiguo Orden Mundial, caerán a lo largo de las potencias occidentales, pero no experimentarán el brutal declive de los últimos porque son más pobres y no lo suficientemente diversos, sino bastante homogéneos, acostumbrados a lidiar con algún tipo de dificultad, pero no precisamente. el que viene. Si se mudan a China, pueden tener la oportunidad de estabilizarse, pero dependerán de la gestión de sus recursos.

Esperábamos que esta situación se desarrollara y, de hecho, se está desarrollando ahora mismo, con las elecciones de noviembre disparando una gran bomba si Trump es reelegido. Si Biden es elegido, también habrá muy malas consecuencias. Hay mucha mala sangre en las sociedades occidentales y las protestas, manifestaciones, disturbios y saqueos son solo los primeros síntomas de lo que se avecina. Sin embargo, se está produciendo una nueva tendencia que eclipsa a esta.

La situación entre las tres grandes potencias ha cambiado drásticamente. El único logro relevante de las potencias occidentales durante la última década ha sido la formación de una alianza estratégica, tanto militar como económica, entre Rusia y China. En este momento, la posible asociación entre Rusia y la Unión Europea (UE) está muerta y Rusia se dirige definitivamente hacia China. Ese fue desde el principio el resultado más probable. Airbus nunca intentó establecer una asociación real, sino una estrategia para desvanecer la industria aeroespacial rusa. En realidad, Rusia y China han formado una nueva alianza para construir un avión de pasajeros de largo recorrido. Europa occidental (sin mencionar a los Estados Unidos) nunca estuvo interesada en el desarrollo de Rusia o en formar otra cosa que no fuera una relación de amo y esclavo con Rusia que proporciona materias primas y sigue la línea de Occidente. Estaba claro entonces y hoy es un hecho.

Rusia se ha estado preparando para una guerra importante desde 2008 y China ha estado aumentando sus capacidades militares durante los últimos 20 años. Hoy, China no es una potencia de segundo nivel en comparación con Estados Unidos. Tanto en términos militares como económicos, China está al mismo nivel y en algunas áreas específicas está muy por delante. En el dominio de la alta tecnología, 5G ha sido un éxito en el ámbito comercial, pero el destructor Tipo 055 también es otro gran avance, ya que EE. UU. Obtiene una capacidad similar (DDG 51 Flight IIII) a mediados de esta década (más probablemente para 2030). Nanchang, el barco líder de la clase Tipo 055, se puso en servicio en medio de la pandemia y el cierre en China.

Hace seis años, la probabilidad de una guerra importante era mínima. Desde entonces, ha crecido de manera constante y dramática y hoy es, con mucho, el evento importante más probable en la década de 2020. El conflicto final puede provenir de dos formas. Un conflicto convencional que involucra al menos a dos grandes potencias que se convierte en una guerra nuclear abierta. Un segundo escenario es posible en el período 2025-2030. Un primer ataque ruso contra Estados Unidos y sus aliados con el nuevo S-500, defensas de misiles estratégicos, submarinos Yasen-M, misiles INF Zircon y Kalibr y algún nuevo activo espacial que juega el papel clave. El primer ataque furtivo involucraría a todas las ramas de las fuerzas estratégicas de misiles rusas (bombarderos y misiles terrestres) en las diferentes etapas de dicho ataque que sería una traducción estratégica de lo que se vio en Siria en noviembre de 2015. No hubo ningún informe de que el ruso hubiera tal capacidad de lanzar un ataque de armas combinadas, múltiples y de alta precisión a objetivos a más de 2.000 kilómetros de distancia. La inteligencia occidental no tenía ni idea. La ironía es que desde el final de la Guerra Fría Estados Unidos ha estado maniobrando a través de la OTAN para lograr una posición para ejecutar un primer ataque sobre Rusia y ahora parece que el primer ataque puede ocurrir pero el país terminado sería Estados Unidos.

Otra particularidad del sistema occidental es que a sus individuos se les ha lavado el cerebro hasta el punto de que la mayoría acepta su superioridad moral y su ventaja tecnológica como un hecho. Esto ha dado lugar a la supremacía de los argumentos emocionales sobre los racionales que son ignorados o desaprobados. Esa mentalidad puede jugar un papel clave en los próximos eventos catastróficos. Al menos en el sistema soviético, la mayoría silenciosa de la gente era consciente de las falacias y estaba harta. Podemos ver las afirmaciones de Estados Unidos sobre el robo del G5 por parte de China o el robo de tecnología hipersónica por parte de Rusia como evidencia de que las élites occidentales también están infectadas por esa arrogancia. Durante la próxima década será obvio que Occidente se está quedando atrás del bloque Rusia-China y el malestar podría convertirse en desesperación. Ir a la guerra puede parecer una solución rápida y fácil para restaurar la hegemonía perdida y finalmente encontrarlos en un momento de Francia 1940. En ese entonces, Francia no tenía armas nucleares para convertir una derrota en una victoria. Occidente podría intentar ese cambio debido a la desagradable perspectiva de no ser Marte y Venus, sino un matón y su perra sucia huyendo asustada mientras el resto del mundo se ríe de ellos.

Si no hay un cambio dramático, por supuesto, el mundo será testigo de la primera guerra nuclear. El colapso del bloque occidental puede ocurrir antes, durante o después de la guerra. No importa. Una guerra nuclear es un juego con miles de millones de bajas y el colapso se juega en cientos de millones.

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Viernes, 25 de septiembre de 2020”

Conclusiones

Quizás sea más atinado hablar de “reflexiones”. Vale tener especialmente presente que aquellos que elaboraron el informe reconocen que están trabajando en base a la especulación, y por eso bien pueden equivocarse. Sin embargo, huelga decir, que ellos están muy entrenados en el arte de especular, en especial de especular con información de primera mano. Eso, en estos tiempos, es algo a no despreciar.


Notas

[1] “Pralaya” es un término perteneciente a la cosmogonía hindú y refiere a un tiempo de disolución y destrucción del universo manifestado al final de un período.

[2] Una rápida búsqueda de acontecimientos ocurridos en torno a apagones y ciberataques en los últimos 6 meses me deberían otorgar algo de crédito…

[3] Término utilizado por Hillary Clinton en su campaña presidencial de 2016 para referirse a los votantes de Trump. Disponible en: https://www.elmundo.es/internacional/2016/09/10/57d3f0c1268e3e801b8b4604.html 

[4] Por ahora disponible en: https://web.archive.org/web/20201004160732if_/https://www.deagel.com/forecast 

Bibliografía

Casey, D. “Doug Casey on the Shocking 2025 Deagel Forecast… War, Population Reduction and the Collapse of the West”. Doug Casey´s INTERNATIONAL MAN. 2021

Deagel. (2020). Recuperado de: https://web.archive.org/web/20201004160732if_/https://www.deagel.com/forecast

Elmundo.es. Hillary Clinton llama «deplorables» a la «mitad» de los seguidores de Trump y luego se arrepiente. El Mundo. 10 de setiembre de 2016.

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