POIESIS / 52

Por Adam Zagajewski

Leer los poemas de Yolanda Castaño me hace pensar que ha encontrado una interesante y muy personal manera de circunvalar/sortear varias categorizaciones, esos setos en los jardines de la poesía colocados ahí por críticas, teóricos y otra gente aburrida. Ella escribe poemas de amor que no son llorones. Su amor pertenece a misteriosos extraños llegados desde distintos continentes y al idioma (o los idiomas). Escribe sobre lengua y lenguas sin ser excesivamente seria. No es nunca pedante. Le encanta saltar. Saltar como niñas brincando en un parque de la calle, pero también dar saltos entre los versos de sus poemas, entre imágenes y metáforas, entre ser honesta y ser traviesa.  

Pregunta un lector o lectora: ¿No puedes decidirte entre estos distintos tonos? Y la poeta contesta: No, no puedo. Porque esto no es un tratado, no es un manual escolar, ni un artículo erudito. Es poesía, es arte. Va sobre saltar y dar brincos. Sobre cantar en el Fin de la Tierra, con buen y mal tiempo.  

Los poemas de Yolanda son como champagne, no como vodka u otros letales alcoholes llegados de países cenicientos.

Leed sus poemas y también saltareis.

(Prólogo a la edición inglesa de A segunda lingua y a la antología Un cobertizo lleno de significados sospechosos)


LOGOPEDIA

Deixa que che ferva un té que nos recorde a quen amamos.
Algún pequeno lugar nun recanto da túa mandíbula
ten que poder conseguir ata esencia de bergamota.

Pero de toda a vida nos matan
os problemas de dicción
(ese seu ese que prende
nas miñas ganas de sorberllo).
E ti es tan palatal, tan liminar…
agachando un simulacro debaixo das moas do xuízo.

Nunca habería medrar o deus da fonoloxía
se o significado non espallase
o seu esperma sobre os ouveos.

As miñas cordas vocais vólvense sogas
para esta calamidade que non encontra maneira.
O gue vai tirar entón da campaíña da miña glote
coma un tren desbocado que quixésemos frear.
E o teu nome
pégaseme ao padal,
como que o comungo.

Non é doado pronunciar earl grey.
Bonjour monsieur, quero un earl grey.

Pero o que quero eu

si que é impronunciable.

LOGOPEDIA

Deja que te hierva un té que nos recuerde a quien amamos.
Algún pequeño lugar en un rincón de tu mandíbula
ha de poder conseguir hasta esencia de bergamota.

Pero de toda la vida nos matan
los problemas de dicción
(esa ese suya que prende
en mis ganas de sorbérsela).
Y tú eres tan palatal, tan liminal…
ocultando un simulacro debajo de las muelas del juicio.

Nunca habría crecido el dios de la fonología
si el significado no esparciese
su esperma sobre los aullidos.

Mis cuerdas vocales se vuelven sogas
para esta calamidad que no encuentra manera.
La ge va a tirar entonces de la campanilla de mi glotis
como un tren desbocado que quisiésemos frenar.
Y tu nombre
se me pega al paladar,
como que lo comulgo.

No es fácil pronunciar earl grey.
Bonjour monsieur, quiero un earl grey.

Pero lo que quiero yo

sí que es impronunciable.


De La segunda lengua (ed. biling, Visor, 2014)


*  		*  		*

PEDRA PAPEL TESOIRA

Cando miran os ollos pechados,
as rodas vólvense un xogo de mans.

(O libro da poesía ábrese de máis
e convértese en baralla).

Non é arrogante acender unha luz,
tampouco miserable escribirmos ás escuras.

Non perdas áncora ao mundo,
nin tacto co que as palabras soporta,
non temas en serrarlle as patas
para que poida chegar aínda máis alto.

Aquí
xeramos linguaxe.

Realmente escribimos
porque unha imaxe vale máis ca mil palabras.


PIEDRA PAPEL TIJERA

Cuando los ojos cerrados miran,
las ruedas se vuelven un juego de manos.

(El libro de la poesía se abre de más
y se convierte en baraja).

No es arrogante encender una luz,
tampoco miserable que escribamos a oscuras.

No pierdas ancla con el mundo,
ni tacto con lo que soporta las palabras,
no temas en serrarle las patas
para que pueda llegar aún más arriba.

Aquí 
generamos lenguaje.

Realmente escribimos
porque una imagen vale más que mil palabras.


De La segunda lengua (ed. biling, Visor, 2014)


*  		*  		*



Nese lugar me recordo. Non había sombra. Arroiaba.
A mudez dos ameneiros non nos cubría cos seus brazos.
Levantábase o vendaval. Tiraban pedras. Ladraron.
Algunhas dóciles voces, filas atrás, batían palmas.
O frufrú de corpos xuntos. Cociñábase o alento.
Os ombros de máis a un lado salvaban outros do corisco.
Daba caricia a estreiteza, esquivaba os raios altos.
Caía o mar, guindaban croios, non querían escoitarnos.
Véxome nese lugar. Cataratas purpurinas.
Algunhas veces as luces enfilábannos con forza.
Que pasa atrás? Que chega a verse?
Redobraba a madrugada.
Outras, o olor da metralla non alcanzaba as últimas reas.
Cociñábase o alento nun lume manso e coidado.
Era doce o seu aroma e o seu folgo gasolina.
Dicían si, ás nosas costas, dicían non, dicían vale.
Erguíase cada nordés e batíanos na cara.
Outras veces o aroma da luz tamén nos bañaba primeiro.
Chuvias de prata e sol que apenas tocaban os bandos do fondo.
Recórdome nese lugar. Nin toldos nin rescaldo.
Ás veces as deflagracións confundíanse cos flashes.
Todo ten o seu espazo. Houbo neve e andoriñas.
Nese lugar me recordo. Aínda hai pedras. Camiñamos.



En ese lugar me recuerdo. No había sombra. Diluviaba.
La mudez de los alisos no nos cubría con sus brazos.
Se levantaba el vendaval. Tiraban piedras. Ladraron.
Algunas dóciles voces, filas atrás, batían palmas.
El frufrú de cuerpos juntos. Se cocinaba el aliento.
Los hombros de más allá salvaban a los otros del granizo.
La estrechez daba caricia, esquivaba los rayos altos.
Caía el mar, lanzaban palos, no querían atendernos.
Me veo en ese lugar. Cataratas purpurinas.
Algunas veces las luces nos enfilaban con fuerza.
¿Qué pasa atrás? ¿Qué puede verse?
Arreciaba la madrugada.
Otras, el olor de la metralla no alcanzaba las últimas hileras.
Se cocinaba el empeño en un fuego manso y cuidado.
Era dulce su fragancia y su aliento gasolina.
Decían sí a nuestras espaldas, decían no, decían vale.
Se erguía cada levante y nos golpeaba en la cara.
También a veces nos bañaba antes el aroma de la luz.
Lluvias de plata y sol que apenas tocaban los bandos del fondo.
Me recuerdo en ese lugar. Ni tendales ni rescoldos.
A veces las deflagraciones se confundían con los flashes.
Todo tiene su lugar. Hubo nieve y golondrinas.
En ese lugar me recuerdo. Aún hay piedras. Caminamos.


De la antología Poetas en casa (Mantis Editores – CCAméricas, México-Houston, 2020)


*  		*  		*

Polas mañás ensina no conservatorio, polas noites, fai ruído.
Os sábados adoras os tacóns, os luns a sensación dunha pedra no zapato.
De ida mastigan ríos, de volta aspiran tiras de mofo.
Cos ollos abertos ábrome en tixoliñas, cos ollos pechos, cruzo ese furado.
Onte bocata de destino con apisoadoras, hoxe, lixo de debaixo da moqueta.
De portas para fóra pégome a eles, de portas para dentro pégome un tiro.
De cintura para arriba fai marmelada cos promedios, de cintura para abaixo,                        
[sabe perdoar. 
Á dereita vicios de cortexo, á esquerda virtudes de cortello.
De día muxo a vaca da responsabilidade, de noite meto o meu engado baixo 
        [martelos percusores.
Por diante que nada nos recorde a nós, por detrás a metralla está na carne.
Enriba do papel prodixioso folclore de indicios, por baixo do papel, medo a voar.
Ás 23:45 talladiñas no antebrazo, ás once da mañá, cómome un volcán.
Antes iso non me gustaba nada, agora, encántame.


Por las mañanas enseña en el conservatorio, por las noches, hace ruido.
Los sábados adoras los tacones, los lunes la sensación de una piedra en el zapato.
De ida mastican ríos, de vuelta aspiran tiras de moho.
Con los ojos abiertos me abro en sartencitas, con los ojos cerrados, cruzo ese agujero.
Ayer bocata de destino con apisonadoras, hoy, polvo de debajo de la alfombra.
De puertas para afuera me pego a ellos, de puertas para adentro me pego un tiro.
De cintura para arriba hace mermelada con los promedios, de cintura para abajo,                        
[sabe perdonar.
A la derecha los vicios de la corte, a la izquierda las virtudes de una corte.
De día ordeño la vaca de la responsabilidad, de noche meto mi encanto bajo
        [martillos percutores.
Por delante que nada nos recuerde a nosotros, por detrás la metralla está en la carne.
Encima del papel prodigioso folclore de indicios, por debajo del papel, miedo a volar.
A las 23:45 rajitas en el antebrazo, a las once de la mañana, me como un volcán.
Antes eso no me gustaba nada, ahora, me encanta.

De Cuadernos de Villa Waldberta (Landeshauptstadt München, Múnich, Alemania, 2011)

*  		*  		*
TRADUCIÓN

Só descubrín a súa voz
cando falou nunha lingua que eu comprendía.

Mais non importa.
Imos excretando raíces convertidas en linguaxe.

(Que o meu nome podía ser
cuadrisilábico para ese idioma,
que podía relucir tan ben
se seguido de habibi).  

Importa menos o que digas se o dis
en italiano,
se o dis
en islandés.

A exipcia que coa zurda escribe en fronte de min
parece un espello.

Modelamos coas cinzas de todo o que un día
ardeu entre linguas de lume.

En todo caso, en todas partes, nós escribimos cara aos bordos
e outros cara ao centro.

Porque traes unha polca nas comisuras
haberá que aprender novos pasos de baile.

Mais non importa.
Todos os abrazos son
traducións.


TRADUCCIÓN

Solo descubrí su voz
cuando habló en una lengua que yo comprendía.

Pero no importa.
Vamos excretando raíces convertidas en lenguaje.

(Que mi nombre podía ser
cuadrisilábico para ese idioma,
que podía relucir tan bien
si seguido de habibti).

Importa menos lo que digas si lo dices
en italiano,
si lo dices
en islandés.

La egipcia que con la zurda escribe en frente de mí
parece un espejo.

Modelamos con las cenizas de todo lo que un día
ardió entre lenguas de fuego.

En todo caso, en todas partes, nosotros escribimos hacia los bordes
y otros hacia el centro.

Porque traes una polca en las comisuras
habrá que aprender nuevos pasos de baile.

Pero no importa.
Todos los abrazos son
traducciones.

De La segunda lengua (ed. biling, Visor, 2014)

*  		*  		*

POEMA DE OLGA E ELBA

Son eu a muller que agora ocupa esta casa
na que exististes, Olga, Elba,
dende que se abriron para min cos pés descalzos
os seus labios de actriz que non me aman.

A que non é miña, 
		        nin me terá, 
				       pero que ule a
oasis extramundo, laberinto de metafetiches, o escenario do que desexo, a
gruta da felicidade.

	(O único que me tatuaría sería o olor desa casa na cara interna das miñas coxas).

E ¿qué sodes vós á vida miña? compañías presentes, 
mulleres antigas e presentes,
dobles pálpitos de ser broslados na pel do que eu abrazo.

Somos tres e matino nas nosas figuracións idénticas, perfís
repetindo o perfil	da súa milimétrica idea da beleza.
Deslumbrantemente admiradas
e repugnadas até a náusea.
Que o daría todo por ser por un minuto coma vós,
eu, que vos fun, tan abnegada e instintivamente.

Respira o rastro das caricias
vosas        no que eu toco,
aínda insobornable na madeira destes mobles,
nos frascos que aínda están, na vosa roupa.
Olga, Elba, abstractamente perfectas como mulleres anónimas,
intactas, coma o que non morrerá          nunca.
Aínda quente está a pegada dos vosos pés no que me acolle, 
e na mesa que comparto con espectrais ausencias
alugo o voso espacio implacable con usura. 
Que habería morrer por ser máis cás vosas cifras 
ou desexo matar o voso nome a coiteladas.

Olga, Elba, mulleres pasadas e perpétuas,
e eu estúpidamente filla vosa,
estúpidamente irmá nunha xenealoxía interrogante.
Pantasmas divinas
e feroces
mentras durmo.



POEMA DE OLGA Y ELBA

Soy yo la mujer que ahora ocupa esta casa
en la que exististeis, Olga, Elba,
desde que se abrieron para mí con los pies descalzos
sus labios de actriz que no me aman.

La que no es mía, 
		        ni me tendrá, 
				       pero que huele a
oasis extramundo, laberinto de metafetiches, el escenario de lo que deseo, la
gruta de la felicidad.

	(Lo único que me tatuaría sería el olor de esa casa en la cara interna de mis muslos).

Y ¿qué sois vosotras a mi vida? compañías presentes, 
mujeres antiguas y presentes,
dobles pálpitos de ser bordados en la piel de lo que abrazo.

Somos tres y cavilo sobre nuestras figuraciones idénticas, perfiles
repitiendo el perfil	de su milimétrica idea de la belleza.
Deslumbrantemente admiradas
y repugnadas hasta la náusea.
Que lo daría todo por ser por un minuto como vosotras,
yo, que os fui, tan abnegada e instintivamente.

Respira el rastro de las caricias
vuestras        en lo que toco,
aún insobornable en la madera de estos muebles,
en los frascos que aún están, en vuestra ropa.
Olga, Elba, abstractamente perfectas como mujeres anónimas,
intactas, como lo que no morirá          nunca.
Aún caliente está la huella de vuestros pies en lo que me acoge, 
Y en la mesa que comparto con espectrales ausencias
alquilo vuestro espacio implacable con usura. 
Que habría de morir por ser más que vuestras cifras 
o deseo matar vuestro nombre a cuchilladas.

Olga, Elba, mujeres pasadas y perpetuas,
y yo estúpidamente hija vuestra,
estúpidamente hermana en una genealogía interrogante.
Fantasmas divinas
y feroces
mientras duermo.


(En plaquettes, publicaciones colectivas y revistas, 2001)


*  		*  		*


NON HAI ORDE MÁIS TIRANA QUE A ORDE ALFABÉTICA

A brancura dos seus campos son toda unha metonimia,
sepáranse as narrativas nesta historia sanguenta.
Solución inestable. Era metacrilato
o zapatiño de cristal que encaixa perfectamente.

E foi así que chegou unha guerra apadriñando os códigos,
e foi un camiño aínda máis infernal ca a bioloxía.

As palabras labregas sachando as súas ringleiras
e a nobreza de Castela asediando o dicionario.

(Esa avelaíña durará só dúas noites
coma o nome dunha muller persiste só dúas xeracións).

Máis adiante, as palabras,
desenvolvían un virus autoinmune
que as levaba propiamente a se atacaren dende o interior;
a palabra liberdade, por exemplo.

Cando o rabiño do eñe do que gañas
levante o voo coma gaivota
oxalá non teñas perdido canto che poida apetecer.

Un día os efes maiúsculos hanse volver armas de fogo.

Coñece a lingua a súa lingua?
Os libros nunca están pechados. 


NO HAY ORDEN MÁS TIRANO QUE EL ORDEN ALFABÉTICO

La blancura de sus campos es toda una metonimia,
se separan las narrativas en esta historia sangrienta.
Solución inestable. Era metacrilato
el zapatito de cristal que encaja perfectamente.

Y así fue que llegó una guerra apadrinando los códigos,
y fue un camino aún más infernal que la biología.

Las palabras labriegas arando sus renglones
y la nobleza de Castilla asediando el diccionario.

(Esa polilla perdurará solo dos noches
como dos generaciones dura el nombre de una mujer).

Más adelante, las palabras,
desarrollaban un virus autoinmune
que las hacía propiamente atacarse desde el interior;
la palabra libertad, por ejemplo.

Cuando el rabito de la eñe de la saña
levante el vuelo como gaviota
ojalá no hayas perdido cuanto te pueda sanar.

Un día las efes mayúsculas se habrán de volver armas de fuego.

¿Conoce la lengua su lengua?
Los libros nunca están cerrados. 

De La segunda lengua (ed. biling, Visor, 2014)

*  		*  		*

THE WINNER TAKES IT ALL, A MUSA NON LEVA UN PESO


Cando o ceo cobre a capota e a noite suborna o día
saen do escuro as estrelas con zapatiños de vicetiple.

Todo o que queda na punta da lingua
molla a saliva coa que digo este verso.
Tubérculo, iceberg, un corpo estraño na ostra,
as súas feces estruman todas as miñas fragas.

Todo canto poida dicirche
diríacho só na lingua que non entendas.

Un corpo cavernoso enche os seus motores,
dosifica o seu canto en estilo indirecto.

A miña lingua amadriña o rubor destes poemas
só para que nunca podas lelos ti.

A miña lingua fisterra, un toxo raspando a gorxa,
o máis correúdo dos oito tentáculos fervendo.
Unha tarxeta de memoria na que non colle un alfinete,
o figo meloso que se come só por que non podreza.
A miña lingua é unha coroza no medio de Manhattan,
un soportal de pedra por alí non pasa ningún río,
unha kipá que escurece e medra e medra sobre as cabezas,
o dedo dunha deus negra sinalándonos dende o alto.
A miña lingua é o herexe emulado por un mártir,
o lugar do teu corpo ao que lle tés
medo.

Pequena deslinguada en diferido, fun gardar a man e agora
redobro a aposta,
mira este ás con ás, onde poño a boca poño a bala.
As palabras convulsas,
estas palabras remotas,
as que nunca haberás ler,
orbitais porque son miñas, miña esta
cousa, miña, como miña esta lingua.
Miña.


THE WINNER TAKES IT ALL, LA MUSA NO SE LLEVA UN DURO


Cuando el cielo cierra la capota y la noche soborna al día
salen de lo oscuro las estrellas con zapatitos de vicetiple.

Todo lo que se queda en la punta de la lengua
moja la saliva con la que digo este verso.
Tubérculo, iceberg, un cuerpo extraño en la ostra,
sus heces abonan cada uno de mis pastos.

Todo cuanto pudiera decirte
te lo diría en la lengua que no entiendas.

Un cuerpo cavernoso carga sus motores,
dosifica su canto en estilo indirecto.

Mi lengua amadrina el rubor de estos poemas
solo para que nunca puedas leerlos tú.

Mi lengua finisterre, tojo que raspa la garganta,
el más correoso de los ocho tentáculos hirviendo.
Una tarjeta de memoria en la que no cabe una aguja,
el higo meloso que se come solo por que no se pudra.
Mi lengua una coroza en el medio de Manhattan,
un soportal de piedra por allí no pasa ningún río,
una kipá que oscurece y crece y crece sobre las cabezas,
el dedo de una dios negra señalándonos desde lo alto.
Mi lengua es el hereje emulado por un mártir,
el lugar de tu cuerpo al que le tienes
miedo.

Pequeña deslenguada en diferido, fui a guardar la mano y ahora
redoblo la apuesta,
mira este as con alas, donde pongo la boca pongo la bala.
Las palabras convulsas,
estas palabras remotas,
las que nunca irás a leer,
orbitales porque son mías, mía esta
cosa, mía, como mía esta lengua.
Mía.


De La segunda lengua (ed. biling, Visor, 2014)

*  		*  		*

PRIMEIRA CASA


Todo o que fun esquecendo
recórdao o meu corpo por min.

O pozo, o túnel, o
botón de arranque.
Pura demo(n)stración.

A unidade familiar comeza co ruído dun corpo.

Con eles teño esta ponte e a súa linguaxe secreta.
Non hai sabedoría coma os seus miaños e carriolas,
a escuma das súas ondas iluminándonos os pés.

Cando as miñas cadeiras avanzan por esa casa
a dereita mastiga a pertenza,
a esquerda aprende a se refundar.
Rega a flor da división o ventre,
a liñas da fronte fan        todo o contrario.

A cada casa ingrésase sempre a través do corpo.

E quen dera que un poema se escribise con estes dedos
capaces de ir e pulsar botóns tan altos.

Limiar, resorte, código.
Non coa intelixencia, agora.
Coas mans.


PRIMERA CASA


Todo lo que fui olvidando
lo recuerda mi cuerpo por mí.

El pozo, el túnel, el
botón de arranque.
Pura demo(n)stración.

La unidad familiar comienza con el ruido de un cuerpo.

Con ellos tengo este puente y su lenguaje secreto.
Nada más sabio hay que sus trapecios y maúllos,
la espuma de sus olas ilumina nuestras plantas.

En cuanto mis caderas avanzan por esa casa
la derecha masca la pertenencia,
la izquierda se aprende a refundar.
Riega la flor de la división el vientre,
las líneas de la frente hacen       todo lo contrario.

A cada casa se ingresa siempre a través del cuerpo.

Qué más quisieras que un poema se escribiera con estos dedos
capaces de ir y pulsar botones tan altos.

Umbral, resorte, código.
No con la inteligencia, ahora.
Con las manos.

(mayo 2022, inédito)

*  		*  		*

O QUE ACONTECE ENTRE NÓS A DIARIO

As frases empurrándonos.
As frases sabias coma animaliños.
Sinalándonos co dedo,
deixándonos co cu ao aire as frases.
As frases perdendo altura,
as frases atropelándonos.
Infiltrándose de incógnito,
vivindo de prestado as frases.
As frases asaltándonos polas costas,
vendéndonos coma tratantes.
Dándonos golpiños nas costas e,
ao xirarnos, desaparecendo.
Perdendo pé as frases,
abrindo o chan baixo os seus pés
de pronto.
Adiantándonos pola esquerda.
As frases esnafrándose.
Escapándosenos coma os comboios.
Emprendendo carreira diplomática as
frases.
Facéndonos as frases un xogo de trileiros.
A mazo e picaraña as frases.
Abrindo gabias arreo e, de súpeto,
fulminándose.
As frases arroupándonos,
manta e té quente as frases.
Finxindo non saber nada,
as frases facéndose as parvas.
Meténdonos en problemas,
abríndonos unha porta.

Nós precipitándonos pouco a pouco en cada frase.


LO QUE ENTRE NOSOTROS OCURRE A DIARIO

Las frases empujándonos.
Las frases sabias como animalillos.
Señalándonos con el dedo,
dejándonos con el culo al aire.
Las frases perdiendo altura,
las frases atropellándonos.
Infiltrándose de incógnito,
viviendo de prestado las frases.
Asaltándonos por la espalda,
vendiéndonos como tratantes.
Dándonos golpecitos en el hombro y,
al girarnos, desapareciendo.
Perdiendo pie las frases,
abriéndose el suelo bajo sus pies
de pronto.
Adelantándonos por la izquierda.
Dándose de bruces las frases.
Escapándosenos como trenes.
Emprendiendo carrera diplomática las
frases
Haciéndonos las frases un juego de trileros.
A pico y pala las frases.
Abriendo zanjas sin pausa y, de repente,
fulminándose.
Las frases arropándonos,
manta y té caliente las frases.
Fingiendo no saber nada,
las frases haciéndose las tontas.
Metiéndonos en problemas,
abriéndonos un pestillo.

Nosotros precipitándonos poco a poco en cada frase.

(mayo 2022, inédito)
			
Foto: Marcos Miguez

Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977). Desde 1995 publica poesía originalmente en gallego que posteriormente traduce al castellano. Desde entonces, ha recibido el Premio de la Crítica Española, el Ojo Crítico (al mejor poemario publicado por un autor/a joven en España), el Novacaixagalicia, el Premio Estandarte al Mejor Poemario en España o la distinción como “Autora del Año” para las Librerías de Galicia, entre otros. Entre sus títulos, editados en bilingüe por Visor, destacan Libro de la Egoísta (2006), Profundidad de Campo (2009) −escogido por “El Cultural” como uno de los 5 mejores poemarios de ese año− y La segunda lengua (2014), que se quedó a las puertas del Nacional de Poesía. En Galicia, en junio de 2022 ve la luz el séptimo poemario de la autora: Materia.

Fundadora y directora de su propia Residencia para Escritores/as en Galicia, desde 2009 y siempre con poetas gallegos e internacionales, dirige talleres de traducción poética, festivales internacionales de poesía y un ciclo mensual de recitales por el que ha recibido tres premios de prestigio a la mejor iniciativa cultural de Galicia. Filóloga, estudiosa de la literatura y videocreadora, ofrece talleres, recitales, conferencias, videopoesía y otras muestras de su trabajo por 40 países de Europa, América, Asia y norte de África. 

Habiéndose traducido a más de treinta lenguas distintas, y con plaquettes editadas en seis idiomas, ha publicado obras también como editora, biógrafa, traductora de poesía, libros individuales en inglés, francés, italiano, catalán, macedonio, serbio y armenio, varias antologías personales (bilingües, con música, en cómic poético…) y siete libros de poesía infantil. 

También ha desarrollado experiencias que fusionan la poesía con otros lenguajes creativos (música, plástica, audiovisual, danza, cómic, arquitectura, vídeo en 360º y hasta cocina), siendo premiada en diversas ocasiones. Recibió becas internacionales de creación en residencia en Rodas (Grecia), Múnich, Beijing, Edimburgo,  Andalucía y Finlandia.

Foto de portada: Alberto Pombo

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