ALMA BOLÓN / Así fue como zafó Flaubert, en 1857, luego de haber sido judicialmente denunciado por algunos lectores escandalizados del folletín -Madame Bovary- que venía publicando en la prensa.+

JOSÉ ASSANDRI / Sin embargo, nuestro autor, Jean-Baptiste Botul, nos recuerda que no sólo Kant fue soltero y no se le conoció mujer, sino que hizo de este asunto una pregunta más amplia: “¿Debe casarse un filósofo?” +

MAURO BAPTISTA VEDIA / Según Eduardo Viveiros de Castro, en la concepción de cultura indígena brasileña el énfasis está en adoptar al enemigo; se trata de fundirse con él, ocultarse, confundirse al punto de no saber más quién es quién. +

FRANCISCO FAIG / Estos 100 días de gobierno de Lacalle Pou y su coalición multicolor hicieron caer las bases del relato que había ocupado el centro de la escena cultural y política de, al menos, los últimos 15 años.+

FERNANDO LOUSTAUNAU / La muestra nos permitió interpretar a “Madí” en su riqueza plena. Una vanguardia de pantalones largos surgida en nuestro río ancho como mar . Se podía apreciar obra no sólo de reconocidos argentinos o uruguayos, sino también belgas, franceses…+

FERNANDO DE LUCCA / Describir un fenómeno es algo sumamente difícil, pues sería no entrar en la tentación intelectual de expresar algo más acerca de lo que aparece ante mis ojos y oídos. Cuando uno hace esto, está interpretando, deduciendo algo en lugar de considerar el hecho en sí. +

ÓSCAR LARROCA / Hay un claro desplazamiento desde la “era de la información” hacia la “era de la reputación del famoso”, en la que la información, abandonada hoy por el sentido crítico del receptor, adquiere un nuevo valor —como secuela de ese abandono— si está comentada por un futbolista, un cocinero, una influencer de magro escote o un murguista. Desde este enfoque, la reputación (fomentada por los medios) se ha convertido en el cimiento central del razonamiento colectivo. Esto es responsabilidad de un igualitarismo mal entendido, y de ciudadanos inermes que creen que interpretar y pensar es una tarea inservible. +

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Un problema de este punto radica en que un profesor universitario, un escritor, un músico, o el actor cultural que sea, tiende a percibir que su suerte dependerá de su relación con el poder político.+

ALMA BOLÓN / Así sucede como si, ante el silenciamiento de la milenaria discusión poética sobre el deseo, solo quedara el monólogo del deber ser de las cosas: monólogo del ventrílocuo en el que participan la barra de la corrección política y sus prescripciones y proscripciones eclesiástico-progresistas , y la barra lumpen, la que solo puede reaccionar a las prescripciones y las proscripciones ajenas, en permanente adaptación negativa al decir del ventrílocuo.
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FERNANDO DE LUCCA / La trama es inexistente en la dimensión material, es una realidad simbólica. La trama solo existe porque es la evidencia de que lo que existe, existe. Los espacios de la trama definen la ubicación de los hilos del telar. La conciencia no consigue en la mayoría de los casos abarcar y comprender la trama, el todo parece inabarcable por la conciencia y es así como la conciencia solo va a tomar contacto con algunos “trozos” de la realidad. El todo se convertirá en estos pocos fragmentos que mi ser considerará como existentes.+

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / La clave del modelo de “empresa ideológica” radica en que la “causa” política, cultural, económica o social que representa la razón de su existencia debe trabajar en el consenso social de su “importancia” y “necesidad”, y sobretodo, lograr que este consenso jamás permita un cuestionamiento del botín real: los dineros públicos. La empresa ideológica logra además, instalar temas en la agenda desde su perspectiva de identidad basada en la “superioridad moral” que predisponen a la sociedad a promover, aceptar, o en última instancia no cuestionar las inversiones o direccionamiento de fondos a estas empresas, en general realizada desde el Estado. Así, vemos a políticos de todo pelo y color, sonriendo frente a las cámaras junto al activista/artista de estas empresas ideológicas, recibiendo feliz el “baño purificador” que brinda la imagen de estas empresas, a cambio de dinero público.+

MAURO BAPTISTA VEDIA / El taxista señala la enorme favela de la Rociña. Vemos el morro lleno de construcciones. Cientos de miles de personas viven allí.
“Tenemos esa mierda ahí. Esa mierda! (“tem essa porra ai”, en el idioma original) Habría que lanzar un misil. Un misil.”
Silencio.
“Un misil. Ahí si la cosa empezaría a funcionar. Ahí sí. Pero, los políticos…”+

ÓSCAR LARROCA / El científico estadounidense Nicholas Negroponte fue muy claro al exponer sus verdaderos anhelos: “Tenemos que cambiar la palabra educación por la palabra laptop”. Si leyéramos de forma literal el enunciado pontificio de dicho autor, podríamos considerar que la idea de sustituir el proceso civilizatorio de la especie humana por una herramienta (un lápiz o un teclado y un sistema programado) persigue fines poco confesables. +

DIEGO ANDRÉS DÍAZ / Se discute aquí un artículo publicado en La Diaria, cuya línea argumental está claramente trazada: el pánico global se justifica, es una especie de “estado de guerra”, la solución requiere de un modelo globalizado de gobernanza. Este pánico sería consecuencia de “la ausencia de un marco político para estas dinámicas a nivel global”. Es decir, hay pánico, no puede cuestionarse, y se debe a que no hay gobernanza global.+

SANTIAGO TAVELLA / Una idea recurrente en quien escribe este artículo es que en esta contemporaneidad el horizonte no es un punto. Tal vez lo haya sido para las utopías de la modernidad, pero, se esté en un nuevo estado de la modernidad, o en una etapa de posmodernidad, parece claro que el horizonte, en cuanto metáfora de objetivo a alcanzar, adquiere hoy plenamente su dimensión circular, con sus trescientos sesenta grados de posibles direcciones a elegir a la hora de acercarnos o alejarnos de algo.+