ENSAYO

Por CJ Hopkins

¡Y han vuelto! Es como una de esas series de películas de terror de la Hammer Film Productions de los años 60, con Peter Cushing y Christopher Lee… ¡Regreso de los Putin-Nazis! ¡La venganza de los Putin-nazis! ¡Regreso de la Venganza de la Novia de los Putin-Nazis! Y esta vez no están jugando a robarle las elecciones a Hillary Clinton con anuncios de Facebook contra la masturbación. ¡Van directamente a la yugular de la “Democracia”!

Sí, así es, amigos, Vladimir Putin, líder de los Putin-nazis y “Dictador oficial malvado del día”, ha lanzado un ataque kamikaze contra las Fuerzas Unidas de la Bondad (y la Libertad) para hacer que perdamos los estribos e iniciemos una guerra termonuclear global que acabe con toda la especie humana, y con la mayoría de las demás formas de vida en la Tierra.

Me estoy refiriendo, por supuesto, a la inexplicable y totalmente no provocada invasión de Ucrania por parte de Putin, un país totalmente pacífico y libre de nazis, que simplemente estaba sentado quietito ocupándose de sus asuntos no nazis, cantando Kumbaya, etc., y no colaborando de ninguna manera con, ni siendo utilizado cínicamente por, GloboCap, para amenazar y eventualmente desestabilizar a Rusia, para que los chicos de GloboCap puedan volver a entrar y reanudar la orgía caligulesca de “privatización” que disfrutaron durante toda la década de 1990.

No, está claro que Putin acaba de perder la cabeza, y no tiene ningún objetivo estratégico (aparte del exterminio total de la humanidad), y lo único que hace es correr por el Kremlin gritando “¡Tiren las bombas! EXTERMINEN A LOS ANIMALES!” todo con ojos de loco y con la cara pintada de verde como el Coronel Kurtz en Apocalypse Now … porque ¿qué otra explicación hay?

O… sí, claro, hay otras explicaciones, pero todas son simplemente “desinformación rusa” y “propaganda Putin-nazi” difundida por “racistas apologistas de Putin, amantes de Trump y sembradores de discordia”, “teóricos de la conspiración transfóbica y anti-vax”, “extremistas domésticos negadores de Covid” y otros blasfemos y herejes traidores, a los que Putin paga para infectarnos de dudas, conocimiento histórico y pensamiento crítico, porque nos odian por nuestra libertad… o lo que sea.

Echemos un rápido vistazo a algo de esa “desinformación” y “propaganda” rusa, simplemente para vacunarnos contra ella. Tenemos que estar familiarizados con ella, para poder desconectar nuestras mentes y gritar clichés y tópicos oficiales que acaben con el pensamiento, cada vez que nos encontremos con ella en Internet. Puede ser un poco incómodo hacer esto, pero piensa en ello como una “vacuna” de propaganda rusa, como un refuerzo de verificación de hechos de ARNm ideológico (chequeado para que sea “seguro y eficaz”).

Bien, lo primero que tenemos que mirar, y descartar, y negar, y fingir que nunca nos enteramos, es esta tontería de los “nazis ucranianos”. Sólo porque Ucrania esté llena de neonazis, y miembros recientes de su gobierno sean neonazis, y su ejército tenga unidades neonazis (por ejemplo, el tristemente célebre Batallón Azov), y tenga una fiesta nacional que celebra a un nazi, y los funcionarios del gobierno cuelguen su retrato en sus oficinas, y los militares y las milicias neonazis hayan estado aterrorizando y asesinando a los rusos étnicos desde que los EE.UU. y las Fuerzas de la Bondad apoyaron y escenificaron una “revolución” (es decir, un golpe de Estado) allá por 2014 con la ayuda de un montón de neonazis … eso no significa que Ucrania tenga un “problema nazi”. Después de todo, ¡su actual presidente es judío!

Redcuerden, niños, si un hijo de puta (o agente provocador) se presenta en una protesta en Ottawa con una bandera nazi, se trata de un “movimiento de extremistas de derecha”… ah, y aquí tienen unas fotos del “Batallón Azov”, una Unidad de la Guardia Nacional ucraniana apoyada por la OTAN.

Si un traidor menciona a los nazis ucranianos, apaga tu mente tan rápido como puedas y golpéalo con ese cliché que termina con el pensamiento… “¡el presidente de ucrania es judío!” O “¡Todos los países tienen NAZIS!” Esa es otra buena.

La otra cosa que tenemos que mirar, y descartar, y nunca más pensar en ello, es el papel que las Fuerzas Unidas de la Bondad jugaron en la orquestación de este lío, empezando por cómo los miembros del gobierno de Estados Unidos organizaron ese golpe de Estado en 2014, y cómo financiaron y trabajaron con conocidos neonazis -no nazis secretos, de medio pelo, sino nazis grandes y gordos, que odian a los judíos, que hacen el Sieg Heil- para fomentarlo y finalmente ejecutarlo. Todo eso, por supuesto, es sólo “propaganda rusa”, a pesar del hecho de que ha sido ampliamente documentado, no sólo por los habituales “medios de teoría de la conspiración“, sino por los portavoces oficiales de las Fuerzas del Bien, como la BBC, The Nation, e incluso The Guardian.

Si algún traidor Putin-Nazi menciona estos hechos (o te envía enlaces a los numerosos artículos que documentan el golpe de estado de 2014), de nuevo, apaga tu mente inmediatamente y grita “¡historia vieja! HISTORIA VIEJA!” y luego inyéctate un enorme “refuerzo” de la Verdad comprobada por los medios de las Fuerzas de la Bondad. Te recomiendo The Guardian y The New York Times, pero si quieres ir directamente a la fuente, sigue a Illia Ponomarenko del Kyiv Independent en Twitter. Estoy seguro de que Illia y sus “hermanos de armas” neonazis del Batallón Azov te limpiarán de toda esa “desinformación” y “propaganda Putin-nazi”.

Hacía un hermoso día en agosto de 2017 cuando los camaradas del Azov me consagraron artillero

OK, ya es suficiente “inoculación” por ahora. No queremos exponernos demasiado a esas cosas, o es posible que acabemos apoyando a los nazis equivocados.

Afortunadamente, las Fuerzas Unidas de la Bondad (y la Libertad) están censurando la mayor parte, y en su lugar nos alimentan con historias sentimentales, como la del “Fantasma de Kiev“, el piloto de combate ucraniano completamente ficticio que derribó a toda la Fuerza Aérea Putin-Nazi mientras pronunciaba contundentes frases, como Bruce Willis en las películas de Duro de Matar.

Como explicó The New York Times, historias falsas como esa, o la de los mártires de la Isla de la Serpiente que mandaron a los rusos a la mierda, y luego fueron genocidados por un escuadrón asesino Putin-Nazi, pero luego aparecieron vivos unos días después, no son desinformación, y aunque lo sean, no importa, ¡porque son buenas para la moral!

Y eso es lo importante, después de todo. Si alguna vez vamos a derrotar a estos Putin-nazis, y a la imaginaria plaga apocalíptica, y a Trump, y al terrorismo, y al extremismo doméstico, y al cambio climático, y al racismo, y a lo que sea, necesitamos mantener a las masas occidentales azotadas en un estado perpetuo de histeria totalmente descerebrada y borracha de odio, como un eterno episodio de los Dos Minutos de Odio de 1984, de Orwell.

Realmente no importa a quién se le dice a las masas que odien esta semana … a los rusos, a los no vacunados, a los terroristas, a los populistas, a los Assad-apologistas, a los teóricos de la conspiración, a los anti-vaxxers, a los desinformadores … o a quien sea. Al final, sólo hay un enemigo, el enemigo de las Fuerzas Unidas del Bien, el enemigo del imperio global-capitalista (o “GloboCap”, como me gusta llamarlo), que no rinde cuentas.

Este enemigo múltiple, tipo Goldstein, de GloboCap es un enemigo interno. GloboCap no tiene enemigos externos. Domina todo el planeta. Es un gran mundo global-capitalista. Lo ha sido durante los últimos 30 años más o menos. La mayoría de nosotros todavía no puede entender esta realidad, por lo que todavía vemos el mundo como una competencia entre estados nacionales soberanos, como los EE.UU. y Rusia. No es así. Sí, sigue habiendo Estados nación, y compiten entre sí (como las corporaciones compiten por sacar ventaja dentro del sistema que componen), pero el conflicto fundamental de nuestra época es una operación global de contrainsurgencia.

Lo que hemos estado experimentando durante los últimos 30 años, una y otra vez, en muchas formas diferentes, es un sistema de poder hegemónico global que lleva a cabo una operación de “Clear and Hold” (“Despejar y Mantener”). GloboCap ha estado desestabilizando, reestructurando y privatizando gradualmente el mundo de la posguerra fría, primero, en Europa del Este y el Gran Oriente Medio, y, más recientemente, aquí en las naciones occidentales. Para aquellos que no están familiarizados con el término “Clear and Hold”:

Despejar y mantener es una estrategia de contrainsurgencia en la que el personal militar despeja una zona de guerrilleros u otros insurgentes, y luego mantiene la zona libre de insurgentes mientras se gana el apoyo de la población para el gobierno y sus políticas“.

Tómese un minuto y piense en eso. Piense en los últimos dos años. Piense en los últimos 30 años. En serio, sólo como ejercicio, imagine a GloboCap como un ejército de ocupación y al mundo entero como el territorio que está ocupando. Imagine a GloboCap estableciendo el control, apuntando y neutralizando una variedad de insurgencias… cualquier insurgencia, sin importar su naturaleza, cualquier y toda resistencia a su ocupación, o la falta de apoyo a su “gobierno y políticas”. No importa quiénes sean los insurgentes … comunistas acérrimos, fundamentalistas islámicos, nacionalistas, populistas … da igual. A la ocupación no le importa en qué creen o por qué se resisten. El objetivo de la operación es controlar el territorio y hacer que la población acepte la nueva “realidad”.

Bienvenidos a la nueva realidad… una “realidad” en la que “la historia se ha detenido [y] no existe nada más que un presente interminable en el que el Partido siempre tiene razón”. Sí, ya sé que estáis hartos de que cite a Orwell, pero, dadas las circunstancias, no puedo evitarlo. Sólo reflexione usted sobre la perfección con la que GloboCap pasó de la narrativa de la Pandemia Apocalíptica, a la narrativa Putin-Nazi, que había sustituido sin problemas la narrativa de la Guerra contra el Terror en el verano de 2016, y cómo instantáneamente los Nuevos Normales pasaron de odiar a “los no vacunados” a odiar a los rusos. Y luego vuelva a regañarme por citar a Orwell.

Miren, odio decepcionar a Edward Norton y a otros millones de liberales fanáticos, pero Estados Unidos no va a entrar en guerra con Rusia, o no intencionalmente en todo caso. Rusia tiene misiles balísticos con cabezas termonucleares. Esto no es una repetición de la Segunda Guerra Mundial. Y no es la Tercera Guerra Mundial, o la reedición de la Guerra Fría. Eso no es lo que está ocurriendo en Ucrania.

Lo que sucede en Ucrania es que Rusia no está queriendo jugar al juego. Por alguna razón, no quiere ser desestabilizada, y reestructurada, y privatizada por GloboCap. Está actuando como un estado nacional soberano… lo cual es, y no es, hecho paradójico que GloboCap está tratando de imponer a Rusia, al igual que los países en todo el imperio global-capitalista lo impusieron a nosotros durante los últimos dos años, así como Trudeau lo impuso sobre los manifestantes en Ottawa cuando canceló sus derechos y se volvió totalmente fascista.

Lo que sucede es que Rusia se está rebelando contra GloboCap y, a diferencia de las otras partes rebeldes con las que GloboCap ha estado tratando recientemente, Rusia tiene armas termonucleares.

No estoy tratando de decirte a quién tienes que apoyar. Apoya a GloboCap si quieres. Sólo te insto a que, antes de volar a “Kyiv” y unirte a la lucha contra los Putin-Nazis, o hacer el ridículo en Internet gritando por el Armagedón nuclear, o bombardear tu restaurante ruso local, o darle una paliza a alguna persona de aspecto ruso, quizás te tomes un momento o dos y trates de entender lo que realmente está sucediendo, y quiénes son los principales actores, y a dónde nos están llevando inexorablemente los esfuerzos de GloboCap para “despejar y mantener” todo el planeta.

Lo sé, es mucho pedir en estos días, pero no puedo evitar pensar en todas esas armas nucleares, y en la falibilidad de los seres humanos, y sí, en todos los ucranianos no nazis que van a sufrir y morir innecesariamente mientras vemos la acción en la televisión, y alentamos a nuestros personajes favoritos a ganar, y eso… Como si fuera una puta película.

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