SEBASTIÁN GARCÍA / Es casi imposible no haber escuchado, alguna vez, el concepto de algoritmo. Su definición en un perfecto criollo no es más que un conjunto de instrucciones ordenadas, las cuales tienen elementos de entrada y elementos de salida. Un perfecto ejemplo es la receta de cocina, tenemos una lista de ingredientes, una serie de instrucciones – los que somos novatos con el arte de la cocina las seguimos al pie de la letra – y una salida, el plato.
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ALDO MAZZUCCHELLI / La “inteligencia artificial” -aparte de una aumentada capacidad de cálculo aplicado a sistemas discretos y planificables fuera de toda libertad- es una función retórica que se resume en esto: dar miedo, y forzar a obedecer bajo la amenaza de que “los que controlan” son todopoderosos, y que pueden llevarte a algo mucho peor aun de lo que ahora tenés.+