ALDO MAZZUCCHELLI / Mientras la guerra de Ucrania ruge, y avanza la desnazificación del Donbass, y las 80.000 páginas de Pfizer y el informe BionTech ante la SEC confirman que las “vacunas” han sido experimentación sobre seres humanos a gran escala, Barack Obama y Hillary Clinton reclaman que se legalice la criminalización de cualquiera que diga lo que a ellos no les parece.+

RAMÓN PARAVIS / Los defensores de la libertad se hacen notar por la acción avasalladora que pretenden los ofensores viscerales e inconscientes de la misma. La salud republicana se juega sus cartas principales en esta pulseada conceptual.
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SANTIAGO TAVELLA / El asunto es que hoy sería muy de recibo que yo saliera a decir “no voy a escuchar más a Neil Young, Joni Mitchell o David Crosby”. Pero no.+

GLENN GREENWALD / En resumen, la censura -que en su día fue competencia de la derecha estadounidense durante el apogeo de la Mayoría Moral de la década de 1980- se produce ahora en casos aislados en esa facción. Sin embargo, en el liberalismo estadounidense actual, la censura es prácticamente una religión. Sencillamente, no pueden soportar la idea de que cualquier persona que piense o vea el mundo de forma diferente a la suya deba ser escuchada+

FIONA GODLEE – KAMRAN ABBASI / Luego de haber publicado el artículo de denuncia de los problemas con el ensayo de vacuna covid de Ventavia para Pfizer, The BMJ comenzó a sufrir la censura e imposibilidad de que el artículo se difundiera en redes. Sus redactores escribieron a Facebook para quejarse.
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RAMÓN PARAVÍS / La corrección política, llevada hoy a un extremo patético que la desnaturaliza y la convierte en pacatería y autoritarismo, viene exigiendo que una murga modifique una de sus letras, alusiva al fallecido ministro de interior, y que, además, pida disculpas por ello.+

ALMA BOLÓN/WALTER FERRER / Durante el mes de setiembre, la Universidad de la República lanzó un censo destinado a sus egresados, estudiantes y funcionarios. Se anuncia como un censo “continuo”, es decir que cabe esperar su constante renovación. El asunto es muy preocupante por varias razones. +

HARALD WALACH et. al. / “La mayoría de las molestias comunicadas por los niños pueden entenderse como consecuencias de niveles elevados de dióxido de carbono en el aire inhalado. Esto se debe al volumen de espacio muerto de las mascarillas, que recoge rápidamente el dióxido de carbono exhalado al cabo de poco tiempo. Este dióxido de carbono se mezcla con el aire fresco y eleva el contenido de dióxido de carbono del aire inhalado bajo la mascarilla, y esto fue más pronunciado en este estudio para los niños más pequeños.”+