La intervención militar rusa declarada, en Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022. Debido a que prácticamente no existe información totalmente verificable sobre lo que realmente está ocurriendo, por el predominio absoluto de la propaganda bélica de ambos lados, la elaboración sobre este tema en eXtramuros busca presentar fuentes de diferentes tipos que permitan, por acumulación y contraste, ampliar la consideración de los múltiples factores en juego.

INFORME ESPECIAL / ÍNDICE

Desde nuestro número anterior (45) venimos informando y publicando pensamiento acerca de la situación en Ucrania. En esta sección encontrará enlaces a las notas para cada número.

En este número 46 continuamos la tarea presentando en Portada tres notas de análisis; una de Salvador Gómez propone una suerte de manual para ordenar jerárquicamente los problemas en juego. Un ensayo de Alma Bolón profundiza sobre el problema de la información, el lenguaje y lo real evasivo. Un reporte de Benjamin y Davies describe la historia de los neonazis en Ucrania.

En la sección Globo se agrega un estudio sobre el problemático rol de las elites en Ucrania, junto a cuatro ensayos que siguen rescatando información fondo: uno sobre la corrupción de la familia Biden en Ucrania; otro sobre la ingerencia norteamericana en el país; otro sobre las acusaciones respecto de los laboratorios de armas biológicas; finalmente, transcribimos la declaración conjunta chino-rusa del 4 de febrero, por considerarla un documento histórico de relevancia para el mundo que viene.

Finalmente, en Ensayo, Aldo Mazzucchelli ironiza o escribe con cinismo sobre la diferencia real entre oligarcas y filántropos


NÚMERO 45

1) Análisis

Autores reconocidos que no pertenecen a los aparatos de propaganda de los bandos involucrados, aportan su mirada en profundidad. No pertenecer a un bando no significa ser “objetivo”: significa intentar construir textos que no se limiten a justificar el crimen de cualquier bando. Aparece aquí un diálogo entre John Mearsheimer (R. Wendell Harrison Distinguished Service Professor de la Universidad de Chicago, y principal referencia de la escuela Realista en relaciones internacionales) y Ray McGovern (ex dirigente de la CIA retirado con honores, que desde 2006 se convirtió en activista para denunciar las torturas que denuncia esa agencia practica). Un análisis histórico de Thierry Meyssan sobre la influencia del filósofo Leo Strauss sobre los intelectuales neoconservadores que han venido dirigiendo de hecho la política exterior norteamericana de las últimas dos décadas. El economista y profesor de la Universidad de Kansas, Michael Hudson, estudia el trasfondo económico de la situación en las relaciones USA-Europa. Se suma a la selección una mirada desde Asia (que resultarán cada vez más importantes) sobre el rol de EEUU en Taiwan

2) Visiones norteamericanas y Visiones rusas

Por otro lado, tenemos los fundamentos de la situación, explicados de ambos lados. En este caso, hemos optado por presentar fuentes estratégicas reconocidamente decisivas del lado occidental. Traducimos el plan de la RAND Corporation, think-tank de enorme incidencia en la política internacional norteamericana, incluyendo su política militar, que indudablemente ha jugado un rol decisivo en la preparación de la situación actual, al delinear e influir en la política de la Casa Blanca en sucesivas administraciones respecto de Ucrania. Traducimos también dos artículos de la importante revista Foreign Affairs, tradicional medio de expresión del Council on Foreign Relations, sin cuya “bendición” casi nada se hace en política exterior norteamericana desde unas siete décadas. Ambas fuentes muestran lo que pareciera ser una posible estrategia norteamericana: la intención de intervenir en Ucrania para provocar la respuesta rusa, y una estimación de cómo esta respuesta puede beneficiar, en el mediano o largo plazo, los designios de Estados Unidos.

Del lado ruso tenemos un material de interés: es una evaluación de las sanciones sobre Rusia, el modo en que Rusia se preparó para ellas, y las contramedidas que podría tomar, así como una evaluación de su impacto. Está firmado por Sergei Glayziev, que resulta ser una figura de gran autoridad e incidencia en el panorama político ruso desde hace décadas.

Respecto de lo que pasa en el terreno, la posibilidad de conseguir información confiable es muy baja.

Sobre eso, solo tenemos lo que pareciera ser un par de textos sobre lo que estaría ocurriendo -y ambos son, como es casi inevitable, del lado ruso. Pese a las pretensiones de las agencias de noticias, por la situación en el país es extremadamente difícil tener personal en Ucrania. Sí lo hay en las fronteras o en zonas del oeste ucraniano libres de enfrentamientos, lo que no aporta demasiado, salvo en cuanto a los refugiados. Por tanto, como decíamos al principio, y debido al modo en que medios y agencias de noticias se han alineado con posiciones propagandísticas, quedan solo dos maneras de obtener información. Una, que es muy parcial y limitada per se, son los testimonios de personas comunes que aun estén en Ucrania. Hemos brindado un ejemplo de ese tipo de testimonio en nuestro número anterior, pero su interés es relativamente limitado, más allá de dar una idea del clima en un momento y lugar determinado.

Una segunda forma de conseguir información es la brindada por personas pertenecientes a uno de los dos ejércitos en lucha. Por lo que se va sabiendo, el ejército ucraniano tiene sus comunicaciones cortadas desde el primer día -ese ha sido el primer objetivo de los rusos, junto a la toma de las dos centrales nucleares existentes- y está dividido y fragmentado en pequeños grupos sin comunicación, por lo que esta posibilidad parece utópica. No hemos encontrado hasta ahora ni un solo reporte de este tipo, traducido a lenguas occidentales al menos.

En cuanto al lado ruso, hemos obtenido un testimonio o descripción de lo que estaría ocurriendo, y un comentario con detalles no comunicados en fuentes estándar. Dudamos mucho sobre si publicarlas o no, y al fin decidimos publicarlas haciendo estas dos aclaraciones: (1) desde luego, el lector debe contar con la subjetividad de la fuente; y (2) no conocemos a ciencia cierta el origen de la principal de las dos, que parece ser una fuente primaria, incluye opinión, y está firmada por un nombre que dice ser el de un general ruso. La otra fue incorporada en un foro en Islandia por un ciudadano suizo de familia rusa, y tiene un alto nivel de detalle, y conocimiento militar. Todo ha resultado incomprobable para nosotros, pero nos parecen de interés ambos textos, con lo que los incluimos confiando en el sentido común del lector para su interpretación y valoración.

3) El escándalo de los “biolabs”

Que los Estados Unidos han desplegado una red de laboratorios militares en países lejanos no es secreto, pues su fundación, objetivos, financiación y técnicos que trabajan en ellos han sido publicados. La naturaleza del trabajo ahí desarrollado ha resultado problemática a observadores externos, debido a que trabajan con patógenos y hacen “ganancia de función”, por lo que repetidamente se los ha acusado de violar tratados internacionales de armas biológicas. Un completo informe de 2018 de la periodista independiente búlgara Dylana Gaytandzhieva reportaba, con admirable apoyo documental, especialmente sobre casos en Tbilisi (Georgia) y en Ucrania. Luego de la invasión rusa el Ministerio de Defensa de ese país ha denunciado la existencia de laboratorios de este tipo en la frontera ucraniana con Rusia, y ha exhibido documentos al respecto donde el gobierno ucraniano ordena la destrucción inmediata de los materiales de investigación allí existentes. El episodio fue inmediatamente descartado como “propaganda rusa” por el gobierno de los Estados Unidos, pero luego hubo una admisión parcial de la existencia de los mismos por parte de Victoria Nuland -personaje clave en la política norteamericana hacia Ucrania-, y una exigencia formal de China para que se aclare el punto por parte de Estados Unidos. Por tanto, los tres grandes actores han percibido el tema como de una relevancia especial. Publicamos el estudio de 2018, una nota que describe los eventos actuales, y un análisis del periodista norteamericano independiente Glenn Greenwald.

4) Antecedentes

Evidentemente este asunto no comienza con la intervención rusa. Para quienes quieran profundizar en la historia reciente, aportamos una nota actual que, además de analizar la situación general, resume los hechos contemporáneos que llevaron hasta aquí. Además, algunas notas antiguas que ilustran, con tres o cuatro ángulos concretos y distintos, algunos de los asuntos en juego ya en 2014-15: la participación de un senador como John McCain en los episodios previos a 2014, animando a extremistas de derecha; un episodio, luego, de la lucha mafiosa del poder en Ucrania -y la participación de terceros en ello; un resumen de grandes rasgos de la relación de la familia Biden con Ucrania, hecho en Italia y relativamente completo. Además, la evaluación, hecha en aquel momento, por parte de Henry Kissinger en un editorial de aquellos días. Finalmente, algunos pasajes sobre peculiaridades de la civilización rusa en la pluma de Arnold J. Toynbee

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