RAMÓN PARAVÍS / La corrección política, llevada hoy a un extremo patético que la desnaturaliza y la convierte en pacatería y autoritarismo, viene exigiendo que una murga modifique una de sus letras, alusiva al fallecido ministro de interior, y que, además, pida disculpas por ello.+

RAMÓN PARAVÍS / Cosa patética es el político que proclama con bombos y platillos que cumplirá o cumplió la ley, como si hubiera tenido que descartar, dolorosamente, otros posibles escenarios; y, más patético aún, el distraído que lo aplaude. Los dos ignoran o juegan a ignorar que la ley -el dispositivo obligatorio que una sociedad conviene- no es el techo ético al que ese pueblo aspira, sino el piso. +