* PCR fraudulento como pilar de los falsos diagnósticos, aumentando o disminuyendo artificialmente el número de casos
* Supresión voluntaria de tratamientos probadamente eficaces para los enfermos Covid
* Cambios absurdos e inexplicables en los cuidados tradicionalmente exitosos
* Administración de remdesivir que agravó a muchos pacientes, y prohibición del uso de drogas eficaces
* Promover prácticas reñidas con los intereses de los pacientes, bajo el pretexto de “no contagiar al personal de la salud”
* Eutanasia generalizada como consecuencia

CONTRARRELATO

Desde el primer día de la “pandemia” en eXtramuros mantuvimos una posición: sí, existe una nueva enfermedad Covid-19, pero la mayoría de las medidas, empezando por el uso fraudulento de tests PCR a un número de ciclos inaceptable, más los nuevos protocolos que se han impuesto al personal de la salud, así como las absurdas y totalmente ineficaces medidas no farmacéuticas, creaban una crisis falsa, generando beneficios para algunos actores interesados, y contribuyendo a una situación global que se ha desarrollado coaccionando a los políticos en algunos caso, y contando con su beneplácito en otros.
Este valiente y fundado testimonio de un enfermero con 31 años de experiencia, parte del South Carolina Public Testimony on Therapeutic Options for Individuals with Covid-19 (15 September 2021), deja definitivamente claro lo dolorosamente acertado de esa postura. Y confirma que deberá, a su tiempo, actuar la justicia sobre todos los “científicos” y funcionarios que impulsaron la ortodoxia Covid en Uruguay.

Por Albert Spence

Compartir