* El Comité Alemán de Investigación Extraparlamentaria sobre el Coronavirus, fundado el 10 de julio de 2020, lidera un esfuerzo internacional para responsabilizar a los que utilizaron pruebas fraudulentas para diseñar la aparición de una pandemia peligrosa, con el fin de implementar cierres económicamente devastadores.

* Las medidas pandémicas han causado un daño tremendo, matando a más personas que el propio virus al restringir la atención médica de rutina a personas con condiciones de salud agudas y crónicas, condiciones que no tienen nada que ver con el COVID-19

* Aunque los gobiernos de muchas naciones tengan la misma separación de poderes que los EE.UU., donde existen poderes legislativo, judicial y ejecutivo separados, ahora estamos dándonos cuenta de que esta separación ha sido violada y casi destruida en la mayoría de los países.

* Tenemos muchos datos que muestran que la letalidad del SARS-CoV-2 está a la par de la gripe común, y que el riesgo absoluto de muerte es equivalente al riesgo de morir en un accidente de coche.

* Se han aprovechado las debilidades de los tests PCR para incitar al miedo, con el fin de beneficiar una agenda desarrollada por corporaciones privadas, que incluyen no sólo a las grandes empresas de tecnología, la Fundación Bill & Melinda Gates y el Wellcome Trust, sino también a la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial

CONTRARRELATO

Por Joseph Mercola

Reiner Fuellmich [1], abogado litigante de protección al consumidor en California y Alemania [2] durante 26 años, es miembro fundador del Comité Alemán de Investigación Extraparlamentaria Sobre el Coronavirus (Außerparlamentarischer Corona Untersuchungsausschuss [3], o ACU),[4], [5], lanzado el 10 de julio de 2020.

Fuellmich está encabezando la denuncia por daños y perjuicios causados por la crisis del coronavirus presentada por el citado Comité, una demanda colectiva internacional que se presentará contra los responsables de utilizar pruebas fraudulentas para diseñar la aparición de una pandemia peligrosa con el fin de implementar cierres económicamente devastadores en todo el mundo.

El profesional estima que más de 50 países más seguirán la demanda. En el video de arriba, Patrick Bet-David entrevista a Fuellmich sobre cómo y por qué se formó el grupo, y el estado de su trabajo.

La historia en el trasfondo

En el comienzo, cuando Fuellmich empezó a escuchar las preocupaciones de su familia y amigos en Alemania sobre un nuevo virus respiratorio, un nombre en particular aparecía una y otra vez: el del profesor Christian Drosten, Ph.D., virólogo alemán.

Como director del Instituto de Virología del Centro Médico de la Universidad de Bonn, Drosten es conocido por haber desarrollado la primera prueba de diagnóstico para el SARS en 2003. También desarrolló una prueba de diagnóstico para la gripe porcina [6] y en 2009 ayudó a sembrar el pánico con sus profecías de juicio final sobre la gripe H1N1.

Cuando el COVID-19 surgió inicialmente, a principios de 2020, Drosten seguía diciendo que no había motivo de preocupación. Luego, aparentemente de la noche a la mañana, cambió su tono, «como si alguien le hubiera dado una señal«. De repente, Drosten comenzó a afirmar que este virus era extremadamente peligroso, y que había que implementar medidas drásticas para contenerlo.

De acuerdo al testimonio de los denunciantes, el gobierno alemán se basó únicamente en la opinión de Drosten para decidir su respuesta a la pandemia, la que incluyó el encierro de ciudadanos sanos y la suspensión de los derechos constitucionales por un período de tiempo indefinido.

Curiosamente, el equipo de Fuellmich descubrió recientemente que la tesis doctoral de Drosten es un fraude. Sólo se creó este año, cuando la gente empezó a investigar sus antecedentes.

Además de Drosten, otros individuos que tienen papeles prominentes incluyen a Lothar H. Wieler, jefe del equivalente alemán de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC norteamericano), Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la Organización Mundial de la Salud, y Neil Ferguson, del Colegio Imperial de Londres.

Sin estar seguro de lo que estaba sucediendo, Fuellmich se puso en contacto con un viejo amigo, el Dr. Wolfgang Wodarg, ex miembro del Congreso Alemán y del Consejo de Europa. Wodarg le instó a investigar, y le sugirió algunos nombres de expertos para que los consultase, como el profesor John Ioannidis de la Universidad de Stanford y el profesor y ganador del Premio Nobel Michael Levitt.

Cuanto más investigaba los hechos disponibles, más se daba cuenta Fuellmich de que el COVID-19 estaba siendo sobrerrepresentado. Eventualmente, comenzó a hacer averiguaciones para ver si había algún otro abogado que planteara preguntas sobre la legalidad de la pandemia y la respuesta global a la misma.

Descubrió que Beate Bahner, una abogada especializada en derecho médico, se había pronunciado, argumentando que las medidas de cuarentena de Alemania eran inconstitucionales. Fue arrestada y retenida en un pabellón psiquiátrico durante varios días. No hace falta decir que no fue un comienzo alentador.

La separación de poderes ha sido violada

Es preocupante que, aunque los gobiernos de muchas naciones tienen la misma separación de poderes que los EE.UU., donde existen poder legislativo, judicial y ejecutivo separados, ahora nos encontramos con que esta separación ha sido violada y casi destruida en la mayoría de los países.

En lugar de ser dirigidos por los legisladores que votamos (y que son quienes tienen el poder legítimo para hacer leyes), estamos siendo gobernados por la rama ejecutiva, como por ejemplo en USA los gobernadores locales, quienes están creando reglas y regulaciones sin tener el poder legal y constitucional para hacerlo.

Pueden emitir órdenes de emergencia por unos días, pero en realidad ese es todo el alcance de su poder legal. Después de eso, el poder legislativo debe involucrarse en el asunto. Sin embargo, aquí estamos, a varios meses de la pandemia, y los gobernadores locales y alcaldes de todo el mundo siguen emitiendo órdenes obligatorias de uso de mascarillas y distanciamiento social a largo plazo, muchas de las cuales incluyen el arresto de quienes no sigan las normas.

Como señaló Fuellmich, el poder judicial debe intervenir, y ahora, finalmente, está empezando a hacerlo. En Austria, el Tribunal Constitucional emitió una orden el 12 de noviembre de 2020, en la que no sólo se aclara la separación de poderes y se subraya que el poder legislativo debe participar, sino que también se especifica que debe haber un debate amplio en el que se escuche a ambas partes. Hay otros científicos además de los ungidos por el gobierno, y sus opiniones deben ser consideradas también.

Demandar al mundo por una falsa pandemia

Como señaló Bet-David, hay varias preguntas importantes que deben ser respondidas:

¿Qué causó la pandemia?

¿Quiénes la iniciaron?

¿Quiénes deben rendir cuentas?

¿De qué manera deben rendir cuentas?

Fuellmich está de acuerdo, diciendo que responder a estas preguntas es la razón por la que se formó la ACU. Los gobiernos parecen no estar dispuestos a investigar las respuestas a estas preguntas, y es por eso que él y otros tres abogados decidieron asumir la tarea de preparar demandas colectivas. Las principales preguntas que la ACU busca responder son:

¿Qué tan peligroso es el virus, realmente?

¿Qué tan confiable es la prueba de PCR; qué significa realmente una prueba positiva?

¿Cuánto daño infligen las medidas anti-COVID a la economía, a la salud y al bienestar de la población?

¿Qué sabemos hoy?

La última de las preguntas que cierran la sección anterior es fácil de responder, dice Fuellmich. La evidencia muestra que las medidas pandémicas han causado un daño tremendo, matando a más personas que el propio virus al restringir la atención médica rutinaria a personas con condiciones de salud agudas y crónicas, condiciones que no tienen nada que ver con el COVID-19.

En cuanto al peligro del SARS-CoV-2, ahora tenemos muchos datos que muestran que su letalidad está a la par de la gripe común [7],[8], [9], [10], [11], y que el riesgo absoluto de muerte es equivalente al riesgo de morir en un accidente automovilístico [12], [13].

Según Fuellmich, incluso la OMS ha admitido ahora que la mortalidad de la enfermedad COVID-19 está a la par de la de la gripe estacional. En octubre de 2020, la OMS también cambió su postura sobre los encierros, afirmando que ya no recomienda el uso de los encierros como método de control primario [14].

Varios expertos también han subrayado que no hay un exceso de mortalidad [15], [16], lo que significa que hemos tenido un número medio de muertes durante la pandemia similar al que normalmente se produciría de todos modos. Y, si no hay un exceso de mortalidad, ¿cómo puede haber una pandemia letal? No tiene sentido.

La narración de la pandemia está impulsada en base a tests fraudulentos

De las tres preguntas, la segunda es quizás la más importante, ya que los testeos PCR en masa están impulsando la narración de que estamos en una pandemia letal. Como explicó Fuellmich, las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa (RT-PCR) tienen varios puntos débiles que parecen aprovecharse para crear un miedo innecesario.

El hecho es que la prueba de PCR no está diseñada para ser utilizada como herramienta de diagnóstico, ya que no puede distinguir entre los virus inactivos y los «vivos» o reproductivos [17]. Si tienes un virus no reproductivo en tu cuerpo, no te enfermarás y no podrás contagiar a otros. 

En segundo lugar, muchos, si no la mayoría de los laboratorios amplifican el ARN recolectado demasiadas veces, lo que resulta en que las personas sanas dan «positivo». El video de arriba explica cómo funciona la prueba de PCR y cómo estamos interpretando los resultados incorrectamente.

En resumen, el hisopo de la PCR recoge el ARN de su cavidad nasal. Este ARN es entonces transcripto en forma inversa a ADN. Sin embargo, los fragmentos deben ser amplificados para ser discernibles. Cada ronda de amplificación se llama un ciclo, y el número de ciclos de amplificación utilizados por cualquier prueba o laboratorio se llama un umbral de ciclo.

Cuando se superan los 30 ciclos, incluso las secuencias insignificantes de ARN viral terminan amplificándose hasta el punto de que la prueba da positivo, incluso si la carga viral es extremadamente baja, o el virus está inactivo y no supone una amenaza para usted o cualquier otra persona.

De acuerdo con Fuellmich, el consenso es que cualquier cosa por encima de 35 ciclos es científicamente indefendible. Sin embargo, la prueba de Drosten y las pruebas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud están fijadas en 45 ciclos. [18], [19], [20].

Cuando los laboratorios utilizan estos umbrales de ciclo excesivos, se termina con un número mucho más alto de pruebas positivas que si se lo hiciese de otra manera. En la actualidad, y remontándonos a varios meses atrás, lo que realmente estamos tratando es una «casemia», [21], [22], es decir, una epidemia de falsos positivos.

Recuerden, en la terminología médica, cuando se usa con precisión, un «caso» se refiere a alguien que tiene síntomas de una enfermedad. Al reportar erróneamente pruebas positivas como «casos», la pandemia parece de una magnitud peor de lo que realmente es. Por esta razón, Fuellmich y su equipo se centran principalmente en el tema del test PCR.

Han tomado el testimonio de un número de respetados inmunólogos de todo el mundo, todos los cuales están de acuerdo en que la prueba PCR es incapaz de decirnos nada sobre la transmisión de COVID-19.

El «Reporte del Pánico»

Según Fuellmich, la única razón por la que se utiliza el test PCR, y se lo usa de forma incorrecta, es para crear el suficiente miedo como para que nadie cuestione las medidas pandémicas que se están poniendo en marcha, y simplemente haga lo que se le dice. Continúa revisando el llamado «Reporte del Pánico», [23], [24] escrito por el Ministerio del Interior alemán.

Este documento clasificado, que fue filtrado a la prensa, revela que hubo un plan intencional a nivel del gobierno alemán para llevar a la gente al pánico.

Una de las estrategias establecidas en el documento era hacer que los niños se sintieran culpables de cumplir con las normas, para que se sintieran responsables «de la muerte torturada de sus padres y abuelos si no siguen las normas de combate al coronavirus». De acuerdo con Fuellmich, lo que tenemos es una pandemia de pruebas de PCR por etapas. No es una pandemia de virus letal, «y puedo probarlo en la corte», dice.

¿Cuál es el fin del juego?

Como señala Fuellmich, cada vez más gente de todo el mundo está empezando a darse cuenta de que las restricciones impuestas bajo el pretexto de proteger la salud pública no van a desaparecer pronto. Son parte de un plan mucho más amplio y a largo plazo, y el objetivo final es introducir una nueva forma de vida, desprovista de nuestras libertades anteriores.

El poder judicial es «la última ancla de la democracia», dice Fuellmich. El abogado saca a relucir un punto importante. La OMS, el Foro Económico Mundial y las Naciones Unidas son todas corporaciones privadas, pero ejercen un tremendo poder sobre los gobiernos del mundo.

El Foro Económico Mundial, fundado por Klaus Schwab, es increíblemente influyente y presiona a los políticos de todo el mundo. Juntas, las corporaciones privadas y los políticos han usurpado en algunos casos el poder del gobierno, y están actuando por encima de las leyes de cada país.

La llamada Big Tech juega un papel importante en esta usurpación de poder. El derecho humano más importante en todo el mundo es el derecho a la libertad de expresión. Es fundamental para cualquier democracia. Sin embargo, los gigantes de la tecnología se han unido para censurar a ciertos segmentos de la población mundial.

«Tenemos que quitarles el poder y devolverlo a donde pertenece, al gobierno, y tenemos que mirar muy de cerca quién está en el gobierno, y quién se acercó demasiado a estas corporaciones«, dice Fuellmich.

Actores clave

Mientras que el cuadro completo aún se está armando, Fuellmich y su equipo tienen algunas ideas de quiénes son los jugadores clave, al menos en Alemania. Incluyen a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Alemania, Drosten, Wieler (el jefe del equivalente alemán del CDC), Ghebreyesus (jefe de la OMS), la Fundación Bill & Melinda Gates, y el Wellcome Trust.

Estos individuos se han reunido repetidamente a lo largo de los años, incluso en mayo de 2019, momento en el que discutieron los planes para una próxima pandemia. Durante esta reunión, Drosten explicó cómo su prueba de PCR se utilizaría para identificar las infecciones – «Una mentira descarada, como la conocemos ahora«, dice Fuellmich.

Estos fueron los mismos individuos que en 2020 desplegaron la narración de la pandemia COVID-19, e impulsaron la implementación global de la prueba PCR, el uso de máscaras, el distanciamiento social, y el cierre de las economías en todo el mundo.

Según Fuellmich, Alemania está en el centro de este fraude global, y tres de los criminales clave en este caso parecen ser Drosten, Wieler y Ghebreyesus -y las organizaciones detrás de ellos.

Dicho esto, también admite que debe haber otros detrás de estas marionetas públicas que están moviendo los hilos. Fuellmich cree que a través del descubrimiento previo al juicio, estas figuras sombrías eventualmente saldrán a la luz.

Plan de batalla

Como se mencionó anteriormente, ahora debemos presionar a la rama judicial de nuestro gobierno para que intervenga. Fuellmich explica:

«Tenemos el poder [de pedir] a los tribunales de justicia que intervengan, pero tenemos que demostrar en un tribunal de justicia que no se trata de una pandemia de coronavirus, sino de una pandemia PCR escenificada, que fue concebida -fingida- para fines completamente diferentes, al servicio de estas corporaciones.

No sabemos exactamente quién es el responsable, pero vemos que algunas de las corporaciones que ahora nos censuran son en parte responsables; sabemos que algunas personas – como Bill Gates, Klaus Schwab o Blackrock- han estado invirtiendo su dinero en compañías farmacéuticas y técnicas. Además, los medios de comunicación principales se han alineado, y no van a informar sobre el otro lado de la historia.

Con el fin de dar a conocer esta historia, tenemos que tener un tribunal de justicia que se fije en las pruebas que hay… Y eso es lo que estamos haciendo en este momento. Estamos haciendo esto tanto en Alemania como en los Estados Unidos… Los EE.UU. y Canadá son muy importantes en esto ,porque son los dos países que tienen demandas colectivas (class action suits). «

En la actualidad se están preparando demandas colectivas en los Estados Unidos y el Canadá. También se están preparando demandas en Alemania. Alemania no permite las demandas colectivas, por lo que allí el proceso se está haciendo de manera un poco diferente. La ACU también está trabajando en la creación de directrices legales y cachés de datos que los abogados de todo el mundo podrán utilizar para presentar sus propias demandas.

En cuanto a la persona promedio, Fuellmich insta a todos a, en primer lugar, no darse por vencidos, y en segundo lugar, hacer muchas preguntas. Continuar haciendo preguntas, porque cuantas más preguntas se hagan, más respuestas saldrán a la luz. Continúe contrarrestando la censura haciendo preguntas. Una vez que comiencen las audiencias, la información comenzará a difundirse más rápidamente.

Para saber más, todas las reuniones de la ACU son transmitidas en vivo y están disponibles en el canal 25 de YouTube del Comité (al menos por ahora). Se puede contactar a Fuellmich a través de www.fuellmich.com, y al Comité Alemán Extraparlamentario de Investigación a través de corona-ausschuss.de. También puede obtenerse información en varios idiomas en www.ACU2020.org.


Referencias

Fuellmich.com, Dr. Reiner Fuellmich Bio (German)

Fuellmich.com

Acu2020.org Außerparlamentarischer Corona Untersuchungsausschuss

Acu2020.org Corona Extra-Parliamentary Inquiry Committee, English

Algora October 4, 2020

Nature April 30, 2009

The Mercury News May 20, 2020 (Archived)

Annals of Internal Medicine September 2, 2020 DOI: 10.7326/M20-5352

Breitbart May 7, 2020

10 Scott Atlas US Senate Testimony May 6, 2020 (PDF)

11 John Ioannidis US Senate Testimony May 6, 2020 (PDF)

12 medRxiv May 5, 2020 DOI: 10.1101/2020.04.05.20054361

13 Environmental Research September 2020; 188: 109890

14 World Greek Reporter October 15, 2020

15 YouTube, SARS-CoV-2 and the rise of medical technocracy, Lee Merritt, MD, aprox 8 minutes in (Lie No. 1: Death Risk)

16 Technical Report June 2020 DOI: 10.13140/RG.2.24350.77125

17 CDC 2019 Novel Coronavirus RT-PCR Diagnostic Panel July 13, 2020 (PDF)

18 WHO.int Diagnostic detection of Wuhan Coronavirus 2019 by real-time RT-PCR, January 13, 2020 (PDF)

19 WHO.int Diagnostic detection of 2019-nCOV by real-time RT-PCR, January 17, 2020 (PDF)

20 Eurosurveillance 2020 Jan 23; 25(3): 2000045

21 PJ Media October 27, 2020

22 AAPS October 7, 2020

23 «The Panic Paper” (Wie wir COVID-19 unter kontrolle bekommen) (PDF)

24 “The Panic Paper” (Wie wir COVID-19 unter kontrolle bekommen) (PDF) (Archived)

25 YouTube Stiftung Corona-Ausschuss channel

Publicado originalmente en https://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2020/12/05/coronavirus-lawsuit.aspx?ui=9c1f4e3edc14651ef3ad40234904b23526fd843616f8f5e7a7b079c711fafce2&cid_source=dnl&cid_medium=email&cid_content=art1HL&cid=20201205_HL2&mid=DM738572&rid=1027435317.

Compartir